10 Consejos para evitar el sobrepeso

En enero de este año comencé a seguir la pista a mis kilos preocupado por un ligero pero molesto aumento de peso que había estado notando a lo largo de los 2 años anteriores, y lo que he visto no ha hecho sino preocuparme más, ya que según he comprobado, en 2007 he aumentado 2 kilos.

En enero comencé a recopilar datos sobre mi peso, en ocasiones de manera constante, y en otros meses de manera más relajada, pero a partir de los mismos he podido construir una tabla que evidencia mi tendencia a la obesidad según ciertas condiciones y que es la siguiente.

Como puede apreciarse, llevaba una buena tendencia hasta marzo, mes en el que no solo recuperé el peso perdido, sino que lo aumenté. Por lo que parece, según las fechas, debió deberse a un cambio de trabajo que introdujo una dieta de currito estándar: muchas comidas fuera. Además es posible que el natural aumento del estrés ligado al cambio de trabajo consiguiera distraerme de la “dieta” y seguramente hacerme comer más de lo debido.

Las diferencias de medio kilo, según he ido comprobando a lo largo de las mediciones, pueden deberse a cenas demasiado abundantes que “contaminan” la medición por la mañana (que es cuando me peso, por tener el estómago vacío y tan solo unos paños menores) así que no las tomo demasiado en consideración si no se repiten o aumentan en el tiempo.

En cualquier caso, esta tendencia alcista que dirían los de económicas, y el interés que he puesto este año a saber más sobre alimentación y dietas, ha dado lugar a este post en el que me atrevo a señalar algunos consejos que pueden ser de utilidad para aquellos que quieran bajar algo de peso sanamente y sin meterse en dietas y calculadoras de calorías. Su efectividad queda demostrada para mí, en cuanto a que he ido probando diversas estrategias a lo largo del año y viendo los efectos de ciertos sucesos (como el cambio de trabajo) en el incremento de peso.

Los consejos, en parte experiencia propia y en parte lecturas que considero fiables, son estos:

1.- Haz un seguimiento de tu peso.
Seguir la evolución de tu peso te hará darte cuenta de lo que te funciona y de lo que no, y te pondrá en alerta antes de que sea tarde para que puedas atajar los problemas de sobrepeso de la manera menos drástica. La mejor manera parece ser comprar una báscula cualquiera y apuntar el peso diariamente en una hoja de cálculo (tipo Excel). La toma de datos debería hacerse siempre en las mismas condiciones que idealmente serían desnudo, antes de desayunar y después de mear (alrededor de medio litro de orina va al inodoro cada mañana, comprobado).

2.- Lávate el cerebro.
No te concentres en perder peso ni en luchar contra el hambre sino en ganar salud y en mejorar tu aspecto y fondo físico. Este es el tipo de pensamiento positivo que hace de la autosugestión una herramienta útil. Ayuda a dejar de fumar y a dejar de comer demasiado y mal, así que intenta buscar razones positivas para perder peso o hacer ejercicio.

3.- Mueve el puto culo.
Es bastante evidente a todas luces que el ejercicio es imprescindible para mantener el peso controlado y también que es muy útil para perder peso. Aunque debemos recordar que la masa muscular tiene más densidad que la grasa, por lo que un aumento del ejercicio podría aumentar la masa muscular aumentando tu peso aunque realmente estés perdiendo grasa. Hay otro millón de razones para evitar el sedentarismo pero no son las que ocupan a este artículo por lo que simplemente diré lo siguiente: camina rápido (que cueste seguir el ritmo) hasta la oficina (bájate una parada antes en el autobús o Metro por ejemplo) y a la vuelta, o camina todo lo que puedas los fines de semana, o apúntate a un gimnasio… cualquier cosa con tal de mover el culo. Ah, los estiramientos también ayudan a mover el culo (te activan) pero debes aprender a hacerlos correctamente.

4.- No comas mierda.
Yo considero toda la comida fuera de casa como “mierda” por el alto nivel calórico que tienen (ya sea por los aceites que usen o la manera de cocinarlos) y por las raciones gigantes que te invitan a comer de más. Procura que comer fuera sea la excepción y no la regla, y procura el menú que pidas sea escaso y consistente en verduras y pescados, que contienen menos calorías o al menos componentes menos dañinos (Investigación y Ciencia de Noviembre 2007).

