SharePoint Saturday: Probots

El 20 de Mayo de este año di una charla conjunta con José Rafael, mi ex-compañero de fatigas en SharePoint y Project durante el SharePoint Saturday de Madrid. Era la primera vez que daba una charla en Microsoft y la experiencia resultó muy gratificante, especialmente por reencontrarme a José poco tiempo después de su cambio de empleo.

Se trata de la segunda charla sobre tecnología o producto que doy fuera de mi trabajo, para la “comunidad”, y además volví a repetirla el 1 de Junio en el Meetup de Software Crafters CLM en Toledo para un público menos… Microsoft.

Supongo que a partir de la tercera charla de comunidad, será mejor que vaya tomando notas, como hago con los libros. En este caso solo comentaré que el evento estuvo muy bien organizado y el ambiente fue muy bueno, por lo que recomendaría acudir a cualquiera que quiera conocer un poco la comunidad que hay alrededor de las tecnologías de Microsoft.

Por último si alguien tiene interés, las charlas fueron grabadas (proyección + audio) y la nuestra puede verse o descargarse desde Channel 9: Probots: Azure Bots y Project Online.

Anuncios

Libro: Women in Science

IMG_20170307_113326

Titulo: Women in Science. 50 fearless pioneers who changed the world.

Autor: Rachel Ignotofsky

Editorial: Ten Speed Press

Hace unos días compré este libro con idea de practicar algo de inglés con mi hija de 7 años y pasar ratos juntos compartiendo algo que nos interesase a ambos. Con temática científica ligera, bonitos dibujos y en inglés sencillo, este volumen de poco más de 120 páginas (en realidad solo tiene texto por una cara para cada una de las 50 mujeres) cubría todo eso, por lo que me aventuré a adquirirlo en Amazon.

El contenido es exactamente lo que esperaba y parece que a mi hija le ha gustado bastante que le cuente cosas con dibujos bonitos y palabras en inglés que ella conoce o puede aprender con facilidad.

Sin embargo, he de reconocer que, aunque es un libro para niñas, me está gustando mucho como hombre adulto que soy. Los pequeños detalles biográficos que ha incluido la autora para cada una de las 50 mujeres y la calidad y cantidad de dibujos, unidos a un muy cuidado diseño (tirando a monocromo en cada mujer pero variando en color para cada una por ejemplo) lo han convertido en uno de esos libros que agradeces poseer, al estilo de “La historia del mundo en 100 objetos“.

Así que diría que es una muy buena compra si: a) tienes tiempo para pasar con tu hija, b) esta ha mostrado curiosidad por el mundo, c) le gusta dibujar y  d) no le asusta el inglés. Aunque probablemente se aprovecha más si tienes una formación “de ciencias” que te permita ampliar algunas de las cosas que se comentan en el libro (ej: cristalografía de rayos X). En mi caso, décadas de leer divulgación científica cubren ese aspecto pero imagino que mi caso es un poco de nicho.

Por otro lado, como padre e informático, me ha parecido muy gracioso que mi hija haya decidido empezar a leer el libro por Ada Lovelace… porque está pintada en rosa.

Para terminar, un consejo más y una cita del libro. El consejo: echa un buen vistazo al trabajo de Rachel Ignotofsky, me parece una pasada lo que tiene en su web o en Etsy.

La cita, del capítulo dedicado a  Heddy Lamarr, inventora y actriz de cine (y también pintada en rosa).

“[My father]” made me understand that I must make my own decisions, mold my own character, think my own thoughts” -Hedy Lamarr

 

Libro: El código del dinero

raimon

Libro: El código del dinero

Autor: Raimon Samsó

Editorial: Ediciones Obelisco

Apunté este libro en mi lista de lectura tras la recomendación que hizo del mismo Andrés Pérez en su blog Marca Propia. Al acabarlo tengo sentimientos encontrados y aunque me parece muy útil, me siento manipulado. Si tuviese que compararlo a otro libro (de autoayuda o crecimiento personal, claro) sería el de Dejar de fumar es fácil si sabes cómo: manipulador, efectivo para quienes ya están convencidos y un gran negocio para su autor y editorial (más de 50 ediciones). Todos ganamos.

