Libro: Guerra Mundial Z

Título: Guerra Mundial Z
Autor: Max Brooks
Ediorial: Almuzara

Siguiendo la temática zombie que empecé con Apocalipsis Z, comencé a leer sin esperar demasiado a Max Broox de nuevo, pero en vez de la Guía de Supervivencia Zombie, me pasé a la Guerra Mundial Z, que ha resultado mucho más interesante y “divertida”.

El libro en sí toma la forma de una especie de documental a base de entrevistas, como los que hacen de vez en cuando en televisión, y narra desde la ucronía, una supuesta infección global y la Guerra Mundial librada contra los zombies (humanos infectados por el virus Solanum) a lo largo y ancho de la Tierra. Desde los inicios de la infección en Asia de boca de contrabandistas, hasta la reconquista internacional, continente a continente, palmo a palmo y año tras año, de boca de civiles, soldados y voluntarios de varias organizaciones y países. Testimonios a lo largo de la India, Japón, China, Corea, Rusia, Estados Unidos, Cuba o Gran Bretaña e Israel, confieren al libro un tono realista y creíble que me encanta en las historias de terror, pero sin dejar de lado el aspecto lúdico me gusta creer que estas historias invitan a reflexionar sobre lo mucho que hemos avanzado a lo largo de la historia, tanto a nivel tecnológico como humano, y lo trágico y espeluznante que resultaría perder todo eso por cualquier razón, como por ejemplo una infección tal que nos devolviese de facto a la edad de piedra.

Me gustaría señalar que el autor se ha trabajado muy bien el libro, pensando en cada detalle interesante que pudiera darse en una eventual infección a gran escala de zombies. Desde la fisiología zombie, su psicología, la reacción internacional a la infección, los aspectos individuales y las repercusiones ecológicas, psicológicas y sociales que podrían tener lugar debido a ello. Es ese nivel de detalle y profundidad el que convierte este libro en obra de referencia de facto para cualquier interesado en el universo fantástico de los zombies romerianos y quizá extrapolable al mundo del zombie rápido tipo 28 días.
También quiero recomendar a quien se lo vaya a leer, que primero lea Apocalipsis Z, que cuadra casi perfectamente con este libro, pero nos permite ver el caos y el problema de la supervivencia en primera persona. Una vez leído este, podemos pasar a leer Guerra Mundial Z para tener una vista de alto nivel y global del mundo post-infección y entender muchas de las cosas que narra el abogado español.

En fin, que si este libro se llevase al cine, daría para una larga saga, pero en televisión podría abordarse con bajo presupuesto, como si fuera un documental de Documentos TV o la BBC, todo con entrevistas e imágenes de archivo. Sería genial.

Update: El año que viene parece que habrá película de este libro: Plan B.

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Libro: Apocalipsis Z

Título: Apocalipsis Z
Autor: Manuel Loureiro
Editorial: Dolmen Books

Di con este libro por pura casualidad, mientras buscaba la Guía de Supervivencia Zombie de Max Brooks. El hecho de que estuviera disponible en formato digital fue esencial para que decidiera meterlo en mi fiel Palm y leerlo de camino al trabajo y de vuelta, donde los libros no son todo lo cómodos de usar que a uno le gustaría y el ebook es algo maravilloso, pero me estoy liando… El caso es que comencé a leerlo por curiosidad y porque la Guía de Supervivencia Zombie no me estaba gustando nada (al menos como libro) y resultó ser una decisión excelente, ya que se trata de un libro magnífico.

Se supone que es el diario de un abogado español afincado en Galicia, que narra en primera persona y a ratos (como todo buen diario de viaje o guerra) las experiencias del protagonista desde los primeros inicios de la infección en el otro lado del mundo, hasta… bueno, hasta cierto momento que prefiero no desvelar. A través de cada entrada del diario, el protagonista nos habla de su casa, su encierro, las noticias, sus planes y pensamientos, las penurias de un mundo apocalíptico, y los peligros constantes y olvidados que acechan a cada segundo a un descuidado hombre de ciudad del siglo XXI.

