Eslabones baratos, razones estéticas

Disclaimer: Esto no es una crítica al dueño del teléfono de la imagen. Es una reflexión producida a raíz del suceso.

Y esto, queridos amigos, es lo que pasa cuando te pillas un teléfono de 500€, le quitas el protector que trae de serie, y le compras uno hortera supuestamente de diseño por 5 € (o más, si te has dejado robar).

Y no es algo extraño, sino una constante en la historia de la humanidad: millones de euros, decenas de miles de horas de diseño, implementación y pruebas, nos proporcionan una herramienta híper avanzado para realizar tareas alucinantes. Y nosotros, a la primera oportunidad, e invariablemente…:

  1. Olvidamos aquello del eslabón más débil y le cambiamos la configuración por razones “estéticas” (una estética muy discutible) o de “comodidad” (igualmente discutible) empobreciendo la utilidad general del sistema, haciéndolo más vulnerable e impactando directamente en su rendimiento. Ejemplos clásicos son por ejemplo los fondos de pantalla animados, el tipo de letra Comic Sans en todo el sistema, y cuentas de administrador hasta para leer el Marca. También el plástico cutre y barato protector de pantalla… en pantallas retina: perfectos para eliminar todo rastro de definición y contraste.
  2. Las utilizamos como adorno o juguete para evitar aburrirnos demasiado, convirtiéndolo de facto en el equivalente moderno de una muñeca de trapo. Aquí nos encontramos el portátil de 8 GB de RAM para ver películas y leer cuatro páginas web, el iPad 3 con pantalla retina para ver la tele TDT (recomprimida, como no), o el móvil de 4 núcleos y redes de alta velocidad para mandar texto de 140 caracteres y jugar al Angry Birds.

A pesar de lo que pueda parecer, esto no es una crítica a la gente. Yo mismo he hecho este tipo de cosas, y todas las personas que conozco lo han hecho también en algún momento presente o pasado.

Lo que me inquieta es que si esto es una constante, tarde o temprano, alguien cambiará la configuración o jugará con algo lo suficientemente grande, complejo y caro como para provocar una auténtica catástrofe. Quizá ya ha pasado y no nos hemos dado cuenta: Chernobil, Fukushima, Nueva Orleans, San Francisco…

Quizá lleguemos un día y nos encontremos con que ese puente de Calatrava tan “estético” se viene abajo sin avisar. O que ese sistema operativo tan “bonito” y “fácil de usar” se ha convertido en un nido de software militar chino. O que aquel sistema no tripulado de defensa monta la marimorena sin venir a cuento.

Y todo porque somos humanos, y los humanos somos así: cometemos errores.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s