La primera parte del libro es brainwashing puro, pero necesario para conseguir el estado mental adecuado que permite asimilar el resto del contenido y cuyo objetivo declarado es que podemos montar nuestros propios negocios para alcanzar la libertad y felicidad. Y que necesitamos hacerlo cuanto antes.

La segunda parte es un conjunto de buenos y estructurados consejos para emprendedores. Algo parecido a El arte de empezar de Guy Kawasaky, y la parte más práctica con diferencia, aunque esté mezclados con algo de coaching/manipulación y auto-venta. Acaba dejando un buen sabor de boca y con muchas ganas de empezar a trabajar en construir un mejor futuro.

Quienes hemos visto como es la vida del profesional autónomo o de los pequeños negocios, sabemos que es necesario una actitud diferente a la estándar (la de funcionario, búsqueda de salario fijo, etc.) y gran cantidad de sacrificio. No todo el mundo está hecho para esa vida a lo pastilla roja de Matrix: libre y con una misión. Este libro puede ayudar a quienes estén dándole vueltas a dar el salto, pero será una pérdida de tiempo para quienes solo quieran estabilidad y seguridad.

Como nota curiosa del libro, es de agradecer que el propio autor menciona muchos consejos que él mismo toma (pueden comprobarse, no son “historias”), demostrando así que no se trata de un conjunto de ideas vacías, sino que al menos en su propio caso funcionan.

A continuación, algunos extractos del libro, aunque recomendaría leerlo en orden de principio a fin y dejo fuera propuestas prácticas algo más elaboradas por ser demasiado extensas para encajar como extracto.

-o-

No importa a qué te dediques, producción o servicios, manual o intelectual, tu trabajo tarde o temprano se virtualizará, automatizará  o se subcontratará en donde cueste menos y se haga mejor. […] ¿Quién ganará más con todo esto? No te equivoques, no son las empresas, son también los consumidores (todos nosotros) al disponer de mejores bienes y servicios, a mejor precio.

-o-

Los sistemas educativos estimulan a estudiar para tener un empleo, pero la buena formación financiera enseña a no necesitar un empleo.

-o-

Tratar de evitar, o ignorar, los problemas financieros equivale a mantenerlos, porque los problemas no se resuelven por sí mismos.

-o-

El buen inversionista invierte más tiempo que dinero. El mal inversionista sólo invierte dinero y poco tiempo en averiguar qué está comprando. Siempre me ha llamado la atención lo rápido que las personas colocan el dinero que tanto tiempo les costó ganar en lo que desconocen. Invierte más tiempo en aprender a invertir, e invierte menos dinero.

-o-

Me encuentro con personas desajustadas con sus metas: desean un efecto pero detestan la causa [el precio y esfuerzo a pagar]. Como están desalineadas, no consiguen sus deseos y se sorprenden cuando afirmo que “querer” algo no sirve de nada, lo que vale es la acción disciplinada. Y lo que no vale es decirse “Bueno, ya lo haré algún día” porque ese día nunca llega.

-o-

Cuanto mayor valor entregues, mejor te irá y menos le importará a tu empleador o cliente el precio que les pidas.
Si simplificas las cosas que para la gente son complejas, te ganarás muy bien la vida. Vamos, “harás dinero”. La regla es muy clara: entrega valor masivamente. ¿Hay algo nuevo en ello? ¡Nada! Y aun así suena a nuevo. […] Hay excepciones, claro, puede que sí entreguen un gran valor a la empresa y a los clientes pero que no sean justamente correspondidos, en ese caso no se están entregando a sí mismos suficiente valor porque no se dan la oportunidad de trabajar en otro lugar.

