Libro: Deshaciendo errores

Título: Deshaciendo Errores. Kahneman, Tversky y la amistad que nos enseñó cómo funciona la mente.
Autor: Michael Lewis
Editorial: Debate

Encontré este libro en la biblioteca y me llamó la atención el apellido Kahneman. Al igual que “Gigerenzer“, el de Danny es un apellido que no he podido olvidar desde que leí “Pensar Rápido, Pensar Despacio” en 2013, así que aunque no estaba buscando lectura, lo cogí igualmente.

El libro narra de forma muy amena la historia compartida de Daniel Kahneman y Amos Tversky, psicólogos israelíes que trabajaron juntos durante años en el campo de los juicios (en el sentido de evaluación o pronóstico), las decisiones y los errores. Actualmente Kahneman tiene un premio Nobel de Economía por sus aportaciones (y las de Amos) a ese campo, tras demostrar que los actores económicos no son nada racionales debido a los sesgos de la mente humana y cambiar las Ciencias Económicas para siempre.

Si como a mi, te gustan la psicología y los sesgos. O si te han gustado los libros, artículos y documentales de Dan Ariely, o títulos ya reseñados en este blog como “Freakonomics“, “El economista camuflado“, “Por qué las personas inteligentes pueden ser tan estúpidas“, “Decisiones Instintivas” de Gigerenzer, “No pienses en un elefante” de Lakoff, “La nueva fórmula del trabajo” o “¿Existe la suerte?” de Taleb, estoy seguro de que te gustará este libro.

La estructura del texto es muy narrativa, pasando por diferentes épocas, guerras y continentes, y empleando a diversos “personajes” (reales) para dar una visión de las vidas y caracteres de Amos y Danny. El trabajo de investigación y entrevistas necesario para realizar el libro ha debido ser bastante intenso y me sorprendente que el resultado haya sido un buen relato en lugar del pastiche de anécdotas que temía en las primeras páginas del libro.

En algunos momentos la narración es trepidante, como durante las guerras israelíes, en otros se hace interesante desde el punto de vista teórico cuando se habla de reflexiones, teorías y demostraciones, y hacia el final, cuando la relación entre Amos y Tversky se degrada y Amos muere, acaba transformándose en un ligero drama agridulce.

Al finalizar el libro se queda uno con varias ideas sobre la mente y las relaciones; y sobre el tiempo, esfuerzo y colaboración necesarios para engendrar ideas dignas de un “Premio del Banco de Suecia en Ciencias Económicas en memoria de Alfred Nobel“.

Por último, me ha parecido interesante echar un vistazo a la relación entre dos personas tan diferentes a lo largo de tanto tiempo. He leído novelas y biografías, y reflexionado sobre mis propias relaciones desde mi punto de vista, pero este libro ofrece una visión completa de una misma relación entre dos personas excepcionales y reales, y lo hace desde “fuera”, algo que hasta ahora no había encontrado en un libro. Como decía Danny: “las personas son bastante simples, pero las relaciones son complejas”.

Para acabar incluyo unas citas para recordar en el futuro y para animar a su lectura a quien pueda estar interesado.

Citas interesantes:

Un viejo amigo de Amos recordaría más adelante que “Amos solía decir que la gente no es tan complicada. Lo que sí es complicado son las relaciones entre la gente”. Y después hacía una pausa y añadía: “Excepto Danny”. Pero había algo en Danny que hacía que Amos bajara la guardia y lo convertía, cuando estaba a solas con él, en una persona diferente. “Cuando trabajábamos juntos, Amos casi suspendía la incredulidad -decía Danny- . Eso no lo hacía con otra gente. Y aquel era el motor de la colaboración.

 

“Hay muchas evidencias que demuestran que cuando se percibe una situación incierta y se interpreta de una forma particular, resulta muy difícil verla de otra manera”.

 

Pero estas historias que las personas se cuentan a sí mismas están sesgadas por la disponibilidad del material empleado para construirlas. “Las imágenes del futuro están moldeadas por la experiencia del pasado”, escribieron, volviendo del revés la famosa frase de Santayana sobre la importancia de la historia: “los que son incapaces de recordar el pasado están condenados a repetirlo”. Lo que la gente recuerda del pasado, sugirieron, es probable que distorsione sus juicios sobre el futuro.

