Developer Timeline 1996-2016

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Hace unos meses intenté convencer a algunos desarrolladores de que necesitaban aprender Git. Algo que desde mi perspectiva parecía obvio y urgente se tornó, pese a mis esfuerzos por argumentarlo, en imposible. Desde entonces he estado dándole vueltas al tema de la obsolescencia de las herramientas, técnicas y servicios que los desarrolladores usamos a diario y a como alternamos entre lo malo conocido y el hype del momento.

Esto me llevó a pensar en cómo “de-mostrar” a determinados perfiles técnicos de la necesidad de actualizarse, lo cual me condujo a confeccionar una “línea de tiempo” o mapa de tecnologías y herramientas de desarrollo .NET para poder observar el avance en determinados ámbitos como el control de versiones de código.

Gracias al intercambio de ideas de los Meetups en SwCraftersCLM y los ánimos que me han dado desde esta comunidad para publicar el “timeline de desarrollo”, he terminado una versión 1.0 que he colgado en Google Sheets para uso y adaptación de otros equipos de desarrollo, incluso de otros stacks tecnológicos. O aprovechando que acabamos el año, para pararse a pensar qué aprender en 2017.

El Excel es el siguiente: Developer Timeline 1996-2016

¿Para qué sirve?

La idea es poder usar la hoja como herramienta de 4 formas diferentes para varios objetivos:

  1. Para poder revisar en qué punto estamos de actualización técnica y ayudarnos a decidir si aprender o no una tecnología en concreto.
  2. En grupos de desarrollo. Para poder argumentar con datos objetivos frente a nuestros compañeros sobre la necesidad, o no, de reciclarnos tecnológicamente. Como mínimo debería facilitar el diálogo sin caer en el flame.
  3. En charlas. Para poder hacer una introducción simpática para todos los públicos sobre determinadas tecnologías como Core o SharePoint Framework añadiendo un contexto tecnológico más amplio que facilite el entendimiento de los problemas que resuelve.
  4. En organizaciones. Para poder establecer el nivel de actualización de una organización (la nuestra u otras) de una forma más o menos objetiva. En última instancia podría ayudarnos a decidir si embarcar en una empresa o desembarcar de la actual.

¿Qué contiene?

La hoja contiene varias categorías (eje vertical) y eventos relevantes para cada una de las categorías, repartidos por año (eje horizontal).

Me pareció adecuado empezar en 1996 por tener un intervalo amplio y “redondo”: 1996-2016. El año 1996 sirve además para poder establecer una línea base de “desarrollo viejuno”.

La información que contiene está orientada por mi experiencia y entornos de trabajo a lo largo de los años por lo que hay bastante de Microsoft, pero he tratado de mantenerlo flexible para poder adaptarlo a otros entornos aglutinando la mayoría de elementos específicos de Microsoft en su propia categoría.

Sobre las categorías, los datos y la selección

Hay muchos elementos que podría haber metido pero que finalmente he eliminado por claridad (versiones, irrelevancia…) y simplicidad.

Muchas fechas son aproximadas y en algunos casos discutibles. En general he tratado de tomar las más importantes como por ejemplo productos release en lugar de beta.

Hay bastante tecnología Microsoft debido a mi propio background y el público al que lo he enfocado, pero he tratado de mantenerlo flexible para otros stacks.

Este documento no pretende ser canónico, sino una herramienta ilustrativa de la evolución y periodos que vivimos los desarrolladores de software. Está pensado para ser modificado de forma sencilla por lo que he desistido (de momento) de hacer un gráfico SVG interactivo con D3 y JSON.

Las categorías en que he agrupado los eventos son las siguientes:

  1. Papas: Los papas de la Iglesia Católica Apostólica y Romana que hemos tenido desde el 96. Me parece interesante mostrar que hasta las organizaciones más antiguas y tradicionales experimentan más cambios que algunas personas o empresas.
  2. Efemérides: Evento de relevancia nacional o mundial. Permite replantearse la cantidad de tiempo que ha pasado entre tecnologías y los grandes cambios que han sucedido en la sociedad.
  3. Películas: Estrenos de cada año. Me parece un detalle simpático para tratar de poner en contexto el tiempo que ha pasado, en particular entre fans de Marvel como yo, y la cantidad de proyectos que pueden llevarse a cabo en 5 o 10 años.
  4. JavaScript: Aun hay gente que no quiere saber nada de JavaScript o quiere quedarse en la versión del ’99. Visibilizar la cantidad de hitos que ha tenido debería facilitar el NO poder ignorarlo.
  5. Autenticación y Autorización: Todavía tengo que explicar las diferencias entre autorizar y autenticar. En el panorama actual y dado que es necesario conocer estos temas para realizar cualquier aplicación moderna, me parece grave y por eso le he dado su propia categoría.
  6. Servicios web: Esta categoría trata de servicios web y trata de poner de manifiesto que la diferencia entre SOAP y REST en realidad son pequeñas y que deberíamos mirar más allá del hype al evaluarlas. También pone en el mapa los webhooks, que parece que son grandes desconocidos a pesar de su utilidad y antigüedad.
  7. Formatos de datos: Me pareció apropiado añadir esta categoría tras la de servicios web para señalar que son dos cosas independientes y que ya va siendo hora de aprender a usar JSON. O usar Markdown en lugar de HTML en según que contextos.
  8. Front End: Esta categoría podría ser una hoja aparte, pero he tratado de incluir estándares de facto y orientarme a desarrolladores back o full stack. He añadido asteriscos a temas de W3C para recordar que… “es complicado” asegurar en qué estado están.
  9. Gestión de código: Esta es la razón por la que comencé a confeccionar el Excel y por eso tiene un componente “fuerte” de productos Microsoft, pero dejando claro que el estándar a día de hoy es Git. De hecho, es importante mencionar que Microsoft lleva años migrado todo su código abierto a Github.
  10. Servicios de terceros: Incluyo una lista de servicios de terceros relevantes para perfiles técnicos. Estos deberían contrastar con la antigüedad de algunas de las herramientas de algunos técnicos. Si, por ejemplo, alguien usa Dropbox (2008) o Google Drive (2012), no podrá argumentar que Git es demasiado moderno (2005).
  11. Microsoft Stack: categoría específica para los que usan el stack de Microsoft, por lo que en adaptaciones a otras empresas debería adaptarse. El “baseline” es Outlook porque me pone nervioso ver que no se sabe usar a nivel básico (carpetas, convocatorias, respuestas automáticas…) y es una herramienta que todos usamos a diario para trabajar en empresas, en particular con el stack Microsoft.
  12. S.O.: Sistemas operativos desde el ’96. Con especial detalle en el ámbito Windows, claro. Porque todavía hay quien quiere volver a W7 por pura resistencia al cambio.
  13. Dispositivos Móviles: He tratado de sintetizar el panorama en dispositivos móviles. Al estar tan unidos hardware y software he mezclado ambos elementos. Evidentemente Windows Phone/Mobile se queda fuera.
  14. Lenguajes: Es interesante ver que los lenguajes de back-end son bastante estables, pero no inmutables.
  15. Entorno de ejecución: Parece que todo es alguna variedad de la máquina virtual de Java o el que tiene que funcionar sobre el CLR de .NET y no solo no es así, sino que el panorama parece que va a cambiar cada vez más. Estuve tentado de introducir Docker también, pero los contenedores son otra historia y aun me parece pronto para añadirlos, quizá el año que viene o quizá en otra categoría de DevOps.

Como nota curiosa no he notado nada interesante en 2003 pero si muchos eventos importantes en 2009: el embrión de Azure y Office 365 (BPOS), Android 2.0 (la primera versión buena), Windows 7 (el más querido), ECMAScript 5 (el JavaScript de la nueva web), Bitcoin (y la explosión del blockchain), GO (del que Javier nos dará una charla pronto) y Node JS (¿el nuevo Java/PHP?) del que vimos como se usaba en producción en las Lambdas del AWS de BrainSINS en el último Meetup.

En resumen

Como decía el personaje de Will McAvoy en The Newsroom: El primer paso para resolver un problema es reconocer que hay uno (minuto 5:00, pero el speech completo es impresionante).

Mi intención inicial era mostrar como Git es una herramienta indispensable para el desarrollador de .NET de hoy, comparándola con eventos relevantes del pasado reciente de forma objetiva y amigable.

Aunque parece que he conseguido construir esa herramienta, creo que he generado algo más potente, una especie de minicuadrante de Gartner del desarrollador .NET (y en general) que podría servir para animar a algunos técnicos a reciclarse, y que me ha ayudado a ampliar mi visión estratégica para 2017 así como a mejorar mi planteamiento como arquitecto de soluciones y líder técnico. O como mínimo me ha aclarado panorama bastante ahora que parece que todos andamos perdidos de stack en stack y de framework en framework especialmente en el mundo Microsoft.