El hecho de que sea un “experimento” del autor, ya avisa de que el libro no es ninguna joya de la literatura, pero es ese mismo “realismo” el que le confiere un tono más creíble, hiperrealista diría, que cualquier película o libro de temática similar, y el hecho de que sea español y transcurra en España durante esta época, ayuda mucho a meter al lector en la historia como si fuera algo real. Es este realismo el que ha conseguido provocarme cierto malestar, claustrofobia y ¡miedo! más allá de lo que consiguió el maestro del terror Lovecraft cuando comencé a leerlo hace ya más de una década. Y no lo digo por desmerecer a Lovecraft, sino porque este relato es mucho, mucho más cercano.
El poder identificar tu país con el que describe el libro (Zapatero, aeropuertos nacionales, ambientación y personajes locales…) es algo fantástico en las películas de terror, y el formato diario para quien usa una Moleskine como yo, es una elección acertadísima. De hecho, creo que una edición de este libro en formato “Moleskine hecha polvo” sería un buen artículo de coleccionista.

En fin, que se trata de una novela estupenda de terror, a la española. Y espero que el autor saque pronto la segunda parte (Los días oscuros), porque me he quedado con ganas de saber más sobre el destino los supervivientes de las Islas Canarias, el protagonista y el resto de España en este mundo de Apocalipsis Z, aunque no recomiendo leerlo si tienes que caminar a diario por barrios solitarios de noche.

Ah, y si algún productor de películas o series de televisión español lee esto, que tenga en cuenta el libro para hacer una serie, bien nacional o autonómica. Que dado el éxito de Rec, no puede ser una mala inversión.

Libro: El Plan Maestro

Libro: El Plan Maestro
Autor: Heather Pringle
Editorial: Debate

La última novela que leí, mencionaba en diversas ocasiones a la organización nazi Ahnenerbe como división de arqueológica relacionada con la Atlántida y dado que la historia de la Atlántida y las historias de nazis y ocultismo (Hellboy, Indiana Jones, Dod Snow…) siempre me resultan atractivas, decidí buscar algo más sobre su trabajo e historia. Afortunadamente este era el único libro al respecto y disponible en la biblioteca, por lo que terminé cogiéndolo a pesar del aspecto de “tocho” que tenía: 400 páginas de historia documentada de la organización, 120 páginas de notas y  25 de referencias y bibliografía.
Por su tamaño ha sido un libro incómodo de llevar, pero ha merecido la pena, porque se trata de una obra profunda, llena de detalles (5 años de trabajo de investigación de la autora) y con una narración y ritmo excelentes. Pocas veces puede uno disfrutar así, de una historia que no es novela y que narra sucesos históricos documentados. Es cierto que la autora se toma algunas licencias al relatar algún episodio, pero resulta una ayuda a la lectura y convierte lo que podría haber sido un ladrillo de datos históricos acerca de  decenas de personas, en una historia fascinante sobre la historia nazi, sus personajes y trabajo.

Y ahora al grano.

Ahnenerbe o SS-Ahnenerbe, grosso modo, fue la organización nazi encargada de potenciar y dar un aspecto serio y científico a la ideología del Tercer Reich. Junto a las SS, era la niña bonita de Heinrich Himmler, el hombre de mayor poder del Reich tras el mismo Hitler y responsable ideológico del partido, y a lo largo de diferentes épocas, fue pasando de organización de iluminados y tarados obsesionados con el origen de la inventada raza aria, hasta organización de planificación del horror nazi más execrable y digno de película de terror. Y eso sin olvidar sus etapas de espionaje, propaganda y saqueo internacional a gran escala.

El libro nos cuenta esta desconocida historia de la organización y sus viajes de investigación racial, espionaje militar y saqueo (realizados, o planificados e interrumpidos) a lo largo y ancho del mundo: Francia, Suecia, Tíbet, Crimea, Islandia, Perú… la Ahnenerbe no reparaba en gastos para construir una ideología nazi de la superioridad aria que poder vender dentro y fuera del Reich. Algo que al parecer hizo con tanto éxito que a día de hoy me pregunto si muchos de los tópicos que difundieron todos aquellos racistas y defensores de una superioridad aria, no se conservan hoy de alguna manera, y cuyas técnicas de propaganda, deformación de la realidad y funcionamiento corrupto pueden verse a día de hoy en otros regímenes y gobiernos (incluso los democráticos) a mayor o menor escala.

También podemos aprovechar el libro para conocer la Segunda Guerra Mundial y algunos de sus personajes desde una prospectiva diferente a la habitual, y darnos así cuenta del colosal tamaño de los horrores que produjeron los nazis. Porque leyendo la vida y obra de estos ideólogos del Reich, uno entiende que el exterminio judío solo era una parte de lo que pretendían a largo plazo: el asesinato o esterilización (y esclavización) de todo aquello que no fuese 100% ario (alemanes incluidos) y que no se circunscribía solo a las personas, sino también a la religión (vuelta al paganismo), la cultura (vuelta a una sociedad agraria) e incluso a la flora y fauna (uso de especies “arias”, supuestamente más resistentes y “puras”). Realmente era una locura como el mundo nunca ha visto y ahora entiendo y aplaudo que en Alemania haya unas leyes que prohíben determinadas acciones pro-nazi por encima de la libertad de expresión y otros derechos básicos.