 

En efecto, las historias que las personas se cuentan a sí mismas cuando las probabilidades son desconocidas o imposibles de conocer son muy simples. Llegaron a la conclusión de que “Esta tendencia a considerar solo argumentos relativamente simples puede tener efectos particularmente notables en situaciones de conflicto. Los estados de ánimo y los planes de uno mismo son más accesibles que los del adversario. No es fácil adoptar su punto de vista en el tablero de ajedrez o en el campo de batalla”.

 

[Acerca del futuro deseado para el “análisis de decisiones”] Tanto Amos como Danny pensaban que los votantes, los accionistas y toda la demás gente que tiene que asumir las consecuencias de la toma de decisiones de alto nivel, podían desarrollar una mejor comprensión del proceso. Aprendería a evaluar una decisión no por sus resultados -si salía bien o mal-, sino por el proceso que llevaba a ella. La tarea del que toma decisiones no es tener razón, sino calcular las probabilidades y jugar bien las bazas.

 

[Acerca de la experiencia con la puesta en marcha del “análisis de decisiones”] “En aquel momento, renuncié al análisis de decisiones -contaba Danny-. Nadie ha tomado nunca una decisión basándose en un número. Todos necesitan una historia.” Tal y como escribieron Danny y Lanir décadas después, cuando la CIA les pidió que describieran su experiencia con respecto al análisis de decisiones, el ministro israelí de Asuntos Exteriores era “indiferente a las probabilidades concretas”. ¿Qué sentido tenía explicar las probabilidades de una apuesta, si la persona que iba a apostar no creía en los números?

 

Al tomar decisiones, no se intenta maximizar la utilidad: se intenta minimizar el arrepentimiento. Como punto de partida para una nueva teoría, parecía prometedor. Cuando la gente le preguntaba a Amos cómo tomaba él las grandes decisiones de su vida, él solía decir que su estrategia consistía en imaginar lo que podría lamentar después de haber elegido una opción, y elegir la opción que le hiciera sentirse menos arrepentido. Danny, por su parte, era la personificación del arrepentimiento. Danny se resistía a cambiar sus reservas para un vuelo, aun cuando el cambio hiciera mucho más fácil su vida, porque imaginaba lo mucho que lamentaría el cambio si este conducía a algún desastre. […] Era como si Danny pensara que anticipando sus sentimientos podía mitigar el dolor que le causarían de manera inevitable.

 

“El dolor que se experimenta cuando la pérdida está causada por un cato que modificó el statu quo -escribió Danny en un informe a Amos-. Cuando uno no toma medidas que podrían haber evitado un desastre, no acepta responsabilidad por el desastre ocurrido.”

 

“Lo que constituye una ganancia o una pérdida depende de la representación del problema y del contexto en el que surge “, explicaba el primer borrador de la “Teoría del valor”. “Proponemos que la presente teoría se aplique a las ganancias y las pérdidas tal y como son percibidas por el sujeto”.

 

Danny y Amos intentaban demostrar que las personas que se enfrentaban a una opción arriesgada no sabían contextualizarla. La evaluaban de forma aislada. Al explorar lo que ahora llamaban el efecto aislamiento, Amos y Danny habían dado con otra idea, cuyas implicaciones para el mundo real eran difíciles de pasar por alto. Y a esta idea la definieron como “marcos”. Al cambiar la descripción de una situación y hacer que la ganancia pareciera una pérdida, se podía provocar que las personas cambiaran por completo su actitud hacia el riesgo, que dejaran de evitar el riesgo y pasaran a buscarlo. “Inventamos la teoría de los marcos sin darnos cuenta.”

 

[Acerca de momento eureka del economista y premio Nobel, Thaler] “Entonces lo comprendí. Kahneman y Tversky tenían una idea. El sesgo sistemático.” Si la gente se equivocaba de forma sistemática, no se podían pasar por alto sus errores. El comportamiento irracional de unos pocos no se vería compensado por el comportamiento racional de los muchos. La gente podía equivocarse sistemáticamente, lo que significaba que los mercados también podían equivocarse sistemáticamente.