-o-

Pregúntate (cada semana): ¿Qué puedo hacer para que mi producto o servicio sirva a más personas?
Tómate tiempo (cada mes) para pensar cómo puedes servir a diez veces más personas de las que atiendes en la actualidad (ya sea en tu empleo o en tu negocio). Cuando lo consigas, tu valor (como empleado o como profesional independiente) se habrá multiplicado.
Pregúntate (cada año): ¿Qué nuevo producto o servicio puedo suministrar que añada un valor masivo al mercado? Es de principiantes crear una oferta y después buscar su demanda, en el supuesto de que exista. Es empezar la casa por el tejado. No caigas en ese error. Sal ahí fuera y averigua qué problemas puedes resolver, o cómo podrías mejorar la vida de las personas en algún aspecto, y luego elabora tu propuesta.

-o-

Me gustan las paradojas porque son el principio del cambio de paradigma. He aquí las tres paradojas del emprendedor:
1.- Para ganar dinero, olvida el dinero: céntrate en servir.
2.- Para triunfar, olvida triunfar: céntrate en disfrutar.
3.- Para actuar, olvida el resultado: céntrate en el proceso.

-o-

¿Resultados o tareas? Yo lo tengo claro, ¿y tú? El emprendedor, el bueno al menos, no busca estar ocupado, persigue resultados. […] Por ejemplo, yo no escribí un libro (tarea), construí un best seller (resultado). ¿Ves la diferencia entre tareas y resultados? Ahora, sustituye las tareas de tu agenda por resultados (o al menos anótalos al lado de cada tarea) y verás cómo aumenta tu eficiencia.
Los resultados son importantes, las tareas suelen ser urgentes aunque no necesariamente importantes.

10 Tweets sobre gestión de proyectos

Hace unos días, leí una serie de tweets de Marc Hedlund, mencionando 10 consejos sobre gestión, con los que estoy muy de acuerdo y de que una forma u otra trato de aplicar cuando me toca el rol de gestor, o que espero cuando soy “gestionado”.

No está mal recordarlos de vez en cuando y tenerlos a mano en un post como este.

Ahí va el texto completo:

I get a lot of requests for management advice and I enjoy talking about good management. Management is hard. Doing it well matters.

I looked back over the management questions I get the most often; here are the most common pieces of advice I give out, in ten tweets.

Just tell them already. One of the best things you can do as a manager is be completely blunt about what you see. Tell them now.

Trust is the currency of good management. You cannot be a great manager if the people with whom you work do not trust you.

Regular one-on-ones are like oil changes; if you skip them, plan to get stranded on the side of the highway at the worst possible time

You have to be your team’s best ally and biggest challenger. You can’t be a great leader by care-taking alone. Push for their best work.

Repetition feels silly but works wonders. Start each conversation repeating the overall goal and connecting it to the discussion.

“My team wants to work on ___ because it is more fun for them, is that okay?” No. Never. Quoting @jasonk: “Winning is fun.” Go win.

Clarify the problems your team needs to tackle. Stay all the way away from specifying the solutions. That’s their job, not yours.

You can’t know how the company looks from any other seat than your own. Practice with people in other seats to communicate and manage well.

We talk a lot about diversity and inclusion. Here’s my unpopular opinion: you, as a manager, have to force it to happen, or it won’t ever.

Usually when people ask, “Should I fire this person?” the answer is yes. But usually they do it dramatically more brutally than needed.

Y por si te interesa seguir los comentarios y aclaraciones que siguieron a los tweets, el comentario original es este:

Mini proyecto D3: Calendario laboral 2016

calendariojbr

Como parte de mi plan para tratar de hacer de 2016 un año mejor que los anteriores y basándome en la experiencia del año pasado he pensado que debería contar con un calendario completo, algo fácil de visualizar, fácil de tener a mano, con posibilidad de usarse a nivel de múltiples proyectos cortos y largos, que incluya información a nivel de mes y semana, etc.

Tras pensarlo, decidí que los calendarios tradicionales no eran adecuados, por lo que decidí buscar uno mejor. Al no encontrarlo, pero sabiendo que D3.js permite hacer uno a medida, decidí implementarlo basándome en algunos parecidos ya existentes. En realidad podría haberlo hecho en Excel, pero tengo otros planes en marcha que hacen deseable la opción de usar D3.js.

