Libro: La revolución Blockchain

Título: La revolución Blockchain
Autor: Don Tapscott y Alex Tapscott
Editorial: Deusto

Hacía tiempo que llevaba oyendo sobre Blockchain y Bitcoin, y desde hace bastantes meses tenía las “cadenas de bloques” como “tecnología a analizar“, así que aproveché que es una de las novedades de 2017 de la Biblioteca de Castilla la Mancha para tratar de adquirir una idea general sobre el tema.

El libro está muy orientado a gente de negocio o personas que no estén interesadas tanto en la tecnología como en su impacto, posibles usos y panorama presente y futuro, por lo que posiblemente sea bueno para popularizarlo, aunque yo esperaba algo diferente.
Por otro lado no tiene una redacción o estructura demasiado trabajada, aunque creo que esto se debe más a que el tema es demasiado amplio y “nuevo”, como para poder hacer un libro disfrutable a nivel narrativo. Supongo que predecir los posibles futuros de una tecnología fundamental es más complejo que narrar su auge.

Al acabar esta masiva recopilación de empresas, posibles problemas y aplicaciones, ideas de negocio y opiniones, hay una cosa que me ha quedado más clara todavía que cuando lo empecé: esta tecnología, el Blockchain, va a suponer un cambio en la forma en que funcionan las cosas. No tengo ni idea de cuánto tardará, ni de que formas finales adoptará (porque no va a haber un único Blockchain), pero tiene el potencial de ponerlo todo del revés, como ya hemos visto en otras ocasiones con los PC e internet (Microsoft y Google), los smartphones y las apps (Apple o Twitter), el cloud y los servicios online (Amazon, Spotify o Netflix).

Por otro lado, sospecho (como la mayoría supongo) que estamos en una burbuja que en algún momento reventará, pero igualmente me he hecho con unos décimos de Ethereum para ir aprendiendo de esta tecnología creada por Vitalik Buterin, para servir de algo más que mera moneda para la especulación. Veremos si su creador acaba como Linus Torvalds o más bien como Markus Persson. Y por supuesto tendré que ponerme a ver qué ofrece exactamente Microsoft en su plataforma de Blockchain como servicio.

Sea como fuere creo que los próximos años van a ser interesantes y muy movidos e imagino que este libro puede preparar a la gente para prepararse para entender mejor todo lo que va a suceder.

Para acabar, en esta ocasión no voy a intentar poner citas sobre el libro para animar a su lectura o facilitar referencias futuras. Lo que cuenta es tan amplio y la información detallada sobre todo lo que cuenta es tan accesible y probablemente tan efímera que solo tiene sentido animar a leer el libro a quien quiera, como yo, saber algo más de qué es eso del blockchains, las criptomonedas y el final de la banca y las finanzas tradicionales. Pero si alguien quiere un resumen, hará bien en ver la charla Ted que dio Don Tapscott: Cómo la cadena de bloques está cambiando los negocios.

Igualdad y desarrollo de software. ¿A quién le conviene?

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Hace unos días asistía en Twitter a la conversación de varios desarrolladores, MVP, técnicos, etc. acerca de la visibilidad de las mujeres en el evento para desarrolladores Codemotion. Espoleados por nuestro particular Pepito Grillo de la comunidad Microsoft en España Edin Kápic, los comentarios no se hicieron esperar por parte de desarrolladores, MVP o evangelistas de Microsoft como Isabel Cabezas cuya opinión como representante femenina tiene especial valor.

Al final, entre tanto hilo y con la limitación de espacio que caracteriza a Twitter parece que teníamos muchas preguntas e interés en el tema de mujeres y desarrollo de software pero pocas respuestas.
Como parte doblemente interesada por ser desarrollador y padre de una hija a la que me gustaría ver en “ciencias” (STEM), quiero hablar solo un poco (el tema es extremadamente complejo por lo que parece absurdo intentar ir más allá en solitario) de mis opiniones y dudas acerca de si es necesario o siquiera buena idea esforzarse en aumentar la presencia femenina en el sector.