5.- No bebas comida.
Siempre nos olvidamos de que el vino, la cerveza, los refrescos, batidos, zumos e infusiones son alimentos, que el único líquido que no se va a transformar en grasa es el agua y que prácticamente todo lo demás tiene cierto número de calorías que van a aumentar nuestro consumo global así que si no puedes evitar “beber comida” al menos procura que sea baja en calorías (osea, “light”), o que los edulcorantes que lleve sean sacarina o azúcar moreno, lo que disminuirá las calorías consumidas frente a las opciones normales.

6.- Drógate.
Antiguamente se recetaban anfetaminas para dietas de adelgazamiento debido a que quitan el hambre y estimulan el movimiento. Como hoy en día no vas a conseguirlas sin receta para adelgazar (ni deberías intentarlo a no ser que seas imbécil y completamente inconsciente), puede ser interesante que pruebes a tomar o simplemente no abandonar el consumo normal y moderado de café, Coca Cola, o cualquiera que sea tu fuente habitual de cafeína.

7.- Conoce tu hambre.
El cuerpo es un poco como los niños: ante los cambios incómodos se quejan, lloran y molestan, pero a la media hora se calman y a los 3 días lo toman como normal y dejan de incordiar. Con el hambre pasa algo parecido, así que para evitar picar entre horas procura comer siempre a las mismas horas. A la larga (en cuestión de días) sentirás “venir” el hambre, comerás la cantidad adecuada y aunque no te sientas lleno inmediatamente tu cuerpo se olvidará a los 15 minutos de terminar la comida.

7.- Elige los alimentos.
Hay alimentos más adecuados que otros para el propósito que nos ocupa. El puerro por ejemplo es un gran desconocido, pero lo que es seguro es que los alimentos integrales son mejores nutricionalmente (pan integral, arroz integral, pasta integral, azúcar moreno), y los carbohidratos (azúcar, pan, pasta…) son un peligro por las cantidades que podemos ingerir, así que mejor evitarlos y pasarnos a las proteínas (que sacian más: Atkins), la plancha y el horno. Por supuesto, eliminar o reducir el consumo de salsas y preferir frutas y verduras es un buen paso (si no indispensable) y preferir el pollo a otras carnes también por su menor cantidad de grasa.
Obviamente la única manera de hacer esto decentemente es comer en casa (o de casa) y planificar con antelación lo que comerás esa semana, que además es más barato.

8.- Vigila el estrés.
El estrés es una mierda: te distrae de tu objetivo de perder peso con lo que puedes “abandonarte” u olvidarte de tus metas y objetivos nutricionales. Además aumenta los impulsos compulsivos de comer o beber. Hay mucha literatura al respecto del control del estrés que puede ser de ayuda.

9.- No te obsesiones.
Lo importante de verdad no es perder peso sino mantenerse en un peso adecuado. Si tienes un IMC normal, no deberías preocuparte por tu salud, pero no bajes la guardia y sigue los puntos 1 y 3 aunque solo sea de vez en cuando.

10.- Desconfía.
Cada vez que leas “Light” o “bajo en calorías”, recuerda que son productos con menos calorías de lo normal, no sin calorías, y sus calorías normales pueden perfectamente equivaler a 1 comida entera (me he inventado este dato para que se capte la idea).
Y por supuesto no te fíes de los consejos de cualquier personaje (eso me incluye). Antes bien, prueba con cuidado y método lo que hagas, observa si te sirve o no despreciando las sensaciones y evidencias subjetivas, y contrasta varias fuentes ante cualquier duda.

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Sony Ericsson K800i de Yoigo

Este sábado me ha llegado el teléfono que solicité en mi portabilidad a Yoigo, un Sony Ericsson K800i que aunque algo mayor que el que solía usar (un Sharp GX17) está haciéndose querer gracias a su funcionalidad, calidad de acabados e interfaz y la genial cámara Cybershot que incorpora.

Como usuario habitual desde hace tiempo de una PDA Palm TX (X) y tras haberme dedicado profesionalmente a los dispositivos móviles de diversas maneras (programando para ellos, seleccionándolos para departamentos y escribiendo sobre ellos) creo que se puede decir que soy un usuario bastante exigente en este tipo de aparatos, por lo que me sorprende que este aparato me esté gustando tanto.