Para terminar

Al revisar mis propios artículos me parece reconocer que en el universo Microsoft, 2016 es una repetición de 2012. Da para otro artículo, pero si estás más o menos al día creo que podrás ver las semejanzas entre el panorama actual (Azure, Office 365, Hololens, ARM, Open Source…) y el que describí en 2012 en: El desembarco de Normandía.

Y si te ha interesado este artículo, es muy probable que te interesen mis artículos: Breve historia del desarrollo de software de 2012 y mi predicción sobre el futuro de Blackberry, iPhone y Palm en 2007: La muerte de Blackberry.

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La que he liado – Un contexto y una disculpa

William-Adolphe Bouguereau (1825-1905) - Two Sisters (1901)

Hace unos días uno de mis tuits generó bastante actividad, entre el debate y el enfado, dependiendo del momento y del participante (no me excluyo).

No es la primera vez que esto sucede en Twitter. Ni soy el primero en provocar o sufrir esto, ni es algo raro o especial como pueden atestiguar Edin Kapić, MVP de Microsoft y una de mis referencias favoritas de esa comunidad, o Roberto Luis Bisbé al que también sigo al resultarme interesantes sus contenidos. Trato de tomarlo como uno de los gajes de la exposición pública y la tendencia al malentendido del medio escrito, inmediato y limitado a los 140 caracteres que es Twitter.

Que Edin (por partida doble), Roberto y yo compartamos este dudoso honor, no significa que seamos equiparables, amigos, ni nada por el estilo, simplemente son tres ejemplos recientes de “la-que-he-liado” en la comunidad Microsoft, en Twitter. De hecho solo he hablado en persona con Edin en un DevCamp de Apps para SharePoint 2013 de Microsoft en 2013 y con Roberto en la Iberian SharePoint Conference de 2013. Para mi, ese fue un buen año de asistencia a eventos en horario laboral.

Los que me conocen saben que vivo en Toledo, por lo que mi participación física en eventos en Madrid, donde suelen darse estos, es complicada sin una aprobación de mi empresa para hacerlo en horario laboral. Máxime cuando tengo una pequeña de 6 años a la que idolatro. Eso convierte el texto de este blog y mi perfil de Twitter en los únicos medios desde los que puedo “hablar” o al menos expresarme en público con otros desarrolladores (y otras personas con intereses similares a los míos), en particular de Microsoft, fuera de mi oficina. Fuera del mundo Microsoft lo tengo más sencillo con los Meetups de Software Craftsmanship CLM.

Entiendo que otras personas tienen otros entornos, medios y motivaciones: cada uno tiene su contexto. Y en ese contexto se enmarcan las opiniones que vertemos. De nuevo Twitter no es el mejor modo de conocer este contexto, siendo lo óptimo las relaciones cara a cara durante años, pero eso requiere de unas circunstancias laborales y personales que no tengo.

Iba a usar este texto como inicio para hablar de Eventos técnicos, Ferias, Comunidades Técnicas, Meetups, Open Spaces y demás elementos que parece que mezclamos en algunos eventos como el pasado Techsummit. Es algo en lo que me apetecía pensar (y por lo tanto escribir) tras la discusión desencadenada, pero parece que este prólogo me ha quedado demasiado largo y no estoy seguro de cuando podré terminar de escribir mis opiniones al respecto debido a mis circunstancias personales y profesionales.

En cualquier caso, me gustaría terminar este post ofreciendo mis disculpas a quien quiera que haya podido sentirse ofendido con mis palabras en esa discusión en particular y en las futuras. Al fin y al cabo todos formamos parte de la misma comunidad, y por lo tanto todos queremos lo mejor para esta. De eso no tengo duda.

¿Continuará?…

Windows Phone ha muerto

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En 2007 escribí sobre la muerte de Blackberry y su relación con la explosión que iba a producir la inminente salida del iPhone 1 y los movimientos de Google en móvil. Sin duda un ejercicio de futurología bastante acertado desde la perspectiva que da leerlo tras 9 años.

Hoy voy a hablar de la muerte de Windows Phone que lleva sucediendo desde hace meses de forma cada vez más acelerada.