Empezaré diciendo que la vez que más abiertamente he escrito sobre el feminismo fue comentando en junio el documental CodeGirl  y que cobra mayor relevancia con cada evento que persigue la igualdad estadística entre sexos. Y no lo he hecho más a menudo porque es un tema “caliente” que podría volver fácilmente un texto en un problema para el autor, pero con una hija estos temas cobran cada vez más importancia. También, quizá por haber leído Universidad y Ciencia en España, de Clara Eugenia Nuñez  y La Tabla Rasa de Steven Pinker, me surgen serias dudas sobre si es buena idea lanzarse a movilizar mujeres y hombres a la búsqueda de la igualdad estadística, en parte por si estamos resolviendo un problema equivocado y en parte por si provocaremos efectos secundarios no deseados.

En cuanto a mi opinión sobre las mujeres en el software, aunque muchos comentan que todas las desarrolladoras de software con las que han trabajado eran estupendas, yo diré que también las he encontrado muy malas, pero parecen trabajar mejor en equipo en general. De todos modos no he tenido ocasión de trabajar con tantas como hombres ni de lejos así que aquí tengo un sesgo clarísimo, y eso señala un problema o una característica social o del sector que valdría la pena explorar.
Sobre mujeres dando charlas, la única vez que he insistido en que alguien nos diese una charla técnica fue de una compañera de front-end. Ella pensaba que “no era tan buena” pero yo veía evidente que sí y creo que el tiempo acabó dándome la razón. En ningún caso quería incluir mujeres (era interna) sino aprender de los más competentes y en este caso era ella.

Por último, pongamos algunas cosas sobre la mesa:

  1. Hay un interés económico claro y reconocido de aumentar el pool de desarrolladores disponibles para la industria (lean algunos comentarios, son interesantes).
  2. Hay un interés claro de determinadas empresas en aumentar la diversidad de desarrolladores (más allá del sexo) en sus plantillas en pro de la “innovación”. Sea lo que sea eso.
  3. Como sociedad, parece que España es una de las mejores del mundo, muy lejos de la estadounidense.
  4. Desarrollar software no es fácil, y requiere de una dedicación seria con una necesidad de renovación constante que no todo el mundo (sea del sexo que sea) está dispuesto a asumir y mucho menos a disfrutar. Recordemos que los jóvenes quieren ser funcionarios.
  5. Los Estados Unidos son una sociedad diferente, con problemas diferentes a la Española, de los cuales no deberíamos importar soluciones sin más, sin un poco de espíritu crítico, a riesgo de generar nuevos problemas o romper cosas que funcionan, como la sanidad pública.
  6. Hay despidos en empresas técnicas como Microsoft a nivel mundial o HP localmente.

Por tanto, mi opinión actual es que tenemos varias economías nacionales con intereses claros en aumentar y diversificar el pool de desarrolladores. Tenemos también una oleada de problemas “del primer mundo” y soluciones extraídas de la sociedad estadounidense que están siendo importadas prácticamente sin espíritu crítico por colectivos interesados como son políticos (votadme mujeres de 18 a 35 años), empresas de eventos (mujeres, venid a mi evento de pago) y empresas/profesionales de formación (hágase rica programando con mi curso). Sobre la formación además parece que estamos ante una burbuja.
Y por último tenemos a los desarrolladores sin distinción de sexo o edad, que parece que tenemos un incentivo económico para NO aumentar el pool de desarrolladores. Con ello algunos esperan conseguir sueldos un poco más altos (acordes a lo que esperaríamos en otras economías del entorno) o al menos evitar despidos como los de HP por poner un ejemplo. Este último caso deja claro que no hay escasez real de mano de obra técnica, sino de mano de obra barata.

Todo esto debería dar bastante que pensar y hace que me plantee decenas de preguntas. Tantas que he desistido de intentar articularlas o mencionarlas aquí con idea de centrarme en la más importante.

¿Qué problema queremos resolver realmente?

O a nivel más personal y concreto ¿cómo va a hacer más felices a mi mujer y a mi hija el aumento de mujeres desarrollando software?

A la primera pregunta la única respuesta evidente es que queremos abaratar costes a empresas (no a autónomos, ojo). Por favor, si alguien tiene otra, que me la diga, porque yo no soy capaz de dar una alternativa.