Lo seleccioné en primer lugar porque, gracias a mi trabajo, he conocido los prototipos y aparatos que hacen diversos fabricantes (Nokia, HTC, Qtek, Palm, Sony-Ericsoon, Sharp, Motorola, Blackberry…), y la verdad es que en general siempre me ha parecido que los que mejor trabajo hacen son Sony Ericsson, Sharp y Nokia.
Por otro lado dentro de los modelos que ví en Yoigo me decanté por el Sony debido a la durabilidad de su batería (7 horas en conversación), el tema de videoconferencia, la conexión 3G y la cámara Sony de 3,2 megapixeles que incorpora. En general es un terminal bastante similar al Nokia N80, aunque hace mejores fotos y por lo que parece tiene más y mejores utilidades, entre las que se incluyen un reproductor de audio con radio que admite de todo (WMA incluido, que permite meter más música en menos espacio con la misma calidad) y una curiosa utilidad de control remoto por Bluetooth para el ordenador (para presentaciones, escritorio en general y también para el reproductor de Windows en particular).
El acabado del terminal es lo suficientemente bueno como para que hayan incluido a sus antecesores en una peli de 007 (Casino Royale) y 2 (tenis y golf) de los 3 juegos que trae son en 3D, bastante curioso la verdad.

Por supuesto, el 3G, la videoconferencia, el lector de feeds, el push email, y el organizador estilo micro Outlook han sido una grata sorpresa, pero especial de verdad ha sido el encontrar al fin un despertador que soporta días de la semana y música, de manera que ahora puedo dejar puesto todos los lunes el I Don’t Like Mondays de The Boomtown Rats, y otras lindezas para el resto de la semana. Se admiten sugerencias.

Como puede apreciarse, el terminal trae sus complementos como un cable de conexión USB o esta correa de polipiel que nos dará más seguridad y comodidad en su uso diario.

Como curiosidad incluyo imagen comparativa de mi antiguo Sharp, el Sony Ericsson del pleistoceno de mi novia y el K800i.

Próximamente evaluaremos la cobertura de Yoigo y la velocidad de acceso a internet en su red. Permanezcan atentos.

Funda de piel para pendrives

Parece que la fiebre de la piel se extiende por mi oficina, puesto que esta mañana un compañero me ha mostrado una excelente y funcional funda para sus pendrives hecha en una piel suave y con una forma inspirada en las fundas de material quirúrgico. Una magnifica idea que le permite dejarse de molestos llaveros y proteger adecuadamente toda la información que portan las memorias.
A más de uno le vendría de perlas algo así para llevar el adaptador Bluetooth, el pendrive de 1 giga, las tarjetas de memoria y accesorios varios.
En cualquier caso, un mod tan sencillo como interesante.

Para los interesados adjunto fotos y videos del accesorio:

1.- Funda abierta con pendrives en su interior.

2.- Funda cerrada con Nokia al lado como referencia visual del tamaño.

3.- Video del despliegue de la funda.

Funda de piel artesanal

Hace tiempo que poseo el magnífico reproductor de Creative Zen Stone Plus de 2 Gigas, con el que no necesito cargadores raros, ni software para pasarme música ni formateos extraños para usarlo de disco duro… una maravilla en tamaño, funcionalidad y sencillez que no he visto superado aún por ningún otro reproductor. Sin embargo, con el paso de los meses, uno queda algo cansado de ver siempre el mismo color, forma y tamaño y empieza a pensar en ponerle algún accesorio que lo personalice. En mi caso, me habría gustado ponerle una de las fundas que permiten llevarlo sujeto al brazo para correr, o a modo de llavero, pero desgraciadamente el mercado de accesorios para este modelo de Creative es algo reducido en Madrid, por no decir inexistente, por lo que, dado que tengo acceso a piel de calidad, decidí hacerme yo mismo la funda. Algo hippie si, pero que ha resultado en una experiencia curiosa y una funda muy cómoda y muy protectora para el reproductor.

El proceso ha sido más o menos el estándar en los productos de piel:

Primero obtienes la materia prima y las herramientas necesarias.

Después te dibujas un patrón de lo que quieres realizar.

Compruebas que el patrón montado se corresponde a lo que quieres y en caso contrario lo rehaces para corregir los defectos de diseño o corte.

Más tarde, con el patrón dibujado sobre la piel, lo cortas todo al igual que hicieras con el patrón.

Te aseguras de que todo está correcto por si hubiera que refinar algo.

Coses los bordes como quieras (forma, hilo, color…) sin olvidarte de usar un punzón o ledna si no quieres terminar muy jodido (en efecto yo lo hice a pelo).

Una vez cosido, pruebas que todo encaje correctamente o moldeas un poco la piel y piensas en algún otro retoque como cordones, cierres…

Finalmente, al menos en mi caso, acabas con una funda muy aceptable y cómoda que te permite ir colgando por donde quieras el aparato y sujetar muy bien los cascos para que no se enrollen aun siendo muy fáciles de desenrollar de un tirón.