No soy el primero ni el único en dejar constancia de mi disgusto con Windows 10 Mobile o en dar el paso de abandonar (a Android). Profesionales pro Microsoft como Wictor Wilen o Luis Ruiz Pavón estamos abandonando de forma pública y sonora. No hay más que pasarse por Twitter, donde pueden leerse comentarios como los siguientes desde hace meses:

El caso es que llevo unos días con mi nuevo Moto X Play, el terminal más decente y barato que he podido encontrar, para quitarme el lastre en que se había convertido mi Lumia 630 con Windows 10 (beta). Y aunque todo tiene sus pros y contras el hecho es que no tengo intención de volver a comprar un terminal con Windows. Hay muchas razones por las que se ha llegado a esta situación y diría que se trata de un tema extraordinariamente complejo que no voy a tratar de analizar aquí, pero sospecho que Microsoft conoce perfectamente el panorama y ha estado realizando una retirada ordenada en los últimos meses, evitando sacar nuevos terminales y virando hacia un nuevo frente con menos resistencia. En parte, por esa sensación he estado aguantando mi Lumia hasta hace unas semanas cuando empecé a buscar una alternativa adecuada.

En mi opinión, y sin disponer de ninguna información privilegiada (tipo MVP), está bastante claro a estas alturas que Microsoft no va a sacar más terminales Lumia de gama “baja”. Ni nada que esté orientados a ser simplemente un móvil. Microsoft va a saltarse ese paso fallido, pero va a continuar sacando terminales orientados al mundo post-móvil. Ahí entran tanto las tecnologías de Continuum como las Hololens entre otras, que parece que van a convergir en algo más allá del teléfono móvil. Pero eso solo puede funcionar si sacan “buques insignias”, terminales caros que tengan potencia y características suficientes para mover todo lo necesario (escritorios, 3D…). Usarán estos terminales para probar ideas nueva, establecer unos estándares y animar el tema, algo parecido a la estrategia que siguieron con los convertibles Surface que parecen haber salido muy bien parados, incluso frente al iPad Pro.

Sea como fuere Microsoft ha sido bastante claro en sus últimas declaraciones: se va a orientar al mercado profesional. Esto significa que el dispositivo móvil Microsoft tiene que ser un dispositivo de productividad personal no una plataforma para adolescentes o para probar las últimas aplicaciones de moda. Entiendo que eso implica que tiene que poder operar como móvil, tablet y sobremesa y eso requiere potencia, que no es barata.

Y con todo esto, pienso que se van a meter una hostia.

Disponer de un Sistema Operativo único para todos los dispositivos es el write once, run anywhere de Java que nunca fue. Es el anillo único para dominarlos a todos de una novela fantástica. El sueño de toda empresa de producto. Pero la “talla única para todos” es una estrategia arriesgada, una que durante un tiempo le ha funcionado muy bien a Apple con sus productos perfectamente segmentados, pero que empieza a mostrar agotamiento en sus cifras de ventas. Y eso que controlan la cadena completa de producción y distribución.

Sospecho que Windows 10 Mobile y sus sucesores van a intentar serlo todo para todos. Y aunque en tablet y escritorio puede funcionar (y muy bien) dudo mucho que lo haga bien en la escala móvil. Y solo dios sabe si lo hará en otros formatos y escalas.

Así que ya veremos que tal evoluciona Windows en el dispositivo móvil, los wearables y demás, pero hoy Windows 10 Mobile está completamente muerto. D.E.P.

Post data: quiero mandar un fuerte abrazo a todos los que invirtieron en desarrollar con Silverlight para Windows Phone. Si aún queda alguno por ahí debe estar sufriendo mucho.

Repaso de 2013. Nivel: Die Hard 2

Este ha sido un año especialmente duro. No tan duro como el 2010 y 2011 en lo personal (aunque tampoco ha sido fácil), pero sí mucho más duro que cualquier año anterior en lo profesional y regular en cuanto a bienestar físico.