 

A Danny se le ocurrió que quizá había una cuarta heurística, además de la disponibilidad, la representatividad y el anclaje. La llamó “heurística de la simulación”, y consistía en el poder de las posibilidades no cumplidas de contaminar la mente de las personas. A lo largo de su vida, todo el mundo realiza simulaciones del futuro. ¿Y si digo lo que pienso en lugar de fingir que estoy de acuerdo? ¿Y si me lanzan una bola rasa y se me pasa entre las piernas? ¿Y si rechazo la propuesta en lugar de aceptarla? Basa parte de sus juicios y decisiones en esos escenarios imaginados.

 

[Acerca de los límites que establece la mente al imaginar escenarios razonables o fantásticos] [Danny] Quería comprender mejor lo que él llamaba “emociones contrafácticas”, o los sentimientos que espolean la mente de las personas y las empujan a realidades alternativas para evitar el dolor de los sentimientos. El arrepentimiento era el sentimiento contrafáctico más obvio, pero la frustración y la envidia compartían con él su rasgo esencial. “Lo sentimientos de la posibilidad no cumplida”, los definió Danny en una carta dirigida a Amos. Estos sentimientos podían describirse usando simples operaciones matemáticas. Su intensidad, escribió Danny, era el producto de dos variables: “la deseabilidad de la alternativa” y “la posibilidad de la alternativa”. […] La gente frustrada tenía que deshacer una característica de su entorno, mientras que la gente arrepentida tenía que deshacer sus propias acciones. [En ambos casos] Requieren un camino más o menos plausible [imaginado] que conduzca al estado alternativo. […] La envidia era distinta. La envidia no requería que una persona ejerciera el menor esfuerzo para imaginar un camino que condujera al estado alternativo. […] “Para sentir envidia basta con tener una imagen vívida de uno mismo en la piel de otra persona; no es necesario que exista un escenario plausible de cómo podemos llegar a ponernos en la piel de esa persona.” La envidia, por extraño que parezca, no necesitaba imaginación.

 

[Hablando de la Teoría del Deshacer] Otra regla relacionada con esta estipulaba que “un evento es menos susceptible de ser cambiado cuanto más se aleja en el pasado”. Con el transcurso del tiempo, las consecuencias de cualquier evento se acumulaban, y obligaban a deshacer más hechos. Y cuanto más hay que deshacer, más se reducen las probabilidades de que la mente lo intente. Esta era, quizá, una de las formas en que el tiempo curaba las heridas, haciéndolas menos evitables.

 

Danny Bautizó una regla más general con el nombre de a “regla del foco”. “Por regla general tenemos un héroe o actor que opera en determinada situación -escribió-. Siempre que sea posible, mantendremos la situación fija y haremos que el actor se mueva. […] No inventamos una ráfaga de viento que desvía la bala de Oswald.” Una excepción a esta regla se daba cuando la persona involucrada en el proceso de deshacer era el actor principal de su propia fantasía. Tenía menos probabilidades de deshacer sus propias acciones que la situación en la que se encontraba. […] Un mundo en e que tengo un nuevo conjunto de rasgos debe de estar muy lejos del mundo en el que vivo. […] no tengo libertad para ser otra persona.”

 

[Aunque la mayoría de las citas son sobre teoría, el libro contiene una buena parte de historia, tanto personal como de contexto (otros personajes, guerras israelíes. Además las citas no son de teorías reconocidas sino, muchas veces, las ideas que tenían Danny y Amos algún periodo]

 

[Durante una conferencia en la Universidad de Illinois] Amos defendió que una metáfora no era más que un sustituto del pensamiento. “Como las metáforas son vívidas y memorables, y como no están sometidas al análisis crítico, pueden tener un impacto considerable en el juicio humano incluso cuando no son apropiadas, útiles o resultan engañosas. Sustituyen la incertidumbre genuina sobre el mundo con una ambigüedad semántica. Una metáfora es una maniobra de encubrimiento.

