Libro: El cisne negro

Título: El cisne negro

Autor: Nassim Taleb

Editorial: Paidos

Este libro me ha recordado a un cocido. El libanés Nassim empieza a echar un montón de elementos variados a la olla, cosas sin relación evidente entre sí: ciencia, historia, matemáticas, negocios, bolsa, guerra, datos biográficos… y durante las primeras 140 páginas no sabes muy bien qué va a salir de ahí, pero luego empieza a oler bien y finalmente acabas bastante satisfecho con el homenaje que te has dado y pensando en repetir. Supongo que por eso mis siguientes lecturas han sido sobre fractales y Poincaré.

¿De qué va el libro en realidad? Pues a riesgo de parecer un tipo aún más raro de lo que ya parezco, diría que se trata de una especie de versión moderna y racional del Eclesiastés 9:11:

“Además, yo vi otra cosa bajo el sol: 
la carrera no la gana el más veloz,
ni el más fuerte triunfa en el combate;
el pan no pertenece al más sabio,
ni la riqueza al más inteligente,
ni es favorecido el más capaz,
porque en todo interviene el tiempo y el azar.”

Durante la considerable pero amena extensión del libro, Taleb va aportando datos y puntos de vista sobre la realidad del mundo, para tratar de convencernos de que no vivimos en un mundo presidido por la campana de Gauss, por la normalidad, lo predecible… sino que vivimos en un mundo de naturaleza aleatoria, de algún modo fractal, un mundo de extremos no predecibles, donde intentar calcular el futuro es incluso arriesgado.

Lo cierto es que dada masiva variedad de temas que toca el libro, no voy ni a intentar dar una explicación mayor sobre el mismo. Para eso se necesita el propio libro. Pero sí quiero recomendar su lectura a aquellos a quienes alguna vez les hayan gustado las matemáticas, la estadística o a quienes estén interesados profesional o personalmente en las predicciones o estimaciones. Yo mismo, como desarrollador de software, creo que existen paralelismos entre las ideas del libro y el desarrollo de software y tecnológico en general, y quizá otros profesionales encuentren ideas útiles para sus propias tareas entre sus páginas.

Sin más preámbulo, las citas acostumbradas.

Dado que he vivido en gran medida privado de información [en referencia a periódicos y televisión con motivo de la guerra en su Líbano natal], a menudo me ha parecido que habito en un planeta distinto del de mis iguales, lo cual a veces puede ser extremadamente doloroso. Es como si ellos tuvieran un virus que controla sus cerebros y que les impide ver cómo avanzan las cosas: el Cisne Negro se halla cerca.
La forma de evitar los males de la falacia narrativa es favorecer la experimentación sobre la narración, la experiencia sobre la historia y el conocimiento clínico sobre las teorías.

[Acerca del problema de compararse con el prójimo y de las metas a corto y largo plazo, y sobre la necesidad de convivir con iguales intelectualmente] Trabajas en un proyecto que no produce resultados inmediatos ni sistemáticos; en cambio, la gente de tu alrededor trabaja en cosas de las que sí obtienen resultados. Tienes problemas. Este es el sino de los científicos, los artistas y los investigadores que viven perdidos en la sociedad, en vez de hacerlo en una comunidad aislada o en una colonia de artistas.

Cuando intentamos recoger información sobre el mundo que nos rodea, suele ser la biología la que nos dirige, y nuestra atención fluye sin esfuerzo hacia lo sensacional, no tanto a lo relevante como a lo sensacional. De un modo u otro, el sistema de orientación se ha equivocado en el proceso de nuestra coevolución con nuestro hábitat: fue trasplantado a un mundo en el que lo relevante suele ser aburrido, no sensacional.
Además, pensamos que si, pongamos por caso, dos variables están unidas por un vínculo causal, entonces un input sistemático en una de ellas siempre debería producir un resultado en la otra. Nuestro aparato emocional está diseñado para la causalidad lineal.

[Acerca del sesgo a la hora de relacionar el carácter y vida de las personas y su éxito] La propia idea de biografía se asienta en la adscripción arbitraria de una relación causal entre unos rasgos especificados y los consiguientes sucesos. Ahora consideremos el cementerio. La tumba de los fracasados estará llena de personas que compartieron los siguientes rasgos: coraje, saber correr riesgos, optimismo, etc.; justo los mismos rasgos que identifican a la población de millonarios. Puede haber algunas diferencias en las destrezas, pero lo que realmente separa a unos de otros es, en su mayor parte, un único factor: la suerte. Pura suerte.

[Sobre la estimación de plazos, complejidad y esfuerzo para realizar proyectos]En una prueba representativa, se dividió un grupo en dos partes, los optimistas y los pesimistas. Los alumnos optimistas prometieron terminar su trabajo en 26 días; los pesimistas, en 47. El tiempo medio de conclusión real resultó ser de 56 días. […] Con proyectos que sean muy novedosos, como una invasión militar, una guerra generalizada o algo completamente nuevo, los errores se disparan. De hecho, cuanto más rutinaria sea la tarea, mejor aprendemos a predecir. Pero en nuestro entorno moderno siempre hay algo que no es rutinario. […] El problema de la planificación existe incluso cuando no hay incentivo para subestimar la duración o los costes de la tarea.

La teoría de Popper se refiere a las limitaciones en la previsión de los acontecimientos históricos y a la necesidad de rebajar disciplinas “blandas” como la historia y la ciencia social a un nivel levemente por encima de la estética y el entretenimiento, como el coleccionismo de mariposas o monedas. […] La tesis central de Popper es que, para predecir los sucesos históricos, es necesario predecir la innovación tecnológica, algo en sí mismo fundamentalmente imposible.

[Hablando acertadamente del tema en 2006 antes de la crisis oficial comenzada en 2008] Casi todos los bancos están hoy interrelacionados. De manera que la ecología financiera se está hinchando hasta formar bancos gigantescos, incestuosos y burocráticos (a menudo gaussianizados en sus cálculos de riesgo: cuando cae uno, caen todos.) Al parecer, la mayor concentración entre los bancos surte el efecto de hacer menos probables las crisis financieras, pero cuando éstas se producen, son de escalas más global y nos golpean con mucha más fuerza. […] Nos iría mucho mejor si hubiera una ecología distinta, donde las instituciones financieras quebraran de vez en cuando y enseguida fueran sustituidas por otras nuevas.

Uno de los aspectos que peor se entiende de la campana de Gauss es su fragilidad y vulnerabilidad en la estimación de los sucesos cola [en los extremos de la campana]. Las probabilidades de un movimiento de sigma 4 son el doble de las de un sigma 4,15. Las probabilidades de uno de sigma 20 son un billón de veces superiores a los de uno de sigma 21. Esto significa que un pequeño error en la medición de sigma llevará a una subestimación masiva de la probabilidad. Sobre algunos sucesos podemos errar un billón de veces.

 

 

 

 

 

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2 pensamientos en “Libro: El cisne negro

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