La suerte sonríe a los audaces

En mi empresa hemos sido nombrados por Microsoft Partner Cloud 2013 lo que, como comentaba una persona muy sensata del equipo, es un enorme logro especialmente teniendo en cuenta nuestro tamaño en comparación con la competencia. Supongo que es fácil imaginar que hay mucho trabajo detrás de ese premio, una cantidad enorme de trabajo y cierta dosis de coraje, para estar en la vanguardia que es el Cloud de Microsoft en estos momentos y ser reconocido como socio del año. Bien es verdad que nos subimos al carro rápido y con muchas aspiraciones incluso antes de Office 365, con el BPOS, pero con todo lo que ha salido de Redmond a finales del año pasado y en este año (SharePoint 2013, Apps, más y más productos de Azure, Windows 8…), sumado a la triste salida de un compañero a finales de 2012, era evidente que la campaña de 2013 iba a ser difícil, quizá especialmente desde mi posición en el frente de SharePoint, que con eso de que está conectado a TODO lo que saca Microsoft, da mucho más trabajo del que la gente se imagina para mantener el ritmo.

En fin, que si a principios de año ya veía un panorama difícil, diversos sucesos relacionados con compañeros (y amigos) a lo largo del año han convertido lo difícil en brutal, dejando un vacío no tanto profesional, como personal. Nunca sabes lo que vas a echar de menos a algunas personas, hasta que dejan de estar ahí.

Y si a la carga de trabajo y las pérdidas personales, sumamos cambios de organización de diversa índole y gran calado que obligan a todo el mundo reaccionar, tenemos un pastel de complejidad, fresas y nata con 3 pisos que digerir.

Supongo que con ese panorama es fácil que, hasta el tercer borrador de este artículo, no haya caído en la cuenta de que 2013 ha sido el año en que más he hablado, leído y escrito en inglés por motivos personales y de trabajo. Ha habido días en que el único español que veía era el de mi señora esposa al llegar a casa. Literalmente.

 

Salud: bien, gracias

Por otro lado, aunque en Marzo conseguí dejar atrás los problemas de sueño, no tuve tanta suerte con la espalda y hasta Agosto no pude comprobar los beneficios de hacer unos largos en la piscina un par de veces en semana. Ojalá lo hubiese descubierto antes, pero supongo que determinados problemas solo pueden afrontarse con éxito de uno en uno. El lado positivo es que ahora tengo una variedad interesante de conocimientos y experiencia directa sobre problemas de sueño, analgésicos, antiinflamatorios, dolor crónico y urgencias, que es más útil de lo que parece. Y por supuesto el tema de la espalda está superado.

Tomando el conjunto en perspectiva

En fin, que ha sido un año complicado en inicio, aún más complicado en su desarrollo y de final incierto, que ha ocasionado el que haya ido postergando vacaciones por unas u otras razones desde Julio hasta Diciembre, cuando al fin he podido retirarme del frente a tomar aire y tratar heridas. Y así, después de pasar 7 días enteros desintoxicándome de cafeína (cuyo abuso ha resultado inevitable), durmiendo unas muy necesarias 10 horas diarias y compartiendo estos días con lo que queda de mis seres queridos… al fin he podido tomar algo de perspectiva sobre este durísimo y alucinante año. Porque duro ha sido sin duda, pero revisando la cantidad de proyectos y tecnologías que he abordado a nivel laboral es simplemente alucinante: SharePoint 2007/2010/2013, Modern UI, Responsive Design como Dios manda (gracias Diana), Azure Websites, Azure PaaS/IaaS, Browser Helper Objects, JavaScript a mansalva, desarrollo de productos con MVC con C# y Entity Framework, virtualización, HTML 5, migraciones complicadas, actualizaciones interesantes, malware, despliegues masivos multiplataforma, formación… No nos ha faltado de nada y solo de pensar en el volumen y variedad de lo realizado este año da vértigo.

“No sé cómo has podido hacerlo” me decía un colega del ramo hablando sobre el volumen de trabajo que manejaba. Y la verdad es que hasta que no me he puesto a escribir esto, yo tampoco lo sabía, pero creo que una política de actualización y vigilancia constante en lo técnico, lo mucho que me gusta mi trabajo y el propio equipo de personas que me ha rodeado, han sido clave en que haya llegado vivo a Diciembre. En cualquier tras una semana de descanso y con otra aun por delante, la visión del 2013 llega a molar. Sí, ha sido brutal, y es un año de una intensidad que preferiría no repetir, pero sin duda es para enmarcarlo y ponerlo en un lugar bien visible, independientemente de cualquier otra consideración.