A la segunda pregunta no parece que aumentar el número de mujeres desarrollando vaya a tener un efecto beneficioso sobre el futuro de mi hija. A priori, siendo mujer te puede ir mejor si está dispuesta a aprovecharte del sistema y de los sesgos (leyes, micromachismos) aunque imagino (que no veo) que puede tener sus ventajas aumentar el número. Pensando en efectos secundarios lo que veo es un escenario de sueldos peores y mayor competencia, por lo que estaríamos ante la típica carrera hacia el abismo.

Así que, aunque me parece normal y deseable que grandes empresas se envuelvan en la bandera de la inclusión para mejorar ingresos, yo no veo ningún incentivo para que los trabajadores apoyen iniciativas de este tipo, fuera de los sectores de formación, organización de eventos y política (que no es poco). E incluso yendo más allá y reconectando con el tema que abría este post, me pregunto si tienen sentido los eventos técnicos presenciales a día de hoy o si deberían cambiarse a un formato más inclusivo para todos como es el remoto vía Hangouts y similares. Quizá las hololens y otras tecnologías puedan aliviar a eso y permitir que las minorías que no pueden o no quieren viajar a los eventos, formen parte de estos.

Para terminar este artículo, me gustaría dar algo de visibilidad a la iniciativa de Codemotion y a Isabel Cabezas para que aquellas mujeres que quieran dar una charla sepan que son bienvenidas en el Codemotion 2017. Yo por mi parte intentaré organizar una mesa redonda en el Meetup que hacemos regularmente en Toledo, acerca de la inclusión de niños (tenemos padres y tíos) y mujeres (no se animan a venir) en el mundo de desarrollo software.

PD: he tenido que reescribir este artículo tantas veces, para evitar problemas, no dispersarme demasiado y hacerlo digerible, que casi voy a tener que coger unas vacaciones en cuanto lo publique.

Libro: 1177 a.C.

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Título: 1177 a.C.

Autor: Eric H. Cline

Editorial: Crítica

Compré este libro porque necesitaba leer algo en papel que no tuviese que ver con SharePoint y dados mis intereses en la cultura sumeria, el mito de la Atlántida y la actual situación de abismo económico y global en que vivimos por la(s) crisis de la Eurozona, Grecia, Ucrania, el calentamiento global, etc. Me pareció una elección segura.

El caso es que el libro tiene buena pinta: hace más de 3.000 años las civilizaciones del Mediterráneo oriental, poseían una economía y unas relaciones políticas que no tenían nada que envidiar a las actuales. Pero en un corto periodo de tiempo todas se derrumbaron. ¿Por qué? ¿son los “Pueblos del Mar” la causa? ¿desastres naturales? ¿guerra? ¿enfermedad? ¿cambio climático?

Con esa idea de apocalipsis misterioso en el pasado remoto en mente he de reconocer que me ha decepcionado encontrar lo que podría ser un largo artículo académico sobre el tema, con una investigación de todos los hallazgos relevantes y una serie de hipótesis a comprobar. Sin embargo una vez que te haces al tono académico el contenido se hace muy interesante.

No voy a extenderme en esta reseña dado que el contenido es bastante más denso de lo habitual y difícil de transmitir en un espacio tan corto, así que me ceñiré a tres temas.

El primero es que el libro detalla las relaciones políticas y económicas de los imperios de la época, quedando claro que no hemos evolucionado en ese sentido en los últimos miles de años. Esto por si solo ya merece la lectura del libro.

El segundo es que la respuesta que da el autor del libro no es nada sorprendente: la razón de la caída de la civilización en aquella época se debió a una suma de factores que unidos, arrasaron un sistema altamente complejo y entrelazado. Supongo que Nassim Taleb estará de acuerdo en esta tesis.

El tercero es que las últimas páginas del libro incitan a la reflexión: si un sistema como el nuestro dio al traste por una serie de eventos a lo largo de un periodo de tiempo, ¿podría pasarnos lo mismo y no ser capaces de verlo venir? ¿o podría ser que no seamos capaces de evitarlo? Y en cualquier caso ¿deberíamos evitarlo? Al final, el libro da un mensaje positivo al respecto: para que las nuevas sociedades y el progreso avancen, los imperios deben caer. Y justo hoy Grecia tiene a Europa en vilo.