 

[Acerca de los sentimientos de Danny hacia Amos] “Al final te disgusta que no te inviten a las mismas conferencias, a pesar de que tampoco habrías ido”, le confesó Danny al psiquiatra de Harvard Miles Shore. “Mi vida sería mejor si Amos no recibiera tantas invitaciones.”

 

[Amos decía que] “A veces es más fácil hacer que el mundo sea un lugar mejor que demostrar que has hecho del mundo un lugar mejor”.

PD: Veo que hay una gran cantidad de material en el blog relacionado con la toma de decisiones y juicios. Debería pensar en ello.

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Libro: Botánica Insólita

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Título: Botánica Insólita

Autor: José Ramón Alonso y Yolanda González

Editorial: Next Door Publishers

Un libro sobre botánica no es algo que hubiera pensado en comprar hace unos años, pero me gusta probar cosas nuevas y esta venía recomendada en mis redes sociales, así que lo adquirí en Hojablanca sin pensarlo demasiado.

Dado que en JotDown ya le han hecho review voy a hacer la mía corta.

Este libro contiene 36 capítulos, en forma de artículos de divulgación para todos los públicos, que pueden leerse de forma completamente independientes. Además incluye un glosario para aclarar algunos términos empleados en caso de que no estemos familiarizados con alguno.

Cada capítulo cuenta algo fuera de lo común relacionado con las plantas. Y lo hace de una forma amena, bella e interesante, mezclando en su justa medida elementos científicos, históricos y artísticos con buen gusto y en un formato de libro de lujo. Además cada capítulo termina con referencias a las fuentes empleadas por si se desea profundizar en el tema.

Por temas personales he tardado mucho más de lo que esperaba en terminarlo, pero el formato hace muy fácil retomarlo en cualquier momento.

Aunque todos los capítulos me han resultado interesantes, hay tres que me han sorprendido especialmente:

  1. Armas de tejo“, donde se repasas la historia del tejo, el Taxol, el cáncer de mama y los procesos industriales para obtener medicamentos con bioreactores.
  2. La gran hambruna de la patata“, donde se habla de la historia de Irlanda e Inglaterra, y protistas que infectan la patata y atraviesan océanos.
  3. Hermosas que prometen sexo y luego, nada“, que nos cuenta la historia evolutiva de las orquídeas y cómo son capaces de engañar a los insectos para atraerlos sin dar nada a cambio. Creo que extrapolar la idea de parasitismo y engaño a las sociedades humanas que daría para un buen libro de ciencia ficción.

En general, diría que se trata de un libro para personas interesadas en la ciencia, particularmente la biología o simplemente en las plantas y su no-tan-evidente mundo.

Para terminar, creo importante señalar que las ilustraciones de Yolanda González junto con los textos de José Ramón Alonso completan un delicioso cóctel de ciencia, historia y arte, perfecto para disfrutar con calma, capítulo a capítulo y que invita observar con fascinación al reino de las plantas.

 

Libro: La revolución Blockchain

Título: La revolución Blockchain
Autor: Don Tapscott y Alex Tapscott
Editorial: Deusto

Hacía tiempo que llevaba oyendo sobre Blockchain y Bitcoin, y desde hace bastantes meses tenía las “cadenas de bloques” como “tecnología a analizar“, así que aproveché que es una de las novedades de 2017 de la Biblioteca de Castilla la Mancha para tratar de adquirir una idea general sobre el tema.

El libro está muy orientado a gente de negocio o personas que no estén interesadas tanto en la tecnología como en su impacto, posibles usos y panorama presente y futuro, por lo que posiblemente sea bueno para popularizarlo, aunque yo esperaba algo diferente.
Por otro lado no tiene una redacción o estructura demasiado trabajada, aunque creo que esto se debe más a que el tema es demasiado amplio y “nuevo”, como para poder hacer un libro disfrutable a nivel narrativo. Supongo que predecir los posibles futuros de una tecnología fundamental es más complejo que narrar su auge.