Para no extenderme, y antes de las habituales citas, mencionar que el libro trata la historia de la organización, investigaciones y personajes desde los años treinta hasta el final de la guerra con los juicios de Nuremberg, pero también cuenta el final posterior de personajes supervivientes a la guerra y que murieron de vejez en los 80 y 90 así como un resumen de la entrevista al doctor Bruno Beger, que formó parte de la Ahnenerbe y aun vive.

A continuación los acostumbrados extractos, en este caso algo extensos pero el libro contiene mucho más de lo que puede comentarse o citarse:

Acerca de un invento para hacer más visibles a los coches las bicicletas de noche (reflectores de pedal) […] en 1936 la organización constituyó una empresa conjunta con el maquinista a fin de comercializarlos. Himmler tenía la intención de utilizar parte de los ingresos derivados de ello para financiar la Ahnenerbe. Al final, sin embargo resulto que […] otro inventor alemán había diseñado un dispositivo de seguridad similar, del que había solicitado la patente. No obstante, este competidor carecía de algo muy importante, tener a las SS como socio comercial; así que su solicitud de patente quedó enterrada. […] y en 1938 Himmler utilizó su autoridad suprema como jefe de la policía alemana para hacer que se aprobara una nueva ley de tráfico, la cual exigía que todas las nuevas bicicletas alemanas estuvieran equipadas con el pedal reflectante de Loibl. […] Quienes inicialmente se negaron a pagar [royalties al inventor y su socia comercial, las SS de Himmler] no tardaron en comprobar que resultaba más prudente hacerlo.

Himmler había equipado Sonderzug Heinrich [su tren privado] con todo lo que podía necesitar un cuartel general móvil de las SS y la Gestapo: tres vagones armados con cañones antiaéreos, un vagón de equipajes, un lujoso salón, vagón administrativo y de secretaría, comedor con cocina centroeuropea, vagón nevera, seis dormitorios, y un vagón de comunicaciones equipado con instalaciones de radio y telegráficas.

[Tras el saqueo posterior a la invasión de Polonia] Sievers [cargo de la Ahnenerbe] calculaba que a finales de 1941 la entidad había confiscado bienes por valor de […] unos 13 millones de euros actuales, cifra que probablemente está muy por debajo de la realidad. Göring [ministro del aire de la Luttwaffe y conocido por su codicia] se quedó con la mayor parte de las ganancias, aunque la Ahnenerbe le paso una factura por sus servicios, cobrándole el 10 por ciento del total; parece ser, no obstante, que Göring jamás llegó a pagarla.

[Durante la invasión nazi de Crimea en el frente ruso] algunos de los miembros de los escuadrones [de la muerte] habían empezado a quejarse del estrés psíquico provocado por el hecho de fusilar a un número tan grande de mujeres, niños y bebés a sangre fría. Sin embargo, lejos de poner fin a aquel terrible derramamiento de sangre, Himmler y los jefes de las SS se limitaron a proponer un método de matanza más impersonal: vagones de gas móviles.

Los investigadores médicos de Auswitch y de otros campos de concentración habían empezado ya a probar una amplia gama de posibles procedimientos de esterilización en sujetos humanos, que iban desde inyectar sustancias cáusticas en el útero de las mujeres hasta exponer el pene y el escroto de los hombres a niveles peligrosos de rayos X. [a menudo mortales y que producían quemaduras graves en ingles y nalgas]

[Tras el suicidio con cianuro de Himmler en el campo de detención aliado] Durante dos días, el cuerpo de Himmler permaneció en el suelo de Lüneburg. Diversos funcionarios rusos y norteamericanos deambularon a su alrededor observándolo para confirmar su identificación; después apareció un médico que sacó varios moldes de yeso de la cabeza de Himmler, luego le quitó el cerebro y se lo llevó.

Nota curiosa: Resulta perturbador conocer el que Himmler mantuviese una lista completa de los libros que leía y sus impresiones sobre cada uno, como más o menos hago yo (aunque no lo hago con todos). Y leía mucho más que yo.

En resúmen, un libro para amantes de las historia reciente, interesados en la guerra, la naturaleza humana más abominable, lo paranormal, o la Segunda Guerra Mundial.