Y eso es todo. Es un libro que volvería a leer, pero me temo que no se me ocurren más de dos personas a las que se lo recomendaría. En cualquier caso es una buena lectura tras “La historia del mundo en 100 objetos“.

Libro: El crash de la información

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Título: El crash de la información

Autor: Max Otte

Editorial: Ariel

Buscando algo que leer me topé con este libro y pensando que podría hablar de como se usan los medios de información y las redes sociales para desinformar de forma activa, lo cogí. Desgraciadamente el libro no va exactamente de es eso. De hecho, aun después de leerlo no estoy completamente seguro de cual es el tema central del libro, y por ello me temo que lo recordaré más como una diatriba anticapitalista que como otra cosa.

El autor parece centrarse en la parte económica de la información, en como los bancos, supermercados y grandes empresas usan la información que les proporcionamos en su propio beneficio y como se redactan contratos, notas de prensa y demás elementos comerciales para confundir y vender. Sin embargo de alguna manera todo termina en una crítica catastrofista sobre lo malo que es el capitalismo y las grandes empresas y como todas las grandes empresas son malvadas.

Por otro lado, la forma de escribir del autor o quizá una mala traducción del alemán, hacen que la experiencia de lectura sea bastante mala y la estructura del libro, en lugar de guiar y ayudar a hilar ideas, consiguen complicar la lectura. Un caso bastante flagrante es una lista de 13 puntos hacia el final del libro, donde uno de los puntos de la mitad de la lista ocupa 7 páginas y el resto apenas 4.

En resumen, un libro bastante prescindible que no aporta prácticamente nada interesante, repetitivo, superficial y que además es aburrido de leer. Si alguien quiere literatura sobre las posibilidades del análisis de datos y las grandes empresas hará mejor en leer Numerati y Capitalismo Canibal. Y si se está buscando ideas sobre grandes empresas, crisis y economía liberal o capitalismo, Antifrágil o el Cisne Negro serán una mejor opción.

Informe: Management and the Financial Crisis

 

Título: Management and the Financial Crisis

Autor: William A. Sahlman

Este informe, que por cierto, está disponible para lectura en PDF, tiene una extensión suficiente como para comentarlo y añadir unas citas.

La razón de mi interés proviene del intento del autor de detallar y explicar las razones de la crisis desde una perspectiva más amplia y profunda de las que se suelen usar en los medios. Eso lleva a mirar el tema desde un punto de vista quizá no del todo nuevo pero sí bastante poco explotado, y lo hace de una manera bastante amena.

Me pareció bastante interesante leerlo a pesar de que no estoy demasiado interesado en la economía en su forma habitual y las ideas y conclusiones que emplea me parecen perfectamente aplicables a cualquier otra área, como por ejemplo el desarrollo de software.

A continuación algunas citas para incitar a su lectura:

 

[…] when managers have strong incentives to grow profits or gain market share in highly competitive industries, they often become more aggressive in areas like pricing and product innovation. Otherwise they lose market share and suffer worse relative performance, at least in the short run.

Competitive pressures can result in a classic “race to the bottom” in standards.

[…] the path of least resistance was to lower the standards for granting a loan and/or come up with unique pricing schemes like offering low introductory rates.

It never occurred to anyone that housing prices would ever do anything but go up.

The CEO and executive team were responsible for the financial health of the company and failed to appreciate the joint riskiness of decisions made in a number of business units. The individuals running specific business units didn’t make sensible decisions.

[About auditors and regulators] on average, they were tasked with auditing really smart and clever people doing complicated activities.

Moreover, bubbles are part of our basic economic system. They have always existed and there is no way to eliminate them. Therefore, any recommendations for management must take into account that each day we are one day closer to the next bubble.

What really caused the financial meltdown was uncertainty about the size of the losses and the interconnected risks caused by derivative securities. Everyone became risk averse simultaneously, everyone worried about everyone else, and everyone panicked.

Libro: Pensar rápido, pensar despacio

Título: Pensar rápido, pensar despacio

Autor: Daniel Kahneman

Editorial: Random House Mondadori

Empecé a leer este libro porque no tenía ninguna otra cosa a mano. Una recomendación que no me pareció demasiado fiable en un blog lo puso en mi radar y cuando terminé con Los asesinos del emperador, de Santiago Posteguillo, decidí seguirla sin convicción alguna.

Durante el primer tercio del libro todo transcurrió de manera bastante sobria, aburrida, enumerando ciertas características de la mente humana y hablando de experimentos y resultados que ya conocía al haber sido descritos con anterioridad en otros libros como Decisiones Instintivas, No pienses en un elefante, o cualquiera de Dan Ariely. No en vano todos ellos se dedican de un modo u otro a la psicología y las decisiones. Debido a esto, empecé a pensar en que se trataba de una recopilación o refrito de lo que se sabe en el campo de la toma de decisiones y comencé a leerlo como tal… lo que me permitió soportar la lectura hasta que en el segundo tercio empecé a ver cosas nuevas, cosas interesantes y empecé al fin a disfrutar el libro.

Sistema 1 y Sistema 2

Una vez terminado, queda claro que el libro es en efecto una recopilación de lo que se sabe hasta el momento en el campo de la toma de decisiones y es además una buena recopilación. Pero también hace el ejercicio de englobar todos los temas bajo un par de conceptos que facilitan el entender los experimentos y sus resultados. Estos conceptos son el Sistema 1 y el Sistema 2. Estos artefactos los utiliza el autor para referirse a dos modos de funcionamiento de la mente: el Sistema 1 es una especie de piloto automático: rápido, eficaz y que no razona sino que funciona de un modo heurístico, aprendiendo con cada experiencia. Este Sistema 1 sin embargo funciona mal cuando se necesita razonar o cuando no se dispone de una respuesta automática válida (nuevas experiencias), y es entonces cuando entra en juego el Sistema 2. El 2 se encarga de tomar la información que recopila el 1 (desde la memoria, los prejuicios…) y nos permite razonar (hasta cierto punto) mediante un esfuerzo consciente para tomar decisiones “conscientes”.

Estos dos sistemas, que no existen realmente, son una forma estupenda de visualizar el funcionamiento de la mente y los sesgos y problemas cognitivos que experimentamos a diario. Y usarlos permite explicar y predecir muchas cosas interesantes.

Una de las consecuencias de leer este libro que acabas entendiendo perfectamente que el Sistema 2 es un sistema costoso, lo que se traduce en que intenta usarse lo mínimo, dejando así la mayoría de decisiones en el dominio del Sistema 1 (especialmente si uno está cansado o tiene bajo el azúcar en sangre). Por lo tanto si queremos manipular las decisiones de alguien, sabemos que debemos convencer al sistema 1 sin llegar a “molestar” al 2. Esto implica exponer a la persona a ciertos estímulos (información, cansancio), presentar la información de manera adecuada (familiar, reconocible, coherente) y hacer la pregunta de la forma “correcta”. Todo esto nos permite MANIPULAR a la gente. Y al final queda claro que es algo que se hace de manera constante y deliberada desde la política, el marketing y ciertos negocios (banca, seguros…).

Notas

Dada la extensión del libro, la cantidad de experimentos que describe y demás, en esta ocasión me pareció excesivo e inútil tratar de poner citas del mismo, por lo que opté por tomar notas mediante One Note (una herramienta estupenda para ello) a lo largo de la lectura. La mayoría son resúmenes y opiniones mías durante la lectura del libro, y algunas del final son más o menos citas literales con algunos arreglos para que sigan teniendo sentido sin el contexto completo.

Ahí van.

Somos manipulables porque somos predecibles. Y somos predecibles porque nos dejamos llevar por lo fácil, intentamos evitar pensar de forma consciente debido al alto coste que tiene. Además tenemos tal cantidad de sesgos y procesamos tanta información a cada instante que es inviable usar la mente consciente para funcionar constantemente. Eso nos hace vulnerables a la manipulación hagamos lo que hagamos.

Si estamos cansados o tenemos hambre no pensamos con claridad. Si nos hacen una pregunta difícil, buscamos una fácil equivalente (heurística) y solo respondemos a esta última. Si fruncimos el ceño, pensamos mejor.

Nos creemos mejor las historias que los datos, por lo que somos más sensibles al storytelling que a los datos. Y en particular creemos más cualquier cosa que nos cuenten sobre causalidad que sobre probabilidad (datos vs historias personales).

Si alguien está en disposición de hacer algo (arreglar, ayudar…), nos inhibimos de hacerlo. Es la dilución de la responsabilidad. Juzgamos en base a estereotipos y prejuicios, incluso aunque solo se nos sugieran. Ellos nos dan un marco y ancla poderosos a la hora de razonar sobre cualquier cosa. Si se nos dice algo, un dato, un número, nos dejamos guiar por este en el momento. Igualmente las palabras positivas o precios de artículos encasillan nuestro pensamiento.

Parece que solo aprendemos de verdad cuando se nos sorprende con un caso concreto (datos VS historias) o mediante la experiencia directa (historia personal). Es como si solo pudiésemos inferir lo general a partir de lo particular y no al revés. Sería importante recordar esto a la hora de dar y recibir clases.

“Inferencia causal” no justificada, regresión a la media. Son cosas que recordar a la hora de predecir futuros resultados. La suerte tiene un papel y estos elementos pueden ponerlo de manifiesto. En el caso de los entrenamientos de pilotos es interesante pensar que castigar a quienes lo hacen mal parece funcionar para corregir el comportamiento, pero no es cierto cuando consideramos la existencia de la regresión a la media. Quienes lo hacen peor, en momentos puntuales, lo harán mejor en las siguientes rondas, y viceversa. Castigarles no va a cambiar eso, aunque los entrenadores crean que sí.

No podemos predecir nada, aunque tenemos la ilusión de que sí. Nunca disponemos de todos los datos y subestimamos la enorme importancia de la suerte en cualquier actividad humana.

La bolsa, Las inversiones, son un juego de azar, pero nadie que esté trabajando en ella va a reconocerlo. Los datos sin embargo están ahí para quien quiera analizarlos.

En condiciones normales, es decir, si no suceden eventos extraños, poco habituales, puede ser más rápido y más fiable usar una fórmula para predecir o juzgar, que el juicio de los expertos. Además las fórmulas son más simples y consistentes que los juicios de los expertos.

Sin embargo un experto puede tener la intuición necesaria para batir al algoritmo cuando hay elementos nuevos o extraños o falte información clave.

Solo es posible predecir algo cuando el entorno es regular y existe oportunidad de aprender estas regularidades de forma prolongada. Por otra parte el aprendizaje necesita una realimentación rápida (en el sentido de llegar de forma temprana) y clara (que no haya posibilidad de interpretar otra cosa).

El autor mete bastante caña a los economistas y la ceguera a los evidentes fallos de la teoría de la utilidad esperada, en la toma de decisiones. Durante 200 años… Aun no se oye bastante la teoría de las perspectivas en el ámbito de la economía.

Aversión al riesgo, marco de la pregunta (framming), contexto… Son esenciales para la toma de decisiones. El contexto siempre es importante y siempre lo damos por hecho, lo que ocasiona multitud de problemas de comunicación y decisión.

El impacto de las emociones malas, los padres malos y las reacciones malas es mayor que el de las buenas. Y la información de las cosas malas es procesada más a fondo que la de las cosas buenas. Los estereotipos malos se forman con mayor rapidez. Del artículo bad is stronger than good. Pero eso no convierte al castigo en una buena herramienta de aprendizaje, siendo mejor la recompensa.

La falacia de los costes irrecuperables (relacionada con lo que algunos llaman efecto WTF) actúa en los ejecutivos o responsables de un proyecto fallido. Estos se resisten a cerrarlo porque va mal para su expediente o carrera y así intentan mantenerlo a toda costa, en contra de los intereses de la firma para la que trabajan, aumentando de este modo las pérdidas con la esperanza de hacerlo funcionar. Es un “agency problem” y una forma que tiene un consejo de atajarlo es cambiando al responsable. Este no lleva las mismas cuentas mentales (ganancias y pérdidas) que su predecesor. No ve las pérdidas del proyecto como propias y puede cerrarlo sin manchar su expediente.

El estado emocional correspondiente al arrepentimiento “se acompaña del sentimiento de que uno debería haber sabido lo que iba a hacer, de un sentimiento de hundimiento, de pensamientos acerca de la equivocación cometida y de oportunidades perdidas, de una tendencia a acusarse y a intentar corregir el error y de la esperanza de deshacer lo ya hecho y tener una segunda oportunidad”. El arrepentimiento intenso es lo que experimentamos cuando más fácilmente podemos imaginarnos haciendo algo distinto de lo que hemos hecho.