 

Retirada táctica

Probablemente nadie lo haya notado, pero en los últimos meses he dejado de escribir, a pesar de que usualmente trato de mantener entre 2 y 4 posts al mes, y la mayoría eran cosas que tenía en cola o pequeños artículos de mínimo interés. También he dejado de leer ensayo (que es lo que querría leer) y en su lugar he buscado refugio y distracción del día a día, el presente y la realidad en general, en la novela histórica de Santiago Posteguillo (3000 y pico páginas este año, todas geniales). La réflex y el revelado RAW en general se han quedado en el armario este año, junto con algunos proyectos tecnológicos que tenía en mente y que tendrán que esperar un poco.

En cuanto a actividades nuevas, la que más me ha ayudado a mantener el tipo, la cordura y el estrés fuera de mis hombros: ha sido el violín. Empezar a aprenderlo este año, no solo como “pequeño” reto de autoaprendizaje, sino como forma de volver a conectar con la música y el arte en general, ha sido genial y ha supuesto un bálsamo las pocas horas semanales que he podido dedicarle.

 

¿…2014?

Con este 2013, prefiero no hacer muchos planes para 2014, pero tengo algunos proyectos que me gustaría llevar a cabo. Así que para ceñirnos a algo limitado y muy específico y obviando que me gustaría recuperar las actividades de las que he tenido que retirarme, estos son mis objetivos iniciales para este año:

  1. Violín. Es sorprendente la complejidad y variedad de técnicas y sonido que tiene un instrumento tan pequeño. Este año tengo que dejar de tontear con él y seleccionar una pieza que ejecutar en público sin que de demasiada vergüenza. J
  2. Astrofotografía. La última experiencia que tuve fue con un newtoniano de fabricación rusa, en campo abierto (y helado) y antes de que las cámaras digitales se popularizaran. Esta vez tengo un Maksutov-Cassegrain motorizado y una DSRL esperando en un pueblo no demasiado poblado. Veremos que sale de ahí.
  3. Windows 8 + HTML 5 + JavaScript. Hay mucho que andar por esos caminos, en plural. Y tengo algunas ideas que quizá sea el momento de sacar adelante.
  4. SharePoint Apps como producto. Las Apps vienen para quedarse, porque francamente… son la única forma razonable de programar en SharePoint, aunque muchos no quieran salir de las soluciones de tipo granja. Y van a dar mucho juego con el Office Store. Tengo otro par de ideas a juego con el punto 3 que me gustaría ver implementadas.
  5. Comunicación. Tengo que invertir más tiempo en comunicar lo que hago, es necesario y diría que inevitable tal y como viene el 2014. Además creo que es un buen momento para hacer esa inversión. Veremos qué tal sale.

 

Y esto es todo lo que puedo contar. Espero que el año que viene, cuando repase el año de nuevo, pueda escribir sobre un año igual de interesante pero más pausado. Aunque no lo veo, no… 😀

Iberian SharePoint Conference 2013

Conocí la iniciativa de la Iberian SharePoint Conference, de boca de Edin Kapic en el Dev Camp (Madrid) que organizó Microsoft en Marzo de este año para desarrollo de Apps para SharePoint. En aquel momento Edin estaba preguntándose cómo sacar adelante un evento de estas características y me pareció una buena idea: al fin y al cabo SharePoint es una plataforma tan enorme, compleja y con una evolución tan rápida, que todos los implicados en la plataforma necesitamos salir de muestras cuevas de vez en cuando para ver qué hacen los demás, cómo y por qué, a fin de mejorar nuestras técnicas y formas de trabajo.

Así que cuando vi la oportunidad de ir, no fue muy difícil defenderlo en mi empresa que, como Partner Cloud de Microsoft en 2013 que es, desea mantenerse en la cresta la ola de todo lo que Microsoft tenga en “La Nube”.

Finalmente, y un tanto in extremis por la cantidad de trabajo que tenemos en marcha, pudimos apuntarnos dos desarrolladores a la conferencia, quizá la parte más interesante si ya has acudido a los Dev Camps y te falta tiempo (como en mi caso) para acudir a los talleres.

