Developer Timeline 1996-2016

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Hace unos meses intenté convencer a algunos desarrolladores de que necesitaban aprender Git. Algo que desde mi perspectiva parecía obvio y urgente se tornó, pese a mis esfuerzos por argumentarlo, en imposible. Desde entonces he estado dándole vueltas al tema de la obsolescencia de las herramientas, técnicas y servicios que los desarrolladores usamos a diario y a como alternamos entre lo malo conocido y el hype del momento.

Esto me llevó a pensar en cómo “de-mostrar” a determinados perfiles técnicos de la necesidad de actualizarse, lo cual me condujo a confeccionar una “línea de tiempo” o mapa de tecnologías y herramientas de desarrollo .NET para poder observar el avance en determinados ámbitos como el control de versiones de código.

Gracias al intercambio de ideas de los Meetups en SofwareCraftmanshipCLM y los ánimos que me han dado desde esta comunidad para publicar el “timeline de desarrollo”, he terminado una versión 1.0 que he colgado en Google Sheets para uso y adaptación de otros equipos de desarrollo, incluso de otros stacks tecnológicos. O aprovechando que acabamos el año, para pararse a pensar qué aprender en 2017.

El Excel es el siguiente: Developer Timeline 1996-2016

¿Para qué sirve?

La idea es poder usar la hoja como herramienta de 4 formas diferentes para varios objetivos:

  1. Para poder revisar en qué punto estamos de actualización técnica y ayudarnos a decidir si aprender o no una tecnología en concreto.
  2. En grupos de desarrollo. Para poder argumentar con datos objetivos frente a nuestros compañeros sobre la necesidad, o no, de reciclarnos tecnológicamente. Como mínimo debería facilitar el diálogo sin caer en el flame.
  3. En charlas. Para poder hacer una introducción simpática para todos los públicos sobre determinadas tecnologías como Core o SharePoint Framework añadiendo un contexto tecnológico más amplio que facilite el entendimiento de los problemas que resuelve.
  4. En organizaciones. Para poder establecer el nivel de actualización de una organización (la nuestra u otras) de una forma más o menos objetiva. En última instancia podría ayudarnos a decidir si embarcar en una empresa o desembarcar de la actual.

¿Qué contiene?

La hoja contiene varias categorías (eje vertical) y eventos relevantes para cada una de las categorías, repartidos por año (eje horizontal).

Me pareció adecuado empezar en 1996 por tener un intervalo amplio y “redondo”: 1996-2016. El año 1996 sirve además para poder establecer una línea base de “desarrollo viejuno”.

La información que contiene está orientada por mi experiencia y entornos de trabajo a lo largo de los años por lo que hay bastante de Microsoft, pero he tratado de mantenerlo flexible para poder adaptarlo a otros entornos aglutinando la mayoría de elementos específicos de Microsoft en su propia categoría.

Sobre las categorías, los datos y la selección

Hay muchos elementos que podría haber metido pero que finalmente he eliminado por claridad (versiones, irrelevancia…) y simplicidad.

Muchas fechas son aproximadas y en algunos casos discutibles. En general he tratado de tomar las más importantes como por ejemplo productos release en lugar de beta.

Hay bastante tecnología Microsoft debido a mi propio background y el público al que lo he enfocado, pero he tratado de mantenerlo flexible para otros stacks.

Este documento no pretende ser canónico, sino una herramienta ilustrativa de la evolución y periodos que vivimos los desarrolladores de software. Está pensado para ser modificado de forma sencilla por lo que he desistido (de momento) de hacer un gráfico SVG interactivo con D3 y JSON.

