Libro: El despertar de la PYME

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Título: El despertar de la PYME.
Autor: Carlos Delgado Zarco.
Editorial: Carlos Delgado Zarco.

Explicar porqué cogí este libro es complejo, así que simplemente diré que me interesan las empresas, los procesos y los productos. Y siento un gran respeto por las PYMES y los autónomos. Y este libro trata sobre ellos aunque sea para vender formación de Level UP. Vender no es nada malo de hecho es algo bueno para cualquier PYME, pero pienso que hay que ver el libro como una parte de un proceso de transformación más largo y que requiere de tiempo y dinero.

Las 27 historias (más 1 la del autor) que Carlos Delgado incluye están orientadas a inspirar el crecimiento de las personas en el ámbito profesional. Creo que son buenas y cumplen su objetivo, aunque soy de los que piensan que solo se puede convencer a quien ya está convencido. De todos modos, si te sientes estancado en tu vida profesional, tienes una empresa o quieres conocer historias personales sobre ellas, este libro debería resultarte interesante. Además es extremadamente fácil de leer.

Incluyo aquí mi resumen y notas de cada capítulo para poder recordarlos en el futuro, pero el verdadero valor del libro es el de las historias que cuenta. Son inspiradoras y sirven de ejemplo para demostrar que se puede hacer lo que no creemos posible. Ah y cada historia incluye datos de facturación de la empresa y empleados, lo que ayuda a ver las cosas con perspectiva.

Ahí van las notas:

  1. No esperes actos de fe porque el cliente no es creyente. José Luis Guzman. ReforHabit. Tuvo que hacer algunos cambios para que la gente confíase en sus propuestas. Añadir los rostros de la gente de la empresa, hacer la propuesta atractiva, incluir una “bio” de la empresa…
  2. El tiempo ni se crea ni se destruye, solo se aprovecha o se desperdicia. Sarah-Jane Anthony. Smartenglish Creative Language School. Tener muy claros tus objetivos para poder dedicar todo el tiempo a ellas en lugar de a cosas menos importantes. 4 horas diarias pensando en el negocio. Mantener la cabeza clara con un equilibrio entre la vida personal y la laboral.
  3. O consigues una venta o te venden un motivo por el que no compran. Laureano Pérez-Andujar. Enerluz. Centrar la venta en el comprador, no en el producto. Menos datos técnicos y más estética, garantías y sencillez. Emplear los “fracasos” para obtener feedback y mejorar la siguiente oferta.
  4. Rompe las reglas del mercado antes de que el mercado te rompa a ti. Inma Sánchez. La Pastora. Todos los productos pueden evolucionar de formas muy creativas, como el pimentón de La Pastora hizo (caviar de pimentón, café de pimentón…). Lo extraordinario llama la atención. Cambia lo que ofreces, hazlo de forma creativa. Como mínimo llamarás la atención, aunque vendas más de lo mismo.
  5. Estás diseñado para acumular basura mental. Tira de la cadena. Ángel Díez. SoundAndL. Un grave accidente nos muestra que lo creemos y pensamos nos limita y que la práctica de cualquier cosa nos hace mejores en ello.
  6. Se te conceden 3 deseos: que tu talento genere los ingresos para vivir la vida que deseas. Antonio Hernández. Libera tiempo para hacer lo que te apasiona y vende experiencias, no horas o personas. Y haz un plan de negocio por dios.
  7. Negocia por sistema, por mucho que lo temas. Javier Santías. Farmacia Santías. Todo es negociable. Encuentra a la persona que decide y trata de obtener un buen trato para ambos. Y controla tanto lo que entra en caja como lo que sale (ventas vs gastos).
  8. La primera venta es como el primer beso: si triunfas, vendrán muchos más. Gustavo Amorós. Librería Puzzle / Summum Consulting. “El negocio ha de tener dos estrategias diferenciadas […] Por un lado, la creación de visibilidad y captación de clientes. Por otro, la fidelización y el aumento de la frecuencia de consumo.” Y hay que mover el culo en ambas.
  9. Que un lingote de oro no te impida ver la mina de diamantes. Jorge Juan Ortiz. Beltá Frajumar. Identifica a tu cliente ideal, entiende sus deseos y necesidades y obtén margen de él. Y después trata de ver cómo acceder a más y mejores clientes y mercados. Normalmente tendrás que evolucionar tú y tu negocio para hacerlo posible. No te límites a hablar con el cliente. Conecta con el. Entiéndele.
  10. No vivas lo que te suceda. Haz suceder lo que quieras vivir. Ramón Sánchez Paco. One Telecom. Sal a vender y hazlo de forma metódica, con un plan a largo plazo. Usa los medios a tu alcance, como Internet.
  11. La gente no compra productos o servicios, sino la emoción que les provoca. Antonio García. Santa Cruz Arquitectos. Vende emociones. El producto es una décima parte de importante que las emocione positivas que produzca.
  12. Tus ingresos no dependen ni de lo que dices ni de lo que sabes. Dependen de lo que haces. Andrés García. Relaciones Profesionales Estratégicas SL. Menos hablar y más actuar. Enfrentarse al miedo, definir objetivos y dividirlos en tareas.
  13. Reacción en cadena: antes de la venta física, se produce la química. Maria Ángeles Carnicero. Limpiezas Poniente. Sorprende o asusta para captar la atención. Genera deseo en el cliente, conecta con él de forma positiva, de persona a persona. No se trata de las características del producto sino de los resultados positivos que generará.
  14. Haz de tu negocio una máquina de generar dinero… ¡sin que tú estés en él! Raúl Sanchís. Turcafi2006 SLU y TODO Raúl Sanchís. Trabaja para tu negocio, no en él. Intenta ser prescindible, que funcione solo. Intervén solo cuando quieras que vaya mejor o si es imprescindible (debería ser en pocas ocasiones). Automatiza y delega, solo así puedes crecer (escalar), asegurar la calidad de tu producto o servicio y hacerte prescindible. Puede “automatizar” con procedimientos, videos… pero revisa las cosas de nuevo de vez en cuando para adaptar y mejorar.
  15. Convierte a tu equipo en la locomotora de tu cambio. Carlos Soler. Embasana. El trabajo lo hacen personas y las personas necesitan ciertas cosas como comunicación y reconocimiento. Delegar es clave si quieres crecer y para eso se necesita confianza. Algunas cosas concretas pueden ayudar, como: 1) reunión semanal de hora y media con todo el equipo para hablar de problemas, éxitos, resultados…; 2) cualquier persona del equipo debe poder hablar de lo que necesite (personal o profesional) cada día al menos durante una ventana de tiempo; 3) como líder pregunta a las personas como están, si están contentos, obtén feedback con frecuencia.