Y si aun te has quedado con ganas de experimentar o de probar con otros tipos de piel y colores de hilo, siempre puedes volver a usar el patrón para cortar un nuevo material. En mi caso una piel de distinto color y curtido.

Un poco friki, pero de proceso completamente manual. A ver si alguno más se anima a experimentar con piel o fundas.

Aladino, genios y deseos


A lo largo de los años, he notado, tanto en mi profesión de informático como en otras tareas (dependiente, blogger profesional, cliente), que existe una clase de persona / cliente bastante particular al que denomino “Aladino”, nombre que como muchos ya sabrán proviene del cuento “Aladino” que Scheherezada narra al sultán en Las Mil y Una Noches, una joya de libro aunque pocos se acuerden de él en estos aciagos tiempos para Irak, Siria e Irán.

Mis Aladinos*, se ganan el apelativo cuando de forma reiterada piden cosas vagas, sin pararse a pensar realmente en lo que necesitan o lo que habrá de ponerse en marcha, sin involucrarse en la tarea… y además se quejan.
Al contrario que el Aladino del cuento que solicitaba con sabiduría lo que necesitaba y en base al poder del genio, estos Aladinos se limitan a pedir sin sentido, sin responsabilidad y exigiendo en muchas ocasiones lo imposible, lo que acaba dando lugar a una gran insatisfacción para el genio que se dedica a trabajar en pos de un deseo que nunca es el que concede y a otra gran insatisfacción para el Aladino que pide cosas que llegan a ser contraproducentes para si mismo.

En principio la solución (o buena aproximación) es tan sencilla como que el Aladino se pare 5 minutos a pensar lo que quiere o necesita, sin embargo esto suele ser anti intuitivo para Aladino, que prefiere emplear músculo y ojos donde debería emplearse cerebro, por lo que hay que tratar de encauzarle mediante algún truco de magia 🙂

Los únicos trucos que conozco para ayudarnos a Aladino y a nosotros mismos son los siguientes:

Los Tres Deseos: consiste en convencer a Aladino (si no se lo cree, por muy cierto que sea, no servirá de nada) de que una vez que gaste los deseos no va a volver a tener oportunidad de corregir nada, obligándole a sentarse durante al menos unos minutos para evaluar correctamente lo que necesita.

El Genio Malvado: consiste en limitarte a cumplir exactamente lo que pide Aladino sin hacer ningún trabajo adicional ni adivinar o inventarse nada. Si Aladino quiere hacer una web llena de gifs animados y Flash para un periódico, lo haces y esperas a que se arrepienta solicitando otro deseo antes de mover de nuevo un solo dedo. En el caso de que haya que eliminar algo, te aseguras de tener una copia de seguridad SIEMPRE para poder volver de una manera cómoda al estado anterior. Y por supuesto los deseos deben ir por escrito para evitar el desplazamiento de la responsabilidad de Aladino al ifrit.

Los Pecados Capitales: se trata de escuchar atentamente lo que pide Aladino, considerarlo un momento y comentarle alguna manera mejor de hacerlo que sacie su avaricia (sobre beneficios), pereza (soportar tu la responsabilidad del proyecto), ira (venganza contra algún competidor), envidia (de algún colega al que pueda dar en los morros con algo) y/o soberbia (proteger y alimentar el orgullo y su imagen en la empresa).

Cada uno de estos trucos tiene pros, contras, y requisitos. Para los Tres Deseos se necesita una posición firme, de igual a igual, donde plantarte y de la que no te puedan sacar frotando, además de tener las suficientes tablas en la profesión como para poder ayudar Aladino a pensar. Para El Genio Malvado se necesita tener siempre a mano una libreta o grabadora y la seguridad de que Aladino no va a tomarse a mal sus propios errores, lo que implica el evitar los “ya te lo dije”. En cuanto a Los Pecados Capitales es necesario conocer bastante al cliente y a su entorno, sus amigos y enemigos, trapos sucios y pecados favoritos pero una vez descubiertos llevarle a donde quieras es pan comido.

Por otro lado el ifrit siempre debe tener en cuenta que los Aladinos son los que frotan la lámpara para sacar al genio a trabajar, y por tanto tienen cierto poder en la vida del ifrit, siendo incluso capaces de cerrar la botella del esclavo si las cosas se le ponen feas, por lo que el genio debe cuidarse de pecar de orgulloso y de cabrear al “amo”.

Como epílogo me gustaría recordar al geniecillo de Asimov Azazel, que tan buenos ratos me hizo pasar en su día y cuya lectura recomiendo como ejemplo de lo que puede producirse cuando un Aladino recurre a un genio bienintencionado, y como ejemplo reciente de que los problemas de entendimiento entre amos y genios no son solo atemporales, sino universales.