La forma en que estoy empezando a usar este calendario es en formato impreso para tener a mano y marcar hitos. De esta forma tengo facilidad para tenerlos a la vista, junto con días no laborables y otros eventos (jornada intensiva, etc.). También puedo llevar mejor control de a qué altura del año estamos dado el formato de fila con 7 columnas que tiene.

El usar la semana basada en lunes en la parte inferior facilita visualizar los fines de semana y los colores oscuros indican festivos, siendo los claros usados para marcar mi jornada intensiva o para resaltar los fines de semana.

En resumen creo que este calendario impreso puede resultar de ayuda para mantener a la vista el año completo y los diferentes hitos tanto a nivel de proyectos como de actividades recurrentes.

Para quien esté interesado en el código puede obtenerlo de mi repositorio de GitHub: Noradrex/D3Calendar

Para quien solo necesite una imagen que imprimir puede usar la que encabeza el artículo, aunque dada la personalización que tiene, recomendaría modificar los datos embebidos en el código y usar el calendario resultante. Es sencillo.

Por ultimo, si alguien tiene curiosidad por como lo estoy usando, este sería el aspecto de mi planificación en 4 categorías de todo el año, desenfocado para preservar cierta información. Haré más, pero es interesante lo mucho que me recuerda a una partitura.

WP_20160110_001

 

 

 

Productividad: Contexto y priorización de proyectos

Nota: tenía esto guardado desde 2013, pero por alguna razón olvidé que estaba en el cajón de “para publicar” hasta la limpieza de enero de 2016.

En mi carrera como desarrollador me he encontrado bastante a menudo, supongo que como todos, con una cantidad excesiva de proyectos sobre la mesa y por eso me gustaría comentar una estrategia para abordarlos que, sin ser mágica, me permite establecer un flujo de trabajo operativo.

Empezaré aclarando que pienso que la abundancia de proyectos es por un lado algo bueno, porque significa que voy a tener trabajo durante un tiempo (hola Crisis), pero por otro lado, resulta que me encargo de casi todas las funciones de cada proyecto por lo que soy yo quien debe organizar mi propio tiempo (al menos cuando me lo permiten) no solo entre proyectos sino entre tareas del proyecto… y rendir cuentas y plazos.

Así que ahí estoy, el equipo de un solo hombre, viviendo fuera de mi zona de confort (habilidades técnicas variadas VS sociales, de gestión, de comunicación, de diseño…), y tratando con una miríada de proyectos concurrentes. Y con todos estos cambios de sombrero, entorno, tecnología y negocio, sufro de manera crónica los cambios de contexto. Cambios que se cargan la productividad, claro.

Los cambios de contexto

Todo el que haya trabajado (de verdad) en varios proyectos a la vez, sabe que un cambio de contexto, supone “sacar” de la cabeza todo lo que tengas sobre una tarea X y llenarla con la tarea Z que quieras acometer. A mayor complejidad del proyecto, y a mayor número de elementos implicados (gente, documentación, herramientas, productos…), mayor es el tiempo empleado en cambiar de contexto, especialmente si además se trata de proyectos en áreas de negocio diferentes (cine, logística, auditoría legal, banca de inversión, marketing…). Algunos autores calculan una media de 20 minutos perdidos por cada interrupción en un trabajo intelectual que requiera concentración, pero personalmente creo que los cambios de contexto entre proyectos donde uno se encargue de casi todas las áreas, que además sean de áreas muy diferentes, y que impliquen un gran número de herramientas diversas, suelen ser mucho más pesados que una interrupción media, precisamente por las dimensiones de roles, ámbitos, conocimientos y entornos que se añaden al problema. Y todo esto sin entrar a comentar el desgaste intelectual de todo esto.