  16. Tu problema no es la competencia sino la falta de competitividad. Francisco Javier Martín. DecoElx. Comunicar es esencial para que te compren. Los posibles compradores necesitan conocerte para poder comprarte. Hay diferentes formas y canales y los resultados son modestos pero tienes que hacerlo si quieres vender.
  17. Las personas son como un iceberg: lo que ves es mucho menos de lo que no ves. Rocío Vargas. Vilcabamba Tours. Lastre emocional: en lugar de enfrentarnos a los traumas emocionales, los escondemos. Y nuestra mente retuerce la realidad para evitar conectar con ese dolor. La rabia y el rencor nunca van a ayudarte a salir adelante y mejorar. Rodéate de gente buena, que te aporte algo positivo emocionalmente y acepta a las demás por tu propia salud mental. De una forma u otra cada persona trata de hacer lo mejor siempre, pero los contextos y las experiencias de cada persona son diferentes por lo que no los entendemos.
  18. Sorprende, impacta, molesta… y luego pregunta. Luis Iglesias. Look & Find y otras. Para innovar se necesita mucho conocimiento. No se puede gustar a todo el mundo pero es mejor recibir críticas que ser invisible; y es mejor hacer cosas y equivocarse que quedarse parado.
  19. El éxito no está en la idea, sino en la ejecución de la idea. Rocío Márquez. Casaturis. La persona detrás de un negocio es la que hace a diferencia. Por eso Casatauris, a pesar de ser un Airbnb, funciona. La ejecución de Rocío es diferente, innovadora frente a la startup y por eso funciona.
  20. Hazte íntimo amigo de los números. Es cuestión de confianza. Ana Bardají. Siete Semillas. Mide todo, usa los números para averiguar cómo va tu negocio y como tienes que gestionarlo. Es lo único que te permitirá mantener el control.
  21. El día que entiendas que lo malo, lo bueno y lo regular es 100% tu responsabilidad, tu vida cambiará. Alejandra Payá. Yeclaweb. No achaques a causas externas tus problemas, la responsabilidad de cambiar tu propio entorno es completamente tuya. Auto-engañarse es fácil y cómodo pero te mantendrá en un hoyo.
  22. La llave del crecimiento ilimitado: capta nuevos clientes a mayor ritmo del que los pierdes. Marcos Pareja. Runner Soul. Tienes que captar clientes porque siempre perderás algunos largo plazo. Y para ello tienes que ir a donde esté y conocerle a lo largo del tiempo. Así además podrás adaptarte a su demanda.
  23. Objetivo liquidez: tu negocio no existe para vender ni para facturar, existe para ganar dinero. Pablo Soler. Maza Grupo. En cualquier negocio necesitas liquidez. Para ello: 1) desarrolla un buen equipo, 2) automatiza procesos para ahorrar tiempo y dinero, 3) usa indicadores para gestionar y 3) maximiza la liquidez para poder invertir (tener libertad y crecer).
  24. Los placeres externos no llenaran nunca el vacío interior. Mayte Romero. Mayte. Como interpretamos y reaccionamos a los elementos (de personas o situaciones) depende de nosotros. Como lo tomemos y gestionemos es responsabilidad nuestra, al igual que de con quien y cómo pasamos el tiempo. Ser nosotros mismos y no otra persona, una máscara, es la única forma de ser feliz.
  25. Lleva a tu cliente hasta el orgasmo experiencial. Francisco Bernal. CaféLab. El producto es quizá lo menos importante de un negocio. El cliente consume experiencias y puedes conseguir generar una excepcional a base de pequeñas y constantes buenas experiencias a lo largo del proceso de venta, consumo y hasta pago. Eso sí, tiene que ser algo rentable y requiere tiempo más que dinero el conseguir estas mejoras.
  26. No vendas caviar a quien se alimenta de embutido. Alberto Oliver. Karamel Audiovisuales. Un negocio es un negocio, independientemente de las capacidades técnicas , idea, suerte o dinero que inviertas, necesitas entender cómo funciona un negocio para que este sobreviva y prospere. Un buen técnico y empleado metido a empresario necesita entender eso. Elige a tus clientes con cuidado y desecha a los que te generan pérdidas para poder invertir tiempo y energía en los que generan beneficios. Para ello debes conocer a tu cliente ideal y para eso necesitas datos personales o de empresa, dependiendo de quién sea tu cliente.
  27. Sé fiel a tu corazón. Él ya conoce el camino. Ana Cascales. Dear.Coach. Hacer algo que no te gusta y con lo que no estás de acuerdo no es forma de vivir. Busca lo que realmente te gusta y trata de fijarte objetivos para vivir alineado con tus necesidades y creencias.
  28. Tus resultados pasados y presentes no garantizan tus resultados futuros. Pon siempre el 100%. Carlos delgado. Level UP. No te duermas en los laureles. Siguen trabajando con cabeza cada día. Si no mejoras regularmente es que te has estancado.
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Libro: El código del dinero