Al acabar esta masiva recopilación de empresas, posibles problemas y aplicaciones, ideas de negocio y opiniones, hay una cosa que me ha quedado más clara todavía que cuando lo empecé: esta tecnología, el Blockchain, va a suponer un cambio en la forma en que funcionan las cosas. No tengo ni idea de cuánto tardará, ni de que formas finales adoptará (porque no va a haber un único Blockchain), pero tiene el potencial de ponerlo todo del revés, como ya hemos visto en otras ocasiones con los PC e internet (Microsoft y Google), los smartphones y las apps (Apple o Twitter), el cloud y los servicios online (Amazon, Spotify o Netflix).

Por otro lado, sospecho (como la mayoría supongo) que estamos en una burbuja que en algún momento reventará, pero igualmente me he hecho con unos décimos de Ethereum para ir aprendiendo de esta tecnología creada por Vitalik Buterin, para servir de algo más que mera moneda para la especulación. Veremos si su creador acaba como Linus Torvalds o más bien como Markus Persson. Y por supuesto tendré que ponerme a ver qué ofrece exactamente Microsoft en su plataforma de Blockchain como servicio.

Sea como fuere creo que los próximos años van a ser interesantes y muy movidos e imagino que este libro puede preparar a la gente para prepararse para entender mejor todo lo que va a suceder.

Para acabar, en esta ocasión no voy a intentar poner citas sobre el libro para animar a su lectura o facilitar referencias futuras. Lo que cuenta es tan amplio y la información detallada sobre todo lo que cuenta es tan accesible y probablemente tan efímera que solo tiene sentido animar a leer el libro a quien quiera, como yo, saber algo más de qué es eso del blockchains, las criptomonedas y el final de la banca y las finanzas tradicionales. Pero si alguien quiere un resumen, hará bien en ver la charla Ted que dio Don Tapscott: Cómo la cadena de bloques está cambiando los negocios.

Libro: Sapiens. De animales a dioses.

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Título: Sapiens. De animales a dioses. Una breve historia de la humanidad
Autor: Yuval Noah Harari
Editorial: Debate

Recuerdo haber visto recomendaciones sobre este libro en varios sitios y por diferentes personas. Las suficientes como para resultarme atractivo. Y pensando en que sería un libro parecido a “Una breve historia de casi todo” de Bill Brison, “La cuchara menguante” de Sam Kean, o “La historia del mundo en 100 objetos” de Neil MacGregor,  lo compré con idea de tener entretenimiento para varias semanas.

Sin embargo, me he encontrado con algo más interesante. No se trata de una breve historia de la humanidad, sino de una visión alternativa a la historia que se suele contar sobre la evolución de la humanidad y la cultura. Esta visión alternativa puede llegar a ser interesante, incómoda u ofensiva dependiendo de quien lo lea y muchos de los puntos de vista que expone pueden resultar extraños o extravagantes para mucha gente. Esto último lo sé porque yo mismo he mantenido opiniones similares acerca de varios de los temas del libro durante años y siempre se han sido considerados radicales. Quizá ahora que alguien ha escrito un best seller bien trabajado al respecto, empiecen a convertirse en ideas mainstream, pero no sé si eso es algo bueno o malo.

Probablemente las ideas más interesantes que he sacado del libro han sido: 1) que la humanidad solo puede ser efectiva si comparte fantasías comunes como los derechos humanos, la democracia o el capitalismo. Y 2) que la única forma en que la humanidad evoluciona y “mejora” es colaborando de forma más efectiva en grupos cada vez mayores. La primera idea es una bofetada a varios niveles para cualquier persona moderna criada en los valores de occidente, la segunda es una idea que permite pensar de nuevas formas sobre todo tipo de temas.

De todos modos, aunque el libro es muy entretenido y en general estoy de acuerdo con las conclusiones, hay bastantes puntos de la argumentación que me parecen forzados o retorcidos para apoyar las ideas del autor. En algunos casos, por ejemplo, usa correlaciones para señalar causalidad, en otros usa las fuerzas capitalistas para explicar (a mi juicio) de manera simplista todas las expediciones marítimas desde Colón y me parece que, aunque la narrativa que ofrece es muy entretenida, mezcla tanto datos reales como deseos para sostener lo que dice, lo que resta credibilidad al libro.