Planificando el tiempo disponible

Aunque me hubiese gustado acudir a todas las conferencias, especialmente a las de negocio dónde se sorteaban dispositivos caros (*guiño*), tuve que elegir entre las que se realizaban en cada momento en las 3 salas disponibles y dejar alguna de lado para poder hablar con algunos asistentes o ponentes como Mary de la European SharePoint Conferente, Raúl de VSAnywhere, Paul de K2 o Juan Antonio un SharePoint Developer afincado en Murcia, por lo que terminé asistiendo a las siguientes:

Calidad y cantidad

Al ser la primera convocatoria de este evento, me pareció normal que empezase más como una introducción que intentando ser algo súper técnico y profundo. Más aun teniendo en cuenta que SharePoint 2013 lleva muy poco con nosotros y muchos de los asistentes quizá no hayan tenido la suerte de usarlo en producción (mi experiencia es que es una gozada frente a las versiones anteriores). Aun así mi interés fue creciendo conforme pasaban las sesiones tocando una amplia variedad de temas. En particular, el último tercio, con Luis Ruiz, David Martos y Adrián Díaz, fue el que más me gustó. En parte porque era menos “introductorio” y la gente parecía más centrada pero sobre todo porque los oradores son particularmente divertidos en sus exposiciones. En particular, me sorprendió gratamente David que, hablando de un tema como la gestión de vida de las aplicaciones (ALM, un tema realmente serio), arrancaba más risas que un monólogo del club de la comedia.

Conclusiones

La primera conclusión que saco es que me gustaría acudir a la próxima conferencia. Una que será más técnica una vez superado este buen arranque y donde habrá caras familiares por lo que empezaremos a formar más una comunidad real.

La segunda es más personal e introspectiva: ver todo ese trabajo, escuchar a todos esos profesionales, ver ideas y demos… hace que me reafirme una vez más en la idea de que trabajo rodeado de gente muy capaz, y de que el trabajo que hago, aunque a veces se vea o entienda poco, está hecho como debe hacerse. A menudo mejor de lo que cabría esperar dado el nivel de recursos y la complejidad de algunas soluciones (no solo en el plano técnico).
Por esto, acudir a este tipo de eventos me ayuda a mantener la conciencia tranquila frente a la multitud de decisiones de arquitectura y diseño tomadas en diversos problemas durante estos años. Además es reconfortante oír a un buen puñado de profesionales mejores que yo, decir casi palabra por palabra lo mismo que he dicho durante años basándose únicamente en mi conocimiento, experiencia y fuero interno. Solo lo puedo apreciar yo, pero se agradece.

Y por último, dado el número de asistentes, parece que SharePoint es una plataforma con mucho uso y que dada la velocidad de evolución que tiene y las tecnologías que van apareciendo, va a seguir dando guerra durante bastante tiempo. Va a ser una época interesante para estar en SharePoint y en particular en Online.

Responsabilidades y Cambios

Tras unos cuantos años de trabajo en diversas empresas y para hordas de usuarios, grupos de trabajo, y departamentos, he llegado a formarme una opinión sobre algunas cosas, entre ellas sobre la importancia de la definición de responsabilidades en la empresa (o proyecto o sociedad).

Directivos, mandos, jefes

Pienso que cuando no hay responsabilidades (tareas, límites, autoridad) claramente definidas en un grupo*, suele ser porque no hay nadie responsable** al mando.

Quizá esta idea tenga que ver con lo que pienso sobre la cultura empresarial: que una empresa se comporta como se comportan sus directivos, que son quienes recompensan o penalizan el comportamiento y resultados de sus subordinados, realizando así una suerte de selección artificial de la actitud que debe existir en la empresa.

O puede que tenga más que ver con la imitación de los roles “superiores”, que hacen que tendamos a actuar como el sujeto alfa del grupo. En cuyo caso, si el sujeto alfa es un corrupto y un cretino, la gente tenderá a comportarse como corruptos y cretinos (sí, es una referencia a la España actual). Y si el sujeto alfa tiende a no concretar las cosas y “delega” responsabilidades solo a nivel teórico (no delegando la autoridad real para tomar decisiones, los recursos, etc.) entonces tendremos un montón de subordinados que ni concretan, ni toman decisiones.

Sea como fuere, pienso que para que una empresa funcione, es necesario que existan responsables claros (es decir únicos, y ojo que no he mencionado jerarquía ni rol), en todos los niveles de la empresa. Que no existan zonas grises, o al menos que sean muy pequeñas, donde los vacíos de poder y responsabilidad no permitan (o al menos dificulten mucho) decir “ese no es mi problema”. Porque a mi entender, cualquier problema de la empresa (o proyecto, o comunidad), es un problema de todos, y si al menos una persona no levanta la mano y dice “yo me encargo” cuando aparece un problema, entonces esa empresa tiene un problema gordo.