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Libro: El código del dinero

Autor: Raimon Samsó

Editorial: Ediciones Obelisco

Apunté este libro en mi lista de lectura tras la recomendación que hizo del mismo Andrés Pérez en su blog Marca Propia. Al acabarlo tengo sentimientos encontrados y aunque me parece muy útil, me siento manipulado. Si tuviese que compararlo a otro libro (de autoayuda o crecimiento personal, claro) sería el de Dejar de fumar es fácil si sabes cómo: manipulador, efectivo para quienes ya están convencidos y un gran negocio para su autor y editorial (más de 50 ediciones). Todos ganamos.

La primera parte del libro es brainwashing puro, pero necesario para conseguir el estado mental adecuado que permite asimilar el resto del contenido y cuyo objetivo declarado es que podemos montar nuestros propios negocios para alcanzar la libertad y felicidad. Y que necesitamos hacerlo cuanto antes.

La segunda parte es un conjunto de buenos y estructurados consejos para emprendedores. Algo parecido a El arte de empezar de Guy Kawasaky, y la parte más práctica con diferencia, aunque esté mezclados con algo de coaching/manipulación y auto-venta. Acaba dejando un buen sabor de boca y con muchas ganas de empezar a trabajar en construir un mejor futuro.

Quienes hemos visto como es la vida del profesional autónomo o de los pequeños negocios, sabemos que es necesario una actitud diferente a la estándar (la de funcionario, búsqueda de salario fijo, etc.) y gran cantidad de sacrificio. No todo el mundo está hecho para esa vida a lo pastilla roja de Matrix: libre y con una misión. Este libro puede ayudar a quienes estén dándole vueltas a dar el salto, pero será una pérdida de tiempo para quienes solo quieran estabilidad y seguridad.

Como nota curiosa del libro, es de agradecer que el propio autor menciona muchos consejos que él mismo toma (pueden comprobarse, no son “historias”), demostrando así que no se trata de un conjunto de ideas vacías, sino que al menos en su propio caso funcionan.

A continuación, algunos extractos del libro, aunque recomendaría leerlo en orden de principio a fin y dejo fuera propuestas prácticas algo más elaboradas por ser demasiado extensas para encajar como extracto.

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No importa a qué te dediques, producción o servicios, manual o intelectual, tu trabajo tarde o temprano se virtualizará, automatizará  o se subcontratará en donde cueste menos y se haga mejor. […] ¿Quién ganará más con todo esto? No te equivoques, no son las empresas, son también los consumidores (todos nosotros) al disponer de mejores bienes y servicios, a mejor precio.

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Los sistemas educativos estimulan a estudiar para tener un empleo, pero la buena formación financiera enseña a no necesitar un empleo.

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Tratar de evitar, o ignorar, los problemas financieros equivale a mantenerlos, porque los problemas no se resuelven por sí mismos.

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El buen inversionista invierte más tiempo que dinero. El mal inversionista sólo invierte dinero y poco tiempo en averiguar qué está comprando. Siempre me ha llamado la atención lo rápido que las personas colocan el dinero que tanto tiempo les costó ganar en lo que desconocen. Invierte más tiempo en aprender a invertir, e invierte menos dinero.

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Me encuentro con personas desajustadas con sus metas: desean un efecto pero detestan la causa [el precio y esfuerzo a pagar]. Como están desalineadas, no consiguen sus deseos y se sorprenden cuando afirmo que “querer” algo no sirve de nada, lo que vale es la acción disciplinada. Y lo que no vale es decirse “Bueno, ya lo haré algún día” porque ese día nunca llega.

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Cuanto mayor valor entregues, mejor te irá y menos le importará a tu empleador o cliente el precio que les pidas.
Si simplificas las cosas que para la gente son complejas, te ganarás muy bien la vida. Vamos, “harás dinero”. La regla es muy clara: entrega valor masivamente. ¿Hay algo nuevo en ello? ¡Nada! Y aun así suena a nuevo. […] Hay excepciones, claro, puede que sí entreguen un gran valor a la empresa y a los clientes pero que no sean justamente correspondidos, en ese caso no se están entregando a sí mismos suficiente valor porque no se dan la oportunidad de trabajar en otro lugar.

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Pregúntate (cada semana): ¿Qué puedo hacer para que mi producto o servicio sirva a más personas?
Tómate tiempo (cada mes) para pensar cómo puedes servir a diez veces más personas de las que atiendes en la actualidad (ya sea en tu empleo o en tu negocio). Cuando lo consigas, tu valor (como empleado o como profesional independiente) se habrá multiplicado.
Pregúntate (cada año): ¿Qué nuevo producto o servicio puedo suministrar que añada un valor masivo al mercado? Es de principiantes crear una oferta y después buscar su demanda, en el supuesto de que exista. Es empezar la casa por el tejado. No caigas en ese error. Sal ahí fuera y averigua qué problemas puedes resolver, o cómo podrías mejorar la vida de las personas en algún aspecto, y luego elabora tu propuesta.

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Me gustan las paradojas porque son el principio del cambio de paradigma. He aquí las tres paradojas del emprendedor:
1.- Para ganar dinero, olvida el dinero: céntrate en servir.
2.- Para triunfar, olvida triunfar: céntrate en disfrutar.
3.- Para actuar, olvida el resultado: céntrate en el proceso.