Dicho esto, sigo pensando que es un libro muy entretenido con ideas poderosas e interesantes y que bien merece una lectura si te interesa la historia, la humanidad y el futuro. No creo que compre la segunda parte “Homo Deus” porque no veo qué puede aportar sobre las novelas de ciencia ficción, pero quizá busque alguna obra anterior y tendré en cuenta nuevos libros del autor.

Dado que el libro está narrado hilvanando ideas simples y normales en ideas complejas y radicales, no he visto nada citable de corta extensión, pero creo que merece la pena recomendar algunos libros comentados anteriormente en el blog que creo que pueden aportar algo antes o después de leer este libro. La lista es larga, pero creo que eso ayuda a entender la gran extensión de temática de este libro y el que no me haya cogido tan de sorpresa. Ahí va, categorizados en 4 grandes categorías:

  1. Pasado
    1. La historia del mundo en 100 objetos
    2. 1177 a.C
    3. Sociedad y cultura en la antigua Mesopotamia
    4. Innovación y tradición. Historia de la tecnología moderna
    5. El sueño del neandertal
    6. El príncipe
    7. El plan maestro
    8. El fantasma del ingeniero asesinado
  2. Mente, individuo y modelos mentales
    1. Pensar rápido, pensar despacio
    2. No pienses en un elefante
    3. El hombre en busca de sentido
    4. Las grandes revoluciones del management
    5. Capitalismo caníbal
    6. Antifrágil
    7. La tabla rasa
  3. Futuro
    1. Seveneves. Siete Evas (novela)
    2. Numerati
  4. Inclasificable
    1. El espejismo de Dios
    2. Trilogía Paralaje Neandertal: Híbridos, Humanos, Homínidos. (Novela)
    3. El cálculo de Dios (novela)

Libro: Women in Science

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Titulo: Women in Science. 50 fearless pioneers who changed the world.

Autor: Rachel Ignotofsky

Editorial: Ten Speed Press

Hace unos días compré este libro con idea de practicar algo de inglés con mi hija de 7 años y pasar ratos juntos compartiendo algo que nos interesase a ambos. Con temática científica ligera, bonitos dibujos y en inglés sencillo, este volumen de poco más de 120 páginas (en realidad solo tiene texto por una cara para cada una de las 50 mujeres) cubría todo eso, por lo que me aventuré a adquirirlo en Amazon.

El contenido es exactamente lo que esperaba y parece que a mi hija le ha gustado bastante que le cuente cosas con dibujos bonitos y palabras en inglés que ella conoce o puede aprender con facilidad.

Sin embargo, he de reconocer que, aunque es un libro para niñas, me está gustando mucho como hombre adulto que soy. Los pequeños detalles biográficos que ha incluido la autora para cada una de las 50 mujeres y la calidad y cantidad de dibujos, unidos a un muy cuidado diseño (tirando a monocromo en cada mujer pero variando en color para cada una por ejemplo) lo han convertido en uno de esos libros que agradeces poseer, al estilo de “La historia del mundo en 100 objetos“.

Así que diría que es una muy buena compra si: a) tienes tiempo para pasar con tu hija, b) esta ha mostrado curiosidad por el mundo, c) le gusta dibujar y  d) no le asusta el inglés. Aunque probablemente se aprovecha más si tienes una formación “de ciencias” que te permita ampliar algunas de las cosas que se comentan en el libro (ej: cristalografía de rayos X). En mi caso, décadas de leer divulgación científica cubren ese aspecto pero imagino que mi caso es un poco de nicho.

Por otro lado, como padre e informático, me ha parecido muy gracioso que mi hija haya decidido empezar a leer el libro por Ada Lovelace… porque está pintada en rosa.

Para terminar, un consejo más y una cita del libro. El consejo: echa un buen vistazo al trabajo de Rachel Ignotofsky, me parece una pasada lo que tiene en su web o en Etsy.

La cita, del capítulo dedicado a  Heddy Lamarr, inventora y actriz de cine (y también pintada en rosa).

