Libro: Parásitos.

parasitos

Título: Parásitos. El extraño mundo de las criaturas más peligrosas de la naturaleza.
Autor: Carl Zimmer
Editorial: Capitán Swing

¿No es ya bastante desagradable hablar de parásitos como para además poner una enorme pulga en la portada?

Quizá esa es la idea: llamar la atención tanto como sea posible y que solo los valientes capaces de terminar un libro tan extraordinario como este, puedan terminarlo. Aunque sea con algunos escalofríos.

Empecé a leer este libro por curiosidad, sin recomendación de por medio, pero he de reconocer que es uno de los mejores libros que he leído en años. La forma que tiene el autor de describir cada parásito e interacción es mejor que cualquier video que haya visto. Cada capítulo va tratando un tema en particular relacionado con los parásitos y juntos forman una historia asombrosa que cambia la forma en que ves y piensas sobre: los ecosistemas, la evolución y los seres vivos en general.

Para cuando has terminado el libro, has pasado por estados de asco visceral, como cuando ves por primera vez The Strain; curiosidad y estupefacción al leer las adaptaciones biológicas y funcionamiento de los parásitos; sorpresa al conocer la cantidad y tipo de parásitos que existen; alivio al conocer remedios existentes para muchos casos; y finalmente una especie de epifanía sobre la dependencia que tienen los ecosistemas y la especie humana con los parásitos.

No puedo dejar de recomendar mucho este libro a cualquier persona, pero sospecho que será más interesante para quienes hayamos disfrutado de los libros de divulgación sobre Evolución de Richard Dawkins, películas como Alien o La invasión de los ladrones de cuerpos, los problemas del Tercer Mundo, o simplemente personas interesadas en la biosfera, los ecosistemas, la salud y la forma en que funciona el mundo.

También es posible que este libro facilite entender los años de filantropía de Bill Gates, y este reciente post suyo va perfecto para completar la lectura de este libro: Bill Gates acerca de los parásitos y enfermedades tratables.

Me parece importante señalar, independientemente de si se lee el libro o no, un éxito en la lucha contra el hambre mediante el empleo de parásitos: el conseguido por Hans Rudolf Herren en Africa con la mandiuca o yuca. Una historia impresionante la verdad, aunque luego haya otras menos esperanzadoras con la sacculina en la costa americana.

Para acabar voy a poner una pequeña lista de algunos de los parásitos o familias de parásitos que se describen en el libro con detalles interesantes y alguna cita, aunque creo que el saber que hay gusanos capaces de actuar como un virus, introduciéndose en una única célula y secuestrando su sistema molecular es suficientemente alucinante como para empezar a leerlo.

  1. Plasmodium falciparum, malaria. Protozoo que invade los glóbulos rojos. Cambia sus genes para “distraer” al sistema inmune. Parece que algunas enfermedades genéticas que afectan a los glóbulos rojos son una adaptación a la malaria, una defensa evolutiva.
  2. Tremátodos sanguíneos que engañan al sistema inmune disfrazándose con moléculas del anfitrión.
  3. Toxoplasma gondii. Protozoo que provoca quistes. Asesina a las larvas jóvenes de su especia para evitar matar al anfitrión.
  4. Trichinella spiralis, triquinelosis. Gusano que invade las células musculares y altera su ADN como un virus.
  5. Tenia solitaris. Un clásico.
  6. Filarioidea. Provoca la elefantiasis.
  7. Avispas parástitas de varios tipos, como la Avispa Esmeralda, que paraliza y secuestra a las cucarachas como si fuese un Alien de Ridley Scott.
  8. Cotesia congregata. Avispa parásita del gusano del tabaco. Genera virus que destruyen el sistema inmunológico del gusano, provocando algo similar al SIDA humano.
  9. Sacculina carcini. Abandona la mayor parte de su cuerpo inyectando su “larva” en el cangrejo y tomando el control de este, castrándolo (si es macho) y haciéndole creer que los huevos de la sacculina son los del propio cangrejo. Aterrador.
  10. Teleutomyrmex parasita a las hormigas reina.
  11. Strongylus vulgaris parasita al caballo.

Citas:

[Sobre la teoría/hipótesis de “La reina roja”] “Una predicción central de la Reina Roja es que el hecho de ser raro confería al organismo una ventaja debido a que los parásitos están más adaptados a los hospedadores más comunes.”

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[…] cuando una avispa parásita vive en el interior de un macho, los testículos se van marchitando cada vez más. La castración es una estrategia que han desarrollado un buen número de parásitos de forma independiente -el Sacculina se lo hace a los cangrejos, y los trematodos sanguíneos se lo hacen a los caracoles que invaden-. Incapaces de usar energía para fabricar huevos o testículos, para encontrar una pareja, o para criara a sus hijos, un hospedador se convierte, genéticamente hablando, en un zombi: un muerto viviente sirviendo a un amo.

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Si una vaca evita el estiércol para mantenerse alejada de los gusanos pulmonares que contiene, los parásitos abandonarán el estiércol. Cuando un gusano pulmonar cae sobre el suelo del estiércol, espera el momento en que le dé la luz. Esa es la señal para escalar hasta que alcance la superficie del estiércol. Empieza a buscar una especie de hongo que es también parásito de las vacas […] Tan pronto como el gusano pulmonar toca el paquete de esporas, se agarra a él y trepa hasta su parte superior. El hongo se catapulta a sí mismo por el aire hasta una altura de casi dos metros y vuela lejos del estiércol. El gusano pulmonar lo monta como si fuera una avioneta, y una vez que está fuera de la zona del estiércol tiene más posibilidades de ser ingerido por una vaca.

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Esa es la razón por la que Brooks abre ranas en Costa Rica. “Ves a esta rana caminando con nueve o diez parásitos, sana y feliz. Una vez que conoces todos los parásitos de las ranas, y ves que de repente falta alguno, es que algo malo está pasando con las ranas o con un hospedador intermedio. Si pierdes un parásito, has perdido una parte de la fábrica del ecosistema”. Y una vez que Brooks haya acabado con su inventario, podría ser posible identificar parásitos por sus huevos o larvas –y no sería necesario sacrificar ningún hospedador más-.