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¿Resultados o tareas? Yo lo tengo claro, ¿y tú? El emprendedor, el bueno al menos, no busca estar ocupado, persigue resultados. […] Por ejemplo, yo no escribí un libro (tarea), construí un best seller (resultado). ¿Ves la diferencia entre tareas y resultados? Ahora, sustituye las tareas de tu agenda por resultados (o al menos anótalos al lado de cada tarea) y verás cómo aumenta tu eficiencia.
Los resultados son importantes, las tareas suelen ser urgentes aunque no necesariamente importantes.

Los nombres son importantes

Los nombres son importantes” decía Publio Cornelio Escipión, general romano con imperium en Hispania durante la Segunda Guerra Púnica iniciada por Aníbal Barca, según narraba Santiago Posteguillo en Las Legiones Malditas.
También los egipcios en la antigüedad creían en el poder de los nombres. Pensaban que conocer el poder de una cosa te da poder sobre ella y por tanto es un tema recurrente en la mitología egipcia (el nombre secreto de Ra) o visible en su propia escritura como descubrió Champollion al deducir que rodeaban acotando con líneas los nombres propios en sus jeroglíficos. Y como no podría ser de otra manera teniendo en cuenta el pasado común, los hebreos recurren a la religión y el mito (el Golem y el nombre de Yahvé escrito en su frente) para evidenciar la importancia del nombre.

Los nombres son importantes”, decía un jefe que tuve en cierta empresa. Y por ello trataba de seleccionar con cuidado el nombre de las partes que componían una aplicación y de la aplicación (codename que dicen en Microsoft) en si misma. Algo poco ortodoxo, pero curioso y útil.

Hay que ponerle un buen nombre” decimos ahora cuando creamos un detergente con Megaperls o una crema con Hidroactive, pero al final todo se basa en lo mismo:

El nombre que damos a algo, condiciona nuestra percepción de ese algo.

Programador” y “programación” recuerdan demasiado a la columna de programas de televisión de una cadena local, como para que se tome en serio el trabajo que realiza un informático escribiendo código, y la propia palabra “informático” está completamente desprestigiada debido a su abuso para todo (“fallo informático”, redes informáticas, aplicaciones informáticas, sistemas informáticos de vuelo, informática doméstica, juegos informáticos…).
Analista” suena mejor, ya que probablemente lo relacionamos con el análisis financiero, el dinero, Wall Street y demás cosas “grandes” y “serias”.
Supongo que de ahí mi preferencia (como consultor, analista y programador) de llamar al analista y programador informático, “desarrollador”, que indica algo más interesante que programar y sugiere que las aplicaciones no se piensan, escriben, prueban e implementan solas de la noche a la mañana y que requieren de cierto rodaje. Aunque me sigue pareciendo una palabra insuficiente.
También parece que este tema de la importancia de los nombres tiene mucho que ver con la aparición de términos cuanto menos curiosos en el mundo del software, tales como “arquitecto de software”, “CEO de start up”, o similares, aunque en mi opinión se debe más al marketing y las ganas de darse aires que a un intento de comunicación real con el cliente.
En cualquier caso los nombres son importantes y no es lo mismo echar horas y ganas a una actividad con un buen nombre que a una actividad que suena a viejo y aburrido.

PD: Supongo que Shakespeare no estaría de acuerdo con esta entrada, pero el no vivía en la Era de las Comunicaciones.

Libro: Reglas para revolucionarios

Título: Reglas para revolucionarios
Autor: Guy Kawasaki
Editorial: Martínez Roca

Este libro lo empecé motivado por la buena sensación que me transmitió Kawasaki en “El arte de empezar“. Se trata de una obra anterior del mismo autor, tan anterior como que la separan 6 años en la edición española. Todo un abismo en cuestión de tecnología, pero que a nivel de marketing y de proyectos empresariales son apenas un suspiro.
El espíritu de ambos libros es esencialmente el mismo: transmitir la experiencia de Kawasaki en sus diferentes empleos de responsable de marketing y en su faceta de empresario. Aunque posiblemente debido al tiempo transcurrido, se nota que este libro está peor estructurado, abusa de historias ajenas y resulta más disperso y “agitador publicitario” por lo que aunque útil, diría que se trata de una obra peor, o como podría decir el propio Kawasaki, un prototipo o versión inicial, aunque también útil para emprendedores, autónomos o cualquiera que forme parte de un proyecto empresarial, especialmente (que no exclusivamente) de perfil PYME y del ramo de la publicidad o ventas.
En resumidas cuentas se podría decir que este libro está más orientado a ilusionar y vender que “El arte de empezar” y como en este último, hay tanta información que sería injusto hablar más sobre el mismo y resulta mucho más práctico citarlo o directamente leerlo. Allá voy:

“Es un modelo agotado […] el típico trabajo de oficina donde el empleado está atado, no puede crear, no puede sentirse protagonista de nada y no es productivo porque termina aprendiendo todos los vicios habituales para no hacer nada. No puedes pasarte quince años de tu vida viendo la misma cafetera, yendo al mismo lavabo y teniendo los mismo compañeros. En realidad, como trabajador tienes una vida útil de unos dos años para una empresa, antes de adoptar todos los vicios de la rutina. Por eso es positivo trabajar por proyectos, porque siempre sientes el desafío, la novedad”. De paso, es una forma de tomar las riendas de la propia carrera profesional, que no queda en manos de un empleador que tome la decisión de ascender o no a un empleado, sino en las del trabajador mismo, que decide en qué proyectos se involucra de acuerdo con sus expectativas e intereses.

[Sobre un estudio de mercado sobre el radiocasete portátil MovingSound] En las dinámicas de grupo la inmensa mayoría de los adolescentes se decantó por el amarillo. Finalizada la evaluación, Philips agradeció su participación regalándoles un MovingSound. En el exterior de la sala de pruebas colocaron una pila de radiocasetes amarillos y otra de negros. Casi todos los adolescentes se llevaron un aparato negro.
Se trata de un excelente ejemplo del siguiente principio: “No preguntes, limítate a observar”.

¿Alguna vez has visto el informe de un consultor en el que recomendara soluciones ajenas a su campo de experiencia?

Richard Feynman explica la célebre anécdota de cómo llevó a cabo su investigación de la explosión del Challenger. Se reunió con los técnicos que se ocuparon del transbordador mientras el resto del comité investigador recibía información desinfectada y servida en bandeja de manos de los encargados del proyecto.

Si se quejan, los clientes siguen dispuestos a seguir tratando contigo. Cuando dejan de quejarse debes empezar a preocuparte.

Libro: El arte de empezar

Titulo: El arte de empezar. El libro para emprendedores más útil escrito hasta la fecha.
Autor: Guy Kawasaki
Editorial: Ilustrae

He tardado meses en hacer esta review, en parte por la misma estructura no lineal del libro, que te lleva a saltar de un capítulo a otro sin respetar la estructura clásica, y en parte por una serie de temas que me ocuparon durante su lectura y me obligaron a interrumpirla en diversas ocasiones.

Finalmente, conseguí darlo por terminado y puedo decir que se trata de una obra ligera, práctica y muy curiosa, orientada a ayudar principalmente a emprendedores y autónomos que desean comenzar un proyecto, aunque muchos de los consejos son aplicables a otras áreas de la vida.

Guy Kawasaki es un tipo de la mítica Apple de 1984 que se dedicaba a evangelizar sobre sus productos como parte del área de marketing, y que a día de hoy parece vivir sobre todo de escribir cuanto aprende a base de éxitos y fracasos en sus diferentes empresas, por lo que cualquiera que vaya a tomar este libro como una biblia o guía paso a paso, se llevará un chasco. Es un libro donde Kawasaki destila sus experiencias y procura señalar lo positivo y lo negativo a modo de consejo, pero nunca ex cátedra. Lo mejor es que estructura muy bien el libro para que se puedan leer las partes que más nos interesen en cada momento y que la estructura del mismo no obliga a leerlo entero antes de poder aplicarlo.

Recomendable para cualquiera interesado en montar negocios, conocer como funciona la realidad o ver por donde se mueven las tendencias emprendedoras en tecnología.

He visto que hay un resumen del libro en Resumido.com aunque al no tener un argumento central, sino montones de consejos, recomiendo leer el libro.