*Nota: Todos, en ocasiones nos comportamos como Aladinos, yo mismo incluido, aunque creo que los peores Aladinos son familiares cercanos.

La Edad Transparente


El tema de la pérdida de privacidad es algo que ya ha sido tratado en diversas ocasiones en cine y libros. En el libro 1984, Orwell nos dibujaba una sociedad policial que monitorizaba todos los actos de sus ciudadanos, en la más reciente película Deja Vú el gobierno de los EEUU monitorizaba el pasado de personas y lugares para salvaguardar la seguridad nacional, pero el caso que me pareció más interesante es el de Isaac Asimov en su relato de 1956, “El pasado muerto”.

[El artículo contiene spoilers sobre el relato]

En el relato, Asimov nos describe un futuro en el que el estado dispone de una herramienta llamada Cronoscopio (en el sentido de telescopio o microscopio), con la que, al igual que en Deja Vú, se puede observar el pasado cercano de cualquier lugar y por tanto observar cuando se desee las acciones de cualquier persona. En la sociedad descrita en el libro el estado burocratiza la ciencia de manera que sea imposible construir otro cronoscopio a parte del estatal, aunque sin demasiado éxito, ya que finalmente un científico díscolo aunque bienintencionado consigue descubrir como fabricar uno casero y destapa la caja de Pandora al distribuir mundialmente su conocimiento. Me permitiré citar las palabras del agente gubernamental hacia el final del relato:

Y díganme, ¿que suponen que sucedería si permitiésemos que se pusiera en circulación un cronoscopio casero?. Al principio, la gente se limitaría a contemplar su juventud, la de sus padres, y así sucesivamente, pero no pasaría mucho tiempo sin que captasen todas sus posibilidades. El ama de casa olvidaría a su pobre madre fallecida y se pondría a observar a sus vecinos y a su marido en la oficina. El comerciante y el negociante vigilarían a sus competidores, y el patrón a sus empleados. No existiría ya nada privado. Las tertulias y el espionaje tras las cortinas no serían nada en comparación con esto. En todo momento habría alguien contemplando y vigilando a las estrellas del espectáculo. No habría manera de escapar al acecho. Ni siquiera en la oscuridad, puesto que el cronoscopio puede ser ajustado al infrarrojo […]. Se verían borrosas, por supuesto, con los contornos oscuros, pero eso incrementaría tal vez la excitación… Incluso los hombres que están al cargo de la máquina ahora se aprovechan a veces, a pesar de la reglamentación en contra…
Nimmo parecía desanimado.
-Siempre queda el recurso de prohibir la fabricación privada.
Araman le atajó con violencia:
-Claro. ¿Pero cree que serviría de algo, que resultaría eficaz?. ¿Se puede legislar con éxito contra la bebida, el tabaco, el adulterio o el chismorreo en las esquinas?. Y esa mescolanza de entrometimiento y lascivia se apoderaría de la humanidad con mayor fuerza que ningún otro vicio. ¡Santo Dios! No hemos sido capaces en mil años de extirpar el tráfico de estupefacientes, y habla usted de legislación contra un artilugio que permite observar al prójimo a su antojo y en cualquier momento y que puede ser construido en un taller casero.

[…]

No se que clase de mundo tendremos de ahora en adelante. No puedo decirlo. En todo caso, es seguro que el mundo que conocimos ha quedado destruido por completo. Hasta ahora, toda costumbre, todo hábito, hasta el más minúsculo sistema de vida tenía garantizada cierta reserva, cierto aislamiento… Todo eso se ha desvanecido.

Como puede apreciarse, actualmente estamos vislumbrando una situación similar, una edad transparente, no basada en máquinas capaces de ver el pasado, sino en máquinas que rebuscan en los datos que almacenamos del pasado, unos datos ingentes, en aumento y sin visos de reducir su crecimiento.
Cámaras de vigilancia, registros bancarios, teléfonos móviles, cámaras digitales… todo ello nos permite fabricar un “almacén” del pasado. Y mientras, Internet posibilita servicios como Flickr, Youtube, etc, que nos ofrecen el equivalente de un cronoscopio de Asimov.

Quien sabe, quizá en el futuro, Paris Hilton sea motivo de tesis gracias a la cantidad de datos que va dejando al alcance de todos: fotos, videos infrarojos, teléfonos móviles perdidos… una suerte de víctima primeriza de la edad transparente.