A menos que tengamos una razón obvia para hacer otra cosa (es decir usar el sistema 2), casi todos los humanos aceptamos pasivamente los problemas de decisión tal como vienen enmarcados (la forma en que se presenta la cuestión) y por tanto, no nos damos cuenta de en qué grado nuestras decisiones dependen del marco más que de la realidad.

Tal como la interpreta la importante escuela de economía de Chicago, la fe en la racionalidad humana está estrechamente relacionada con una ideología para la que es innecesario y hasta inmoral proteger a las personas contra sus propias elecciones. Las personas racionales deben ser libres y responsables del cuidado de sí mismas. Milton Friedman, la cabeza visible de esta escuela, dio expresión a esta opinión en el título de uno de sus libros más populares, Libertad de elegir. La suposición de que los agentes son racionales proporciona la base intelectual para la concepción libertaria de la política pública: no interferir con el derecho de los individuos a elegir a menos que sus elecciones perjudiquen a otros. Yo añado que toda esa filosofía parece más seria que las novelas románticas de Ayn Rand, pero es lo mismo: wishful thinking de manual.

Los individuos no somos agentes racionales. Y cuando tratamos de serlo, no somos particularmente buenos. No importa cuanto lo intentemos ni lo listos que seamos, todos actuamos bajo los mismos sesgos, y fallos del sistema 1 y 2.

Libro: Europesadilla. Alguien se ha comido a la clase media

Libro: Europesadilla. Alguien se ha comido a la clase media.

Autor: Aleix Saló

Editorial: Debolsillo / Random House Mondadori

Aleix Saló es un “historietista” quizá más conocido en el pasado por las historietas que escribía en El Jueves, esa revista que sale los miércoles. Pero recientemente se ha puesto bastante de moda por una serie de… libros, por llamarlo de alguna manera, que desentrañan de forma sarcástica la historia más reciente de España. Estos son Españistan, Simiocracia y Europesadilla.

Tras un breve bombardeo informativo, el pasado Día del Libro me vi comprando el último de estos tras ojear su contenido en Hojablanca, una de esas bibliotecas con encanto de las que hablan en Jotdown. Y he de decir que me ha sorprendido muy gratamente encontrarme ante una obra de ensayo que desgrana de manera simpática el pedazo de crisis global en que nos hayamos sumidos los europeos. Es como abrir las tapas de V de Vendetta o Watchmen esperando unos tipos en pijama liándose a mamporros y encontrarte con Alan Moore en su época dorada reflexionando sobre la sociedad y el individuo, la anarquía y el totalitarismo.

Tras estos 4 años largos de crisis en los que parece que todo se va al carajo, encontrarse ante un trabajo de análisis y síntesis de alto nivel y hacerlo en un formato tan ajeno al mismo como es el de libro/comic, es completamente inesperado. Pero reflexionando sobre el contenido y comportamiento de la prensa y televisión pasadas y actuales, y su trabajo de desinformación sistemática y bipartidismo, quizá era de esperar que semejante capacidad de análisis y síntesis, se encontrase lejos muy de ellos.

Así que ¿Qué es lo que tenemos entre manos al leer este libro? En pocas palabras: un análisis de qué es Europa, algunas lecciones de historia universal pasada y reciente, una descripción de cómo se interrelacionan la globalización, el terrorismo y el proyecto europeo en el escenario global. O dicho de otro modo, la historia en formato comic de cómo hemos llegado a donde estamos. Pero ahí queda todo, no hay propuestas de solución y tan solo unas indicaciones muy negras de donde podemos acabar.

En resumen, si te gusta el sarcasmo, quieres tener una idea de dónde y por qué estamos donde estamos y tienes unas horas libres, este libro será una buena adquisición. Y si además usas ebook, Tablet o móvil, ya estás tardando en comprarlo a un precio ridículo en formato e-book. Porque cualquier iniciativa nacional, para informar decentemente y de forma sencilla de la realidad, debería ser apoyada con urgencia.