“[My father]” made me understand that I must make my own decisions, mold my own character, think my own thoughts” -Hedy Lamarr

 

Libro: El código del dinero

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Libro: El código del dinero

Autor: Raimon Samsó

Editorial: Ediciones Obelisco

Apunté este libro en mi lista de lectura tras la recomendación que hizo del mismo Andrés Pérez en su blog Marca Propia. Al acabarlo tengo sentimientos encontrados y aunque me parece muy útil, me siento manipulado. Si tuviese que compararlo a otro libro (de autoayuda o crecimiento personal, claro) sería el de Dejar de fumar es fácil si sabes cómo: manipulador, efectivo para quienes ya están convencidos y un gran negocio para su autor y editorial (más de 50 ediciones). Todos ganamos.

La primera parte del libro es brainwashing puro, pero necesario para conseguir el estado mental adecuado que permite asimilar el resto del contenido y cuyo objetivo declarado es que podemos montar nuestros propios negocios para alcanzar la libertad y felicidad. Y que necesitamos hacerlo cuanto antes.

La segunda parte es un conjunto de buenos y estructurados consejos para emprendedores. Algo parecido a El arte de empezar de Guy Kawasaky, y la parte más práctica con diferencia, aunque esté mezclados con algo de coaching/manipulación y auto-venta. Acaba dejando un buen sabor de boca y con muchas ganas de empezar a trabajar en construir un mejor futuro.

Quienes hemos visto como es la vida del profesional autónomo o de los pequeños negocios, sabemos que es necesario una actitud diferente a la estándar (la de funcionario, búsqueda de salario fijo, etc.) y gran cantidad de sacrificio. No todo el mundo está hecho para esa vida a lo pastilla roja de Matrix: libre y con una misión. Este libro puede ayudar a quienes estén dándole vueltas a dar el salto, pero será una pérdida de tiempo para quienes solo quieran estabilidad y seguridad.

Como nota curiosa del libro, es de agradecer que el propio autor menciona muchos consejos que él mismo toma (pueden comprobarse, no son “historias”), demostrando así que no se trata de un conjunto de ideas vacías, sino que al menos en su propio caso funcionan.

A continuación, algunos extractos del libro, aunque recomendaría leerlo en orden de principio a fin y dejo fuera propuestas prácticas algo más elaboradas por ser demasiado extensas para encajar como extracto.

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No importa a qué te dediques, producción o servicios, manual o intelectual, tu trabajo tarde o temprano se virtualizará, automatizará  o se subcontratará en donde cueste menos y se haga mejor. […] ¿Quién ganará más con todo esto? No te equivoques, no son las empresas, son también los consumidores (todos nosotros) al disponer de mejores bienes y servicios, a mejor precio.

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Los sistemas educativos estimulan a estudiar para tener un empleo, pero la buena formación financiera enseña a no necesitar un empleo.

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Tratar de evitar, o ignorar, los problemas financieros equivale a mantenerlos, porque los problemas no se resuelven por sí mismos.

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El buen inversionista invierte más tiempo que dinero. El mal inversionista sólo invierte dinero y poco tiempo en averiguar qué está comprando. Siempre me ha llamado la atención lo rápido que las personas colocan el dinero que tanto tiempo les costó ganar en lo que desconocen. Invierte más tiempo en aprender a invertir, e invierte menos dinero.

-o-

Me encuentro con personas desajustadas con sus metas: desean un efecto pero detestan la causa [el precio y esfuerzo a pagar]. Como están desalineadas, no consiguen sus deseos y se sorprenden cuando afirmo que “querer” algo no sirve de nada, lo que vale es la acción disciplinada. Y lo que no vale es decirse “Bueno, ya lo haré algún día” porque ese día nunca llega.

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Cuanto mayor valor entregues, mejor te irá y menos le importará a tu empleador o cliente el precio que les pidas.
Si simplificas las cosas que para la gente son complejas, te ganarás muy bien la vida. Vamos, “harás dinero”. La regla es muy clara: entrega valor masivamente. ¿Hay algo nuevo en ello? ¡Nada! Y aun así suena a nuevo. […] Hay excepciones, claro, puede que sí entreguen un gran valor a la empresa y a los clientes pero que no sean justamente correspondidos, en ese caso no se están entregando a sí mismos suficiente valor porque no se dan la oportunidad de trabajar en otro lugar.