Las categorías en que he agrupado los eventos son las siguientes:

  1. Papas: Los papas de la Iglesia Católica Apostólica y Romana que hemos tenido desde el 96. Me parece interesante mostrar que hasta las organizaciones más antiguas y tradicionales experimentan más cambios que algunas personas o empresas.
  2. Efemérides: Evento de relevancia nacional o mundial. Permite replantearse la cantidad de tiempo que ha pasado entre tecnologías y los grandes cambios que han sucedido en la sociedad.
  3. Películas: Estrenos de cada año. Me parece un detalle simpático para tratar de poner en contexto el tiempo que ha pasado, en particular entre fans de Marvel como yo, y la cantidad de proyectos que pueden llevarse a cabo en 5 o 10 años.
  4. JavaScript: Aun hay gente que no quiere saber nada de JavaScript o quiere quedarse en la versión del ’99. Visibilizar la cantidad de hitos que ha tenido debería facilitar el NO poder ignorarlo.
  5. Autenticación y Autorización: Todavía tengo que explicar las diferencias entre autorizar y autenticar. En el panorama actual y dado que es necesario conocer estos temas para realizar cualquier aplicación moderna, me parece grave y por eso le he dado su propia categoría.
  6. Servicios web: Esta categoría trata de servicios web y trata de poner de manifiesto que la diferencia entre SOAP y REST en realidad son pequeñas y que deberíamos mirar más allá del hype al evaluarlas. También pone en el mapa los webhooks, que parece que son grandes desconocidos a pesar de su utilidad y antigüedad.
  7. Formatos de datos: Me pareció apropiado añadir esta categoría tras la de servicios web para señalar que son dos cosas independientes y que ya va siendo hora de aprender a usar JSON. O usar Markdown en lugar de HTML en según que contextos.
  8. Front End: Esta categoría podría ser una hoja aparte, pero he tratado de incluir estándares de facto y orientarme a desarrolladores back o full stack. He añadido asteriscos a temas de W3C para recordar que… “es complicado” asegurar en qué estado están.
  9. Gestión de código: Esta es la razón por la que comencé a confeccionar el Excel y por eso tiene un componente “fuerte” de productos Microsoft, pero dejando claro que el estándar a día de hoy es Git. De hecho, es importante mencionar que Microsoft lleva años migrado todo su código abierto a Github.
  10. Servicios de terceros: Incluyo una lista de servicios de terceros relevantes para perfiles técnicos. Estos deberían contrastar con la antigüedad de algunas de las herramientas de algunos técnicos. Si, por ejemplo, alguien usa Dropbox (2008) o Google Drive (2012), no podrá argumentar que Git es demasiado moderno (2005).
  11. Microsoft Stack: categoría específica para los que usan el stack de Microsoft, por lo que en adaptaciones a otras empresas debería adaptarse. El “baseline” es Outlook porque me pone nervioso ver que no se sabe usar a nivel básico (carpetas, convocatorias, respuestas automáticas…) y es una herramienta que todos usamos a diario para trabajar en empresas, en particular con el stack Microsoft.
  12. S.O.: Sistemas operativos desde el ’96. Con especial detalle en el ámbito Windows, claro. Porque todavía hay quien quiere volver a W7 por pura resistencia al cambio.
  13. Dispositivos Móviles: He tratado de sintetizar el panorama en dispositivos móviles. Al estar tan unidos hardware y software he mezclado ambos elementos. Evidentemente Windows Phone/Mobile se queda fuera.
  14. Lenguajes: Es interesante ver que los lenguajes de back-end son bastante estables, pero no inmutables.
  15. Entorno de ejecución: Parece que todo es alguna variedad de la máquina virtual de Java o el que tiene que funcionar sobre el CLR de .NET y no solo no es así, sino que el panorama parece que va a cambiar cada vez más. Estuve tentado de introducir Docker también, pero los contenedores son otra historia y aun me parece pronto para añadirlos, quizá el año que viene o quizá en otra categoría de DevOps.

Como nota curiosa no he notado nada interesante en 2003 pero si muchos eventos importantes en 2009: el embrión de Azure y Office 365 (BPOS), Android 2.0 (la primera versión buena), Windows 7 (el más querido), ECMAScript 5 (el JavaScript de la nueva web), Bitcoin (y la explosión del blockchain), GO (del que Javier nos dará una charla pronto) y Node JS (¿el nuevo Java/PHP?) del que vimos como se usaba en producción en las Lambdas del AWS de BrainSINS en el último Meetup.

En resumen

Como decía el personaje de Will McAvoy en The Newsroom: El primer paso para resolver un problema es reconocer que hay uno (minuto 5:00, pero el speech completo es impresionante).