Estimemos por ejemplo 10 días para un proyecto corto, luego contemos que cambias de proyecto (por la razón que sea, no por capricho) 2 veces al día. Con esas cifras tan pequeñas es fácil calcular, siendo muy conservador y usando la media de 20 minutos, que acabaré acumulando (10 días x ((20 minutos x 2) / 60)) más de 6 horas de pérdidas. Un cálculo completamente ficticio y en bruto, pero que sirve para poner de manifiesto que los cambios de contexto tienen un coste que no se suele tener en cuenta, y que por tanto deben ser evitados en lo posible, si no queremos provocar una caída a plomo del trabajo efectivo realizado.

El método

Con esta idea en la cabeza, a lo largo de los años he desarrollado un flujo de trabajo que, si bien tiene sus propios problemas, sí me permite ser más productivo y reducir los cambios de contexto. Y lo que es más importante, lo hace sin que tenga que pensar o decidir demasiado.

El método es este:

  1. Trabajar únicamente en el proyecto que tenga la estimación de tiempo más corta e ignorar en lo posible los demás. A menos proyectos en marcha, menor es la probabilidad de tener que cambiar a uno, así que es mejor acabar los más cortos cuanto antes.
  2. Trabajo en el proyecto de los clientes que pagan. Si un cliente es de los que tardan en pagar, o de los que ponen pegas durante meses (no me meto en si con razón o no), su proyecto queda en cola. Esto se debe sobre todo a que un proyecto no cobrado, es un proyecto abierto, y el cliente que no paga tiene poder de imponer cambios no contemplados que alargan el proyecto de manera inesperada más allá del alcance inicial. Con esta regla, minimizo el impacto de los clientes/proyectos “malos”.
  3. Brown dispatching de tareas. Los proyectos más complejos (técnica u organizativamente, o en cualquier otro ámbito) suelen requerir de acción por parte del cliente o de terceros así que para evitar cambiar de tarea, ante una interrupción, trato ganar tiempo decidiendo lo más rápido posible si debo pasar la pelota a otra persona/responsable. Por ejemplo: si hay una incidencia en una aplicación, pido datos, pantallazos, etc; si me piden información, les mando al repositorio del proyecto a buscar (SharePoint es tu amigo); si me piden una reunión, les digo que mañana, que pongan ellos la hora. Y así con todo, bajo la premisa de evitar el cambio de tarea o postergarlo al mañana, cuando el cambio de contexto casa/trabajo es inevitable (hay que dormir) y el daño producido es menor, aunque no evitado.

Obviamente, estas técnicas tienen su propia problemática y en ocasiones no es factible utilizarlas, pero al menos ayudan a NO tomar decisiones y reducir los cambios de contexto, por lo que mejora la productividad y reduce el cansancio asociado a la toma de decisiones, que como sabemos, en el desarrollo de software es algo agotador.

 

Recopilación de tweets y citas interesantes

A continuación uno de mis habituales recopilatorios de citas y tweets interesantes recopilados de los meses anteriores.

Por alguna razón, las personas prestan más atención al precio que al valor. El precio es lo que se paga, pero el valor es lo que se obtiene a cambio.
-Warren Buffett

“It is more difficult to define what we want than what we do not want.”
-Russell Ackoff

Al hombre más torpe se le pueden explicar los temas más dificiles si no se ha formado todavía ninguna idea de ellos: pero no se puede aclarar ni aun lo más sencillo al hombre más inteligente si está firmemente convencido de que conoce ya, sin la menor sombra de duda, lo que se presenta ante él.
-LIEV TOLSTÓI, 1897

“Everyone wants to be a ‘designer’, but nobody wants to sew.” The fashion world is full of people who can draw or style but is exceptionally short of craftsmen who actually know how to sew, how to work with beading or leather, how to perform the detailed and highl skilled techniques associated with making haute couture gowns. For me, this signals something everybody knows about the modern educational system. It is preparing people for a white-collar world that no longer exists and has failed to provide people with the real-life skills that give rise to innovation in the real economy.
-@DrPippaM

Agile is like a machine gun instead a snipper. You can shoot a lot, but at a great expense.
Machine gun aproach. By taking so many shoots we may hit our target, but is incredible wastefull in the process.
Until you have data, you don’t know what the real problem is. You are just throwing solutions to the problem too early.
– Gabrielle Benefield