En cualquier caso, ahí van un par de extractos, que debido a la variedad de temas que toca y a que todos me resultan interesantes, van a ser mas o menos aleatorias:

Steve Jobs tiene un dicho según el cual los jugadores de clase A contratan a jugadores de clase A; los jugadores de Clase B contratan a jugadores de clase C y los jugadores de clase C contratan a jugadores de clase D. Con esta dinámica, no se tarda mucho en acabar teniendo jugadores de clase Z. Este proceso de filtración causa un aumento desproporcionado de ineptos en las empresas. Si hay algo que tiene que hacer un Director Ejecutivo es contratar un equipo de dirección mejor que él mismo. Si hay algo que tiene que hacer el equipo de dirección es contratar a empleados mejores que ellos mismos. Para que esto suceda, el Director Ejecutivo (y el equipo directivo) necesitan tener dos cualidades. La primera es la humildad de admitir que algunas personas pueden realizar una función concreta mejor de lo que lo pueden hacer ellos. La segunda, una vez que lo hayan admitido, es confiar en si mismos tanto como para contratar a esas personas.
Admito que hacer un llamamiento para que los directivos contraten jugadores de clase A no es una gran revelación, pero sigue habiendo muchas organizaciones llenas de ineptos. Esto ocurre porque la mayoría de gente no sigue este principio y porque resulta muy difícil cribar a los ineptos.

SIGUE LA REGLA DEL 10/20/30
Nunca he oído que una presentación que fuera demasiado corta. Una presentación no puede ser demasiado corta porque, si es buena, conseguirá que los oyentes hagan preguntas y la alarguen. He aquí una buena pauta en cuanto al contenido, longitud y fuente de texto de una buena presentación:
• Diez diapositivas.
• Veinte minutos.
• Treinta puntos de fuente para el texto.

Libro: No pienses en un elefante

Título: No pienses en un elefante. Lenguaje y debate político.
Autor: George Lakoff
Editorial: Complutense

En mi opinión este libro es un manual de comunicación para demócratas estadounidenses que probablemente han leido y copiado con adaptaciones (pocas y de ahí las contínuas referencias a Bush y Obama actualmente desde Ferraz) en el PSOE.

Al principio el autor proclama la posibilidad de su uso como libro teórico para apoyar tanto la causa republicana tanto como la demócrata pero eso queda desmentido a lo largo de sus páginas con el inconfundibe sabor de la verborrea política pseudointelectual ‘progre’ por la que el libro acaba derivando en una pesada diatriba sobre lo malvados y rancios que son los conservadores y lo mal que lo hacen todo excepto maquinar y mentir para robar y ganar elecciones, frente a lo íntegros y buenos que son los progresistas y lo maraviloso y lleno de color y buen rollo que es su mundo donde si les dejasemos gobernar, todos seríamos inmensamente felices.

En cualquier caso a parte de ser (por suerte) un rollo de 174 páginas sin chicha real, contiene un par de ideas útiles sobre psicología y propaganda, nada revolucionario, y que pueden encontrarse desperdigadas en bibliografía sobre marketing, negociación o comunicación tales como el uso de marcos mentales, repetir ideas a lo lago del tiempo de manera constante, hablar en positivo, etc…

Por lo dicho, no puedo recomendar su lectura a nadie que no sea votante incondicional de izquierdas, o en todo caso a cualquiera que desee entender la estrategia actual del PSOE en España donde prima la forma sobre el contenido. En el primer caso, el contenido seguramente resulte muy interesante, en el segundo soportable.

Productos farmacéuticos, efecto placebo y marca

Hace unos días me encontré con el siguiente anuncio en un periódico.

Teniendo en cuenta que algunos de mis familiares más directos son médicos y algunos amigos mios son farmacéuticos trabajando en farmacéuticas, resulta que conozco algunas prácticas anti-éticas de las farmacéuticas de manera mas o menos fiable, por lo que no pude menos que hacer una foto para poder responder desde este medio al anuncio, y la respuesta a su anuncio, hoy día, es un no rotundo.

Por si alguien desea conocer algo más del tema, le recomiendo leer a Dan Ariely, que como curiosidad, este año ha ganado un premio Ig Nobel (me encantan) precisamente debido a una investigación relacionada con el tema de este post y que demuestra que medicamentos falsos caros, son más efectivos que medicamentos falsos baratos. Para más información hay más datos disponibles.