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Pregúntate (cada semana): ¿Qué puedo hacer para que mi producto o servicio sirva a más personas?
Tómate tiempo (cada mes) para pensar cómo puedes servir a diez veces más personas de las que atiendes en la actualidad (ya sea en tu empleo o en tu negocio). Cuando lo consigas, tu valor (como empleado o como profesional independiente) se habrá multiplicado.
Pregúntate (cada año): ¿Qué nuevo producto o servicio puedo suministrar que añada un valor masivo al mercado? Es de principiantes crear una oferta y después buscar su demanda, en el supuesto de que exista. Es empezar la casa por el tejado. No caigas en ese error. Sal ahí fuera y averigua qué problemas puedes resolver, o cómo podrías mejorar la vida de las personas en algún aspecto, y luego elabora tu propuesta.

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Me gustan las paradojas porque son el principio del cambio de paradigma. He aquí las tres paradojas del emprendedor:
1.- Para ganar dinero, olvida el dinero: céntrate en servir.
2.- Para triunfar, olvida triunfar: céntrate en disfrutar.
3.- Para actuar, olvida el resultado: céntrate en el proceso.

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¿Resultados o tareas? Yo lo tengo claro, ¿y tú? El emprendedor, el bueno al menos, no busca estar ocupado, persigue resultados. […] Por ejemplo, yo no escribí un libro (tarea), construí un best seller (resultado). ¿Ves la diferencia entre tareas y resultados? Ahora, sustituye las tareas de tu agenda por resultados (o al menos anótalos al lado de cada tarea) y verás cómo aumenta tu eficiencia.
Los resultados son importantes, las tareas suelen ser urgentes aunque no necesariamente importantes.

Libro: Seveneves. Siete Evas.

seveneves

Título: Seveneves. Siete Evas
Autor: Neal Stephenson
Editorial: Ediciones B

Este verano empecé a leer una muestra digital de Seveneves, una página llevó a la otra ya acabé comprando y devorando la novela completa en un par de semanas. Algo que no me pasaba con Stephenson desde Snowcrash.

El libro es una recopilación de una enorme variedad de temas “clásicos” de la ciencia ficción que forman amalgama maravillosa y extraña: el fin del mundo, el viaje al espacio, la supervivencia tras el apocalipsis, un desastre global (en realidad varios), la colonización de otros planetas, ingeniería genética, sociedades aisladas, guerra en el espacio, robots, líneas evolutivas paralelas, terraformación, feminismo, mega estructuras… hay de todo y en cantidad.

La forma en la que Stephenson puede abordar tantos temas sin que sea un desastre es curiosa: ha dividido el libro en 2 partes, “presente” o futuro cercano y futuro lejano (5.000 años después), eso le permite explorar el impacto de eventos en principio sin importancia o que pueden pasar desapercibidos, pero amplificados y perpetuados por determinados contextos y el azar. Y por supuesto puede tratar diferentes temas en diferentes “épocas” lo que hace la historia más “sencilla” al no tener que mezclarlo todo con los mismos personajes y en la misma línea temporal. A todos los efectos son dos novelas de una misma “saga”.

De entre todos los temas que trata, la destrucción de la humanidad se trata de una forma bastante interesante, pero la supervivencia en el espacio ser torna (a pesar de la mecánica espacial) en absolutamente emocionante. En cuanto a la parte que transcurre en el futuro, la temática de las mega estructuras me parece bastante clásica, pero el tipo de armamento que imagina Stephenson me parece bastante radical y refrescante para un lector veterano de la ciencia ficción, aunque la tecnología en sí no sea relevante para la historia.

Muy en la línea de Snowcrash, Stephenson se muestra muy gamberro en una amplia variedad de contextos que no comentaré para no destripar el libro, pero que me han provocado bastantes carcajadas o sorpresas mayúsculas por lo inesperado de las salidas que tiene para ciertas situaciones. Muy radicales pero creíbles.

Espero que Neal Stephenson siga en esta línea con sus próximas novelas, ya que una vez terminé el Ciclo Barroco y vistas las críticas de sus posteriores obras he evitado activamente leerle. En resumen, si te gustó La Era del Diamante, Snowcrash o Zodiac, este libro es una muy buena opción.