Toxicidad

El problema gordo es que se trata de un entorno donde la gente no considera los problemas de la organización como problemas suyos, donde se prefiere dejar el “marrón” a otro, donde un cambio siempre es percibido como un peligro… en definitiva, se tratar de un lugar donde se ha generado una dinámica tóxica que daña a todos. Una en la que la gente no se hace cargo de nada porque “no es mi trabajo”, ni considera que tenga que hacer nada al respecto de ningún problema porque “no me pagan para eso”, donde una actualización y mejora de las herramientas genera dramas y tragedias, etc. Una dinámica que se extiende poco a poco por la organización convirtiendo a todo el mundo en personas quemadas, personas desinteresadas por su trabajo, incapaces de adaptarse a los cambios o aportar algo nuevo a su entorno. Una empresa, comunidad o proyecto muertos, que solo aspiran a mantener cerrado su frasco de formol.

Y no es eso lo que yo quiero para la empresa (o sociedad) en la que trabajo (pasada, presente o futura). Y por eso trato de hacer lo posible para que ese tipo de actitud irresponsable** tenga el menor efecto posible en lugar de extenderse como un cáncer. A quien no desea asumir responsabilidades y solucionar problemas lo acabo saltando (sin drama ni a escondidas), y solo le pido que no se interponga en el camino de quien trate de dar soluciones, independientemente de si soy yo quien da las soluciones o cualquier otra persona. En ocasiones he tenido que tomar la solución de una persona que no se decidía a saltar sobre determinados cargos-obstáculo, para desbloquear alguna situación, pero en lo posible prefiero que sea la propia persona la que lo haga, dándole respaldo público, como manera de tratar de cambiar la cultura tóxica por una responsable. Vamos, que si la empresa va convertirse en un nido de indolentes, va a ser a pesar de mí o sin mí.

Personas que obstaculizan

Al hilo del perfil “cargo-obstáculo” (quizá “carga” sea un buen nombre) que no asume responsabilidad y que se interpone en las soluciones, he de decir suelo entenderlo como un perfil circunstancial: cada persona es un mundo y hay multitud de razones personales y profesionales, al margen de las dinámicas aprendidas del entorno (siempre se ha hecho así), por las que una persona se puede comportar así: Desde la necesidad de estabilidad (no quieren cambios ni líos), a la incompetencia percibida (baja autoestima), sin olvidar la existencia de perfiles tóxicos (psicópatas funcionales) que se encargan de dinamitar iniciativas y personas, y que son un tema tan interesante, pero que da para tratarse aparte.

Conclusiones

El mundo es un lugar complicado… porque está lleno de gente. Una empresa es parte de ese mundo y a la vez una representación en miniatura de ese mundo, y por ello el impacto de una sola persona es mucho más acusado de lo que podemos creer en una empresa o comunidad pequeña.

Si somos conscientes de esta relación entre el mundo y la comunidad, y nos fijamos en que es necesario un Lutero, Colón, o Mandela para cambiar el mundo, podemos inferir que en un mundo pequeño como nuestra organización o comunidad, no necesitamos tanto trabajo o audacia para cambiar las cosas y simplemente actuando con responsabilidad y exigiéndola a los demás, simplemente arreglando lo que esté roto o encauzando lo que se desmadre cuando nos sea posible, estaremos cambiando las cosas para mejor. Aunque solo sea un poco.

 

* Entendiendo grupo como: grupo de trabajo, departamento, área, o la empres al completo.

**Entendiendo responsable como: persona que adquiere compromisos que tiene intención de cumplir, trabajando en ellos.

Postdata

Llevaba algún tiempo escribiendo este artículo, pero hasta que no he leído la última entrada de Steven Sinofsky, no he podido terminarlo satisfactoriamente. Creo que me hubiese gustado tenerlo de jefe, aunque nunca se sabe.

¿Dependiente chistoso?

Esta semana me topé con el siguiente anuncio pegado al escaparate de una tienda Yoigo.

Por si alguien no lo ha notado el iPhone de la imagen parece llevar lo que sería un Windows Vista, de existir en versión móvil (que no es el caso).

Por supuesto no es un error o un hack, sino el sentido del humor y el probable aburrimiento del dependiente de la tienda, ya que en el interior, aunque no se aprecia del todo en la siguiente foto (mi K800i solo tiene zoom digital) del interior de la tienda, el sistema operativo sí es el de Apple.

Aunque hay que reconocer que el look del Vista no queda mal en el terminal de Apple. 😉