Mi intención inicial era mostrar como Git es una herramienta indispensable para el desarrollador de .NET de hoy, comparándola con eventos relevantes del pasado reciente de forma objetiva y amigable.

Aunque parece que he conseguido construir esa herramienta, creo que he generado algo más potente, una especie de minicuadrante de Gartner del desarrollador .NET (y en general) que podría servir para animar a algunos técnicos a reciclarse, y que me ha ayudado a ampliar mi visión estratégica para 2017 así como a mejorar mi planteamiento como arquitecto de soluciones y líder técnico. O como mínimo me ha aclarado panorama bastante ahora que parece que todos andamos perdidos de stack en stack y de framework en framework especialmente en el mundo Microsoft.

Para terminar

Al revisar mis propios artículos me parece reconocer que en el universo Microsoft, 2016 es una repetición de 2012. Da para otro artículo, pero si estás más o menos al día creo que podrás ver las semejanzas entre el panorama actual (Azure, Office 365, Hololens, ARM, Open Source…) y el que describí en 2012 en: El desembarco de Normandía.

Y si te ha interesado este artículo, es muy probable que te interesen mis artículos: Breve historia del desarrollo de software de 2012 y mi predicción sobre el futuro de Blackberry, iPhone y Palm en 2007: La muerte de Blackberry.

Android 6.0: Impresiones tras 6 años de Android. 2010 – 2016

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Hace casi 6 años compré mi primer Android. Hasta entonces había empleado el tándem Sony Ericsson + Palm TX con mucha efectividad, pero el probar el HTC Magic de un colega me animó a pasarme a Android. Renovarse o morir que dicen.

Creo recordar que alrededor de un 2 años después volví al tandem Sony + Palm debido a los problemas de autonomía, rendimiento y limitaciones del software en cuanto usabilidad y capacidades del Samsung Galaxy que había adquirido. Había intentado usarlo pero había acabado siendo un lastre insoportable.

Durante los últimos 3 años he vivido felizmente en el ecosistema Microsoft, primero con un Nokia 520 y después con un 630 que duró hasta que, por razones en parte comentadas en otro post, decidí volver a Android.

Una vez descrito mi periplo pensaba comentar mis impresiones sobre la plataforma de Google, pero releyendo lo que escribí entonces me he dado cuenta de que hay poco que añadir sobre Android.

Entre las versiones 1.5 y 2.1 que probé con Samsung y la 6.0 con Motorola, han pasado unos cuantos años, pero aparte de una muy necesaria mejora visual y un upgrade brutal de hardware, el sistema sigue siendo el mismo: complejo de usar, orientado totalmente a las apps (no a los usuarios) y con un desprecio total por la privacidad. Supongo que los incentivos hacen al producto, y en el caso de Google el vender publicidad lleva a esto.

Lo que sí puedo confirmar es que el objetivo de Google de ser el Windows para móviles puede darse por completado. Tan es así que Microsoft sigue la senda que tomaron Palm y Blackberry con desigual resultado: orientarse a los usuarios profesionales. Y no es extraño porque lo que más noto al volver a Android es que el sistema en sí, y el ecosistema que hay alrededor, están constantemente compitiendo por atraer mi atención. Es algo que hace tan bien que apenas se nota y el “golpe” se olvida en unos días, pero habiendo visto el efecto, veo claro que tengo que usarlo lo menos posible si quiero hacer algo que no sea perder el tiempo en un bucle de entretenimiento y ocio sin fin.

Quizá ese sea el secreto del éxito de Android. Que el ocio vende más que la productividad personal. Solo espero que Microsoft no abandone y sigamos manteniendo una tercera vía al ocio de Android y el postureo de Apple: un verdadero dispositivo con vocación de asistir a la persona. O al menos que este Android me dure más que el anterior, que no sería poco.

Para no cerrar el artículo de forma negativa diré que el reconocimiento de audio funciona fantásticamente bien (como entrada de texto o como asistente) y que tener todas las aplicaciones de Microsoft ayuda en cierta forma a minimizar el enfoque lúdico del sistema. Además la existencia de un monopolio “gratuito” y duradero como el que ha conseguido Google se traduce en una relación precio que parece excelente a día de hoy.

 

Netbook Asus 1000HE

La semana pasada me compré el netbook Asus 1000HE. Las excusas para gastar 400€ en un netbook, son en mi caso variadas, pero principalmente se deben a mi necesidad de escribir en el tren que cojo diariamente para ir a trabajar y a la necesidad de un segundo ordenador en casa para no tener que hacer turnos con mi señora.
Sobre la adquisición de un aparato en concreto, llevaba algunas semanas empapándome del mundillo de los netbooks, y finalmente me había decidido por comprar algo con las siguientes características:

  1. Nada de la marca Acer.
  2. Una pantalla de 10” mínimo.
  3. Bluetooth de serie.
  4. Batería de al menos 4 horas.
  5. Precio tope de 500€.

En FNAC, tenían algunos modelos aceptables pero en cuanto el dependiente me señaló este entre los modelos que más o menos me cuadraban, supe que iba a salir con el por la puerta.

Características y uso
Entrando ya en chicha, diré que la pantalla de 10” es mucho más cómoda de lo que imaginaba, y perfectamente capaz de soportar un uso continuado. El brillo del monitor es regulable, como todos, pero alcanza niveles muy altos, algo útil en determinadas situaciones de iluminación. La resolución normal es de 1024×600, que permite su perfecto uso para ofimática y programación. Sin embargo permite aumentar la resolución a modos 1024×768 (la normal en pantallas de escritorio) comprimidos (achatada la imagen) o reales, esto último mostrando solo la parte superior de la pantalla y permitiendo hacer scroll hacia la parte baja ya que el formato del netbook es panorámico. En este aspecto me recuerda a los escritorios de Linux con los que trabajaba hace tiempo. Por supuesto, pueden usarse resoluciones superiores si conectamos un buen monitor a la salida VGA del Asus.
El teclado no está apretujado como en otros modelos lo que permite usar las manos ágilmente, pero además algo que no había captado es que en estos tamaños, añadir una separación entre las teclas (como en los ZX Spectrum que luego copiaron Apple y Sony) permite reconocer mucho mejor las teclas y evitar pulsaciones dobles. La verdad es que me preocupaba un poco pero una vez que te pones manos a la obra te das cuenta de que es bastante cómodo.
El aparato trae de serie Wifi, Bluetooth, lector de tarjetas, salida VGA, 3 puertos USB, un puerto Ethernet, webcam, 2 micrófonos frontales y un trackpad multitouch que no acaba de convencerme, no tanto por tamaño como por sensibilidad (aunque me da la impresión que es culpa mía). El trackback permite aumentar/reducir tamaños de letra de documentos y hacer zoom in/out en fotos al modo iPhone (dos dedos en misma dirección y sentidos iguales/opuestos) y tiene sensibilidad al toque para hacer clicks. También incluye dos botones físicos para hacer clic, lo cual es de agradecer, ya que como dije, la sensibilidad del trackback no me acaba de convencer y me cuesta hacer clic o doble clic correctamente.

De disco duro anda por los 160GB (más que suficiente para mi), lleva un giga de RAM de serie y usa un procesador Atom N280 a 1.66, que tiene un desempeño mucho mejor de lo que esperaba y no da ningún problema en cuanto a rendimiento.

En cuanto al peso y al acabado, no podría estar más contento, ya que es perfecto para llevar encima todo el día y suficientemente bonito como para que lo acusen injustificadamente de juguete.

A nivel de puesta en marcha, me ha gustado comprobar que el XP Home que trae se puede volver a dejar en su estado original en muy poco tiempo usando un software de restauración Ghost que trae y que se puede poner en marcha durante el arranque, así que ningún fallo software catastrófico debería dejar el equipo fuera de combate más allá de media hora.Y también la velocidad de arraque y apagado que permite un uso muy ágil.

El precio eran casi 400€, que con un seguro antirrobo y antiaccidentes se sube a los 449€. Así que el miedo a sacarlo, perderlo y romperlo se disipa completamente.

Y por último, la batería dice durar 9’5 horas, y aunque no pienso molestarme en comprobarlo en condiciones de laboratorio, si puedo atestiguar que parece poder durar ese tiempo si se configura en modo ahorro, es decir, cuidando de reducir el uso de emisiones de radio